Detectan contaminantes tóxicos MOSH y MOAH en aceite de orujo y piden retirada urgente

Publicado el: 26 de marzo de 2026 a las 07:34
Síguenos
Detectan contaminantes tóxicos MOSH y MOAH en aceite de orujo

Detectan contaminantes tóxicos MOSH y MOAH en aceite de orujo, una alerta sanitaria que pone el foco en la presencia de derivados del petróleo en alimentos de consumo habitual y en la falta de límites legales claros en Europa.

El estudio, centrado en 65 productos y basado en datos de la OCU, señala especialmente al aceite de orujo de oliva como el principal problema, con concentraciones generalizadas de estas sustancias potencialmente cancerígenas.



El aceite de orujo es un tipo de aceite vegetal que se obtiene a partir del residuo sólido de la aceituna después de la extracción del aceite virgen extra.

Es ampliamente utilizado en la industria alimentaria y también en la cocina, por lo que la detección de estos contaminantes supone un riesgo relevante.



Detectan contaminantes tóxicos MOSH y MOAH en aceite de orujo

Un análisis en 65 alimentos revela presencia generalizada de hidrocarburos derivados del petróleo en aceites y productos cotidianos.

El estudio ha analizado un total de 65 productos alimentarios, incluyendo 9 aceites de orujo de oliva, 11 aceites de oliva refinado, 21 productos de bollería envasada con chocolate y 24 productos de bollería a granel, seleccionados por su contenido graso, ya que la EFSA los identifica como principales vías de exposición a estos contaminantes.

Los resultados muestran que, aunque la situación ha mejorado respecto a análisis previos realizados en 2018, los hidrocarburos MOSH y MOAH siguen presentes en alimentos cotidianos, especialmente en aquellos con alto contenido en grasas, lo que facilita su acumulación.

El aceite de orujo supera los niveles recomendados en el 100% de las muestras

El dato más alarmante del análisis es que todas las muestras de aceite de orujo de oliva superan los niveles recomendables de MOSH y MOAH, lo que indica una contaminación generalizada en este producto.

Ante esta situación, se ha solicitado a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) la retirada inmediata de los lotes afectados, al tratarse de sustancias potencialmente cancerígenas y genotóxicas sin un umbral seguro de ingesta definido.

Desde el punto de vista toxicológico, los MOSH (hidrocarburos saturados) tienden a acumularse en el organismo, especialmente en hígado, bazo y sistema linfático, lo que genera preocupación por su exposición prolongada.

Por su parte, los MOAH (hidrocarburos aromáticos) son considerados compuestos potencialmente cancerígenos y genotóxicos, capaces de dañar el ADN, lo que convierte su presencia en alimentos en un riesgo prioritario según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Falta de regulación clara pese a alertas europeas y científicas

A pesar de la evidencia científica y de que estas sustancias representan aproximadamente el 2% de las alertas alimentarias en Europa entre 2024 y 2025, actualmente no existen límites legales armonizados en la Unión Europea para su presencia en alimentos.

Las autoridades europeas solo han establecido recomendaciones orientativas, lo que deja un vacío normativo relevante en la protección del consumidor frente a contaminantes derivados del petróleo en productos de uso cotidiano.

Origen industrial: envases, transporte y procesos de refinado

A pesar de la evidencia científica y de que estas sustancias representan aproximadamente el 2% de las alertas alimentarias en Europa entre 2024 y 2025, actualmente no existen límites legales armonizados en la Unión Europea para su presencia en alimentos.

Los MOSH y MOAH tienen su origen en procesos industriales vinculados al refinado del petróleo y pueden contaminar alimentos a través de múltiples vías, incluyendo envases de cartón reciclado, tintas, adhesivos, transporte y almacenamiento.

En el caso del aceite de orujo, el proceso de extracción mediante disolventes y su posterior refinado incrementa el riesgo de contaminación, lo que explica la elevada presencia detectada en este tipo de aceite frente a otros como el aceite de oliva refinado.

Los consumidores deben estar atentos a las alertas oficiales y evitar el consumo de aceite de orujo procedente de lotes sospechosos hasta que se garantice la seguridad del producto. Esta situación pone de relieve la importancia de mantener estrictos controles y vigilancia en la cadena alimentaria para asegurar la inocuidad de los alimentos que llegan a la mesa.

Deja un comentario