Hora del Planeta en España apaga monumentos emblemáticos durante una hora, en una acción global que moviliza a millones de personas en más de 190 países.
La iniciativa, impulsada por WWF, cumple 20 años consolidándose como uno de los mayores gestos colectivos en defensa del medio ambiente.
Hora del Planeta en España apaga monumentos emblemáticos durante una hora
Ciudades de todo el país se suman al mayor movimiento global por el clima con el apagón simbólico de edificios icónicos.
Un apagón simbólico que recorre toda España
Durante una hora, algunos de los espacios más reconocibles del país han quedado a oscuras como gesto de concienciación ambiental.
En Madrid, edificios como el Palacio Real, la Puerta de Alcalá o las fuentes de Cibeles y Neptuno se han sumado al apagón, mientras que en ciudades como Barcelona y Sevilla también han participado monumentos icónicos.
Este gesto colectivo convierte a las ciudades en protagonistas de una acción simbólica que busca llamar la atención sobre la crisis climática.
Un movimiento global que cumple dos décadas
La iniciativa nació en Sídney hace 20 años como una acción simbólica para visibilizar el cambio climático y ha evolucionado hasta convertirse en el mayor movimiento global por la naturaleza.
Actualmente, millones de personas, empresas e instituciones participan cada año, reforzando la idea de que pequeñas acciones coordinadas pueden generar un gran impacto a nivel global.
La expansión internacional del evento demuestra su capacidad para movilizar a la sociedad en torno a la sostenibilidad.
Más que un gesto: concienciación frente al cambio climático
Aunque el apagón es simbólico, su objetivo es mucho más amplio: generar conciencia sobre la urgencia de actuar frente al cambio climático.
La iniciativa recuerda que la naturaleza es el sistema que sostiene la vida humana, desde el aire que respiramos hasta los alimentos que consumimos.
En este contexto, el evento se presenta como una llamada a la acción colectiva para impulsar cambios reales en políticas, hábitos y modelos energéticos.
Un contexto marcado por la crisis energética
La edición de este año se celebra en un escenario global complejo, con una subida del precio de los combustibles fósiles y tensiones internacionales que afectan al sistema energético.
Este contexto refuerza el mensaje de la Hora del Planeta: la necesidad de acelerar la transición hacia energías limpias y reducir la dependencia de recursos contaminantes.
La combinación de crisis climática y energética sitúa este tipo de iniciativas en un lugar clave dentro del debate global.
El poder de la acción colectiva
WWF destaca que, a lo largo de estos 20 años, la Hora del Planeta ha contribuido a impulsar acuerdos internacionales, proteger ecosistemas y avanzar en el desarrollo de energías renovables.
El evento demuestra que la acción colectiva puede influir en decisiones políticas, económicas y sociales, generando cambios que van más allá del gesto simbólico.
Más que apagar luces, la iniciativa busca encender una reflexión global sobre el futuro del planeta.


















