Qué es el CO2: de dónde sale, para qué sirve y cuánto hay en la atmósfera

Sandra M.G.
Publicado el 3 de enero de 2025 a las 13:30
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dióxido de carbono o CO2

Actualizado el 1 de noviembre de 2026 con la concentración de CO2 de septiembre de 2026 (NOAA), las emisiones de España del inventario del MITECO, la diferencia con el monóxido de carbono y dónde se puede recortar.

El CO2, o dióxido de carbono, es un gas sin color ni olor formado por un átomo de carbono y dos de oxígeno, que está en el aire de forma natural y forma parte del ciclo del carbono del planeta. Es un gas minoritario: en septiembre de 2026, el observatorio de Mauna Loa (Hawái) registró 426,07 partes por millón, según la NOAA, la agencia oceánica y atmosférica de Estados Unidos, lo que equivale a un 0,043 % del aire. Aun así, de todos los gases que emiten las personas es el que más pesa en el calentamiento, y su concentración ha pasado de 313 partes por millón en la primera medición, en 1958, a más de 426.

El 2 indica los dos átomos de oxígeno (de ahí el «di» de dióxido) y va con la letra O, no con un cero, aunque «C02» es una forma muy habitual de buscarlo. En química se escribe con el número pequeño y abajo, CO₂, y en algunos países de habla hispana, como México, también se le llama bióxido de carbono. Según el NIST Chemistry WebBook, la base de datos del instituto de normas y tecnología de Estados Unidos, su masa molecular es de 44,0095 gramos por mol. A temperatura ambiente es un gas y se disuelve en agua formando ácido carbónico (H2CO3), que es la razón por la que el océano se acidifica a medida que absorbe parte del CO2 que se emite.

De dónde sale el CO2

Una parte tiene origen natural. La guía del ciclo del carbono de la NOAA cita la respiración de animales y personas, la descomposición de la materia orgánica, el intercambio con los océanos y los volcanes. La fermentación también lo libera. Al mismo tiempo, la naturaleza lo retira del aire con la fotosíntesis, la absorción del océano y la erosión química de las rocas carbonatadas.

El aumento desde 1750 tiene otro origen. El IPCC, el panel de expertos sobre el clima de Naciones Unidas, concluyó en su sexto informe de evaluación (2021) que los gases de efecto invernadero añadidos desde entonces se deben de forma inequívoca a las actividades humanas.

En el caso del CO2, el Global Carbon Budget, el balance anual del Global Carbon Project, estima de forma preliminar que en 2025 la quema de carbón, petróleo y gas y la fabricación de cemento emitieron 38,1 gigatoneladas de CO2 (miles de millones de toneladas), un 1,0 % más que en 2024. Los cambios de uso del suelo, sobre todo la deforestación, sumaron otras 4,1 en términos netos. En total, 42,2 gigatoneladas.

Los volcanes quedan muy lejos. Las estimaciones publicadas para todos los del planeta van de 0,13 a 0,44 gigatoneladas al año, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que concluye que liberan menos del 1 % de lo que emiten las actividades humanas (su estimación preferida más alta es de 0,26 gigatoneladas al año).

Adónde va y cuánto queda en el aire

No todo lo que se emite se queda arriba. En el decenio 2015-2024, la mitad del CO2 de origen humano se acumuló en la atmósfera, el océano absorbió el 29 % y las plantas y los suelos, el 21 %, según el Global Carbon Budget. El agua fría disuelve más CO2 que la caliente, y los bosques y los humedales lo guardan en la madera y en el suelo, de modo que talarlos o desecarlos reduce esa captura.

Lo que se queda se mide en partes por millón (ppm): 426 ppm quiere decir que, de cada millón de moléculas de aire, 426 son de CO2.

MomentoCO2 en el aireFuente
Antes de mediados del siglo XVIII280 ppm o menosNOAA
29 de marzo de 1958, primera medición en Mauna Loa313 ppmScripps
2019, media mundial410 ppmIPCC
2025, media mundial425,62 ppmNOAA
Mayo de 2026, máximo anual en Mauna Loa432,34 ppmNOAA
Septiembre de 2026, Mauna Loa426,07 ppmNOAA

Nota: la media mundial y la de Mauna Loa son series distintas, y los datos de 2026 son provisionales.

Septiembre suele ser, junto con octubre, el punto más bajo del ciclo anual, ya que en el verano del hemisferio norte las plantas crecen y absorben CO2. En invierno vuelve al aire al descomponerse la materia vegetal, y por eso el pico suele llegar en mayo: en 2026 fue de 432,34 ppm según la NOAA y de 432,00 según la Institución Scripps de Oceanografía, que mide por su cuenta. La comparación justa es con el mismo mes del año anterior, y septiembre de 2026 quedó 1,70 ppm por encima de septiembre de 2025.

Según el IPCC, en 2019 había más CO2 en el aire que en cualquier momento de, al menos, los últimos 2 millones de años. El Global Carbon Budget, que toma 278 ppm como nivel de 1750, sitúa la media mundial de 2025 un 53 % por encima.

Cuánto CO2 emite España

El último inventario completo del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) es la edición de 2026, con datos hasta 2024. Ese año España emitió 267,7 millones de toneladas de CO2 equivalente (una medida que suma todos los gases de efecto invernadero y los expresa como si fueran CO2 según lo que calientan), un 0,8 % menos que en 2023 y un 5,9 % menos que en 1990.

El CO2 por sí solo es el 77,9 % de ese total, unos 208,7 millones de toneladas; el resto es sobre todo metano (15,6 %). Los bosques y los suelos absorbieron 51,9 millones. De esta forma, las emisiones netas se quedaron en 215,8 millones de toneladas de CO2 equivalente. Por sectores, el reparto de 2024 fue este:

  • Transporte: 33,7 % (solo el transporte por carretera, 31,3 %).
  • Industria: 17,9 %.
  • Agricultura y ganadería: 12,4 %.
  • Generación de electricidad: 9,8 %.
  • Combustibles en hogares y servicios: 8,8 %.
  • Residuos: 6,4 %.

Para 2025 solo hay un avance provisional, publicado en julio de 2026: 270,74 millones de toneladas de CO2 equivalente, un 1,1 % más. Las emisiones de la generación eléctrica subieron un 5,5 % por el mayor uso de centrales de ciclo combinado, que queman gas, tras el apagón del 28 de abril de 2025, y los sumideros retuvieron un 2,8 % menos, sobre todo por los incendios forestales. El ministerio prepara las cifras definitivas para la edición de 2027.

Para qué sirve y cuándo es peligroso

Las plantas lo necesitan para hacer la fotosíntesis, y la industria lo aprovecha. La base de datos PubChem, de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, recoge entre sus usos el gas de los refrescos, la refrigeración y congelación de alimentos, el hielo seco, los extintores, la fabricación de urea y metanol y el control de insectos en el grano almacenado.

Al aire libre, con un 0,043 %, el CO2 no es tóxico. El riesgo para la salud aparece en espacios cerrados donde se acumula en concentraciones muy altas. Para el NIOSH, el instituto de seguridad laboral de Estados Unidos, el peligro inmediato para la vida o la salud empieza en 40.000 ppm, unas 94 veces lo que hay en la calle. El hielo seco, además, puede causar quemaduras por congelación.

Otra cosa es el monóxido de carbono (CO), con un átomo de oxígeno menos, que aparece cuando un combustible se quema de forma incompleta y es un peligro de intoxicación también dentro de casa. Los límites de exposición profesional de 2026 del INSST, el instituto de seguridad y salud en el trabajo de España, fijan para el monóxido un límite 250 veces más bajo que para el dióxido.

Dióxido de carbono (CO2)Monóxido de carbono (CO)
Molécula1 carbono y 2 oxígenos1 carbono y 1 oxígeno
Límite laboral en España, 8 horas (INSST)5.000 ppm20 ppm
Peligro inmediato para la vida o la salud (NIOSH)40.000 ppm1.200 ppm
SíntomasDolor de cabeza, mareo, falta de aire, taquicardia; asfixia a niveles altosDolor de cabeza, náuseas, confusión, pérdida de conocimiento

Qué hace con el clima

El CO2 retiene calor, no luz. El Sol calienta la superficie de la Tierra, la superficie devuelve esa energía como radiación infrarroja y los gases de efecto invernadero la absorben y la reemiten en todas direcciones, también hacia el suelo. Sin la atmósfera y sus gases de efecto invernadero, la temperatura media del planeta sería unos 33 °C más baja que los 14 °C actuales, según la NOAA. El vapor de agua es el gas de efecto invernadero más abundante y el CO2, el segundo en importancia.

El problema es lo que se añade. Según NOAA Climate.gov, el CO2 explica cerca del 80 % de la influencia de calentamiento de los gases emitidos por las personas desde 1990. El IPCC calcula que la superficie del planeta estuvo 1,09 °C más caliente en 2011-2020 que en 1850-1900, y esa subida es lo que se conoce como calentamiento global. Sus efectos se ven en procesos como el deshielo de los polos y los glaciares.

Dónde se puede recortar

El reparto del inventario señala dónde pesa más cada decisión, y en España el transporte por carretera es casi un tercio del total.

  • Movilidad. Andar, la bicicleta y el transporte público sustituyen trayectos en coche. Las zonas de bajas emisiones de las ciudades limitan la entrada de los vehículos más contaminantes, y antes de cambiar de coche conviene comparar lo que emite un coche eléctrico frente a uno de gasolina, contando también su fabricación.
  • Energía en casa. Los combustibles que se queman en hogares y servicios suman el 8,8 %, de modo que aislar la vivienda y gastar menos calefacción de gas o gasóleo tiene efecto directo.
  • Electricidad. Supone el 9,8 %, y en 2024 el 56,8 % de la que se generó en España fue renovable.
  • Residuos. Son el 6,4 % del total, y generar menos y separar bien lo que se tira actúa sobre esa parte.
Sandra M.G.

Sandra M.G.

Inicie mi trayectoria en ECOticias.com como colaboradora y después desempeñé el puesto de redactora, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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