Vietnam desafía las leyes de la ingeniería: construye una autopista sobre el mar usando 10 millones de cañas de bambú para hacer un colchón antiinundaciones

Publicado el: 21 de abril de 2026 a las 12:49
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Construcción de autopista sobre el mar con base de bambú en Semarang Demak Indonesia.

En la costa norte de la isla de Java, Indonesia está levantando una autopista de peaje con una idea que suena casi improbable. Bajo el terraplén no solo hay acero y hormigón, también hay un “colchón” de bambú tejido capa a capa para que el suelo no ceda.

El proyecto es la autopista Semarang–Demak. Un tramo ya funciona por tierra, pero el más llamativo sigue en obras porque discurre sobre el mar y, además, quiere actuar como dique contra el “rob”, las inundaciones por marea que castigan esta costa.



Diez millones de bambú bajo la autopista

La Agencia Reguladora de Autopistas de Peaje (BPJT) explica que, en el paquete 1B del tramo Semarang–Sayung, se necesitan en torno a 10 millones de cañas de bambú para formar una base tipo matras. La estructura se plantea con 17 capas para aumentar la capacidad de carga en un terreno blando y encharcado.

Para el Ministerio de Obras Públicas, la apuesta es también simbólica. En una nota oficial, el director general de Carreteras (Bina Marga) lo resumió diciendo que el uso de matras de bambú “es una novedad en Indonesia” para una autopista sobre el mar, y en diciembre de 2024 hablaba de casi 6 millones de cañas ya empleadas.



En la práctica, esto significa que el “cimentado” no se ve, pero lo decide todo. Si el suelo se mueve, el asfalto se agrieta. Y ahí empiezan los problemas.

Una técnica pensada para suelos muy blandos

La razón de recurrir al bambú está en el terreno. Esta franja costera acumula lodos y suelos muy blandos, con capas que pueden bajar decenas de metros, algo que complica cualquier infraestructura pesada. Una responsable de obra citada por Jakarta Globe situó el suelo blando entre 30 y 50 metros de profundidad.

El método combina estacas y esteras. Primero se hinca bambú para “coser” el terreno y, encima, se coloca la matras como plataforma del relleno. Según recogía el medio Uzone, el experto Purnomo señalaba que el bambú “no se estropea ni se pudre aunque esté sumergido en agua durante 100 años”.

Para no depender solo de la intuición, Bina Marga detalla ensayos de tracción y flexión y explica que el sistema se apoya también en estacas “cerucuk” y en drenajes verticales prefabricados (PVD), que ayudan a evacuar agua y acelerar el asentamiento. En ese mismo documento se habla de una eficiencia de costes del 30% al 40% frente a métodos como columnas de piedra o mezclas profundas del suelo.

Carretera y dique al mismo tiempo

La autopista Semarang–Demak suma 26,95 kilómetros. La sección 2, de 16,31 kilómetros por tierra entre Sayung y Demak, opera desde el 25 de febrero de 2023. La gran reto es la sección 1, de 10,64 kilómetros, que discurre sobre el mar entre Semarang y Sayung.

Esta parte no se diseña solo para circular. La BPJT describe un sistema tipo polder con dique, drenaje regional, compuertas, bombas y balsas de retención, pensado para frenar el “rob” y otras inundaciones.

El 15 de febrero de 2026, el vicepresidente Gibran Rakabuming visitó las obras y recalcó el enfoque de control de inundaciones en la costa norte de Java, con un “giant sea wall” integrado con la balsa de Terboyo. También pidió optimizar Terboyo y Sriwulan para que, además de contener agua, puedan servir como recurso de agua para la población.

El lado verde de usar un material local

El bambú no es un material perfecto, pero sí diferente. Crece rápido y puede aprovecharse en ciclos relativamente cortos, a menudo de 3 a 5 años, lo que lo convierte en un recurso más renovable que la madera de crecimiento lento.

Además, tirar de un material cercano tiene sentido logístico. En este proyecto, las fuentes oficiales hablan de bambú procedente de varias zonas de Java y de un impacto en empleo local por el tejido y la instalación de las esteras.

Aun así, conviene el matiz. Que sea natural no implica automáticamente “cero impacto”, porque cuenta el origen del bambú, el transporte y los controles ambientales de una obra sobre el mar.

La letra pequeña ambiental

La BPJT afirma que, una vez sumergido, el bambú usado en la matras podría acabar formando parte del arrecife y que la obra mantiene la protección de los manglares del litoral. Son promesas potentes, pero necesitan seguimiento y transparencia para sostenerse en el tiempo.

También importa el calendario. En septiembre de 2025, la agencia Antara situaba el avance del tramo 1 en el 51,45% y mantenía como objetivo la puesta en servicio en abril de 2027, con el argumento de proteger a cientos de miles de personas frente a las inundaciones por marea.

La nota oficial sobre el uso de matras de bambú en la autopista Semarang–Demak ha sido publicada en la web de la Dirección General de Carreteras (Bina Marga) del Ministerio de Obras Públicas de Indonesia.

Foto: KPUPR

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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