Nuestros paisajes podrían cambiar para siempre ante la idea que acaba de aparecer en escena: convertir los lagos colosales en baterías eléctricas. Las baterías son elementos indispensables en la vida moderna, por lo no es de extrañar que el invento para resucitar las baterías y hacerlas infinitas causara furor.
Están presentes prácticamente en todos los dispositivos que utilizamos: teléfonos móviles, vehículos, equipos médicos, máquinas y un largo etcétera. En términos sencillos, una batería se trata de un dispositivo que convierte la energía química en eléctrica. Se compone de uno o varios elementos electroquímicos que producen una corriente eléctrica mediante una reacción química.
En el mercado hay diferentes tipos de baterías, tamaños y capacidades dependiendo de la aplicación que le queramos dar. Desde pequeños baterías AAA usadas en mandos a distancia hasta grandes baterías de litio empleadas en automóviles eléctricos. En este contexto, ahora nos concentraremos en las baterías eléctricas, concretamente unas que tienen su origen en los lagos. ¡Ver para creer!
Las baterías eléctricas podrían venir de los lagos a partir de ahora
A lo largo de un siglo, la energía hidroeléctrica se ha asociado con presas gigantescas, proezas ingenieriles que brindan energía renovable, pero dejan a un lado comunidades y asolan ecosistemas. El año pasado, el portal energético Global Energy Monitor publicó una investigación que revelaba la intensa transformación de los proyectos hidroeléctricos.
Se daban las mismas cualidades gravitacionales del agua, pero no se construirían más presas tradicionales. En su lugar, llegaría una tecnología definida como ‘almacenamiento por bombeo’. Son sistemas que necesitan de dos embalses: uno en la cima de una colina y otro en la parte inferior. Cuando la electricidad que producen las plantas eléctricas cercana supera la demanda, se emplea para bombear agua cuesta arriba.
Así llenan el embalse superior como si fuera una batería. Después, cuando esa demanda de electricidad sube, el agua se libera al embalse inferior mediante una turbina y genera energía. Un concepto diferente, pero que no dista demasiado del funcionamiento de las baterías antes mencionadas.
Ya se había hablado de almacenamiento por bombeo antes
No estamos ante una idea nueva, pero sí ante un renacimiento en zonas en las que se están expandiendo rápidamente las energías eólica y solar. Esto ayuda a calmar las inquietudes en torno a las caídas de producción de energías renovables por el clima.
Algunos de los sistemas más grandes generar energía suficiente para abastecer a dos millones de hogares estadounidenses por una hora. En años anteriores, China ha tenido la mayordomía sobre la mitad (aproximadamente) del crecimiento mundial de las renovables.
Según datos oficiales, cada año de aquí hasta llegar a 2030, el país asiático crecerá en la energía eólica y solar, aportando más de la que Alemania ostenta en la actualidad. La estrategia china de acudir al almacenamiento por bombeo no es sinónimo de una disminución en el uso del carbón. Ha dejado de financiar proyectos de carbón en el extranjero, pero en 2022 aprobó la creación de más plantas de carbón en su país.
No obstante, aun doblando su consumo de carbón, China está bajando la producción total de energía obtenida.
La hidroeléctrica está arrojando más de una sorpresa
Datos de Global Energy Monitor exponen que existe otro tipo de tecnología hidroeléctrica que prevalece, especialmente en zonas montañosas como Nepal. Las centrales hidroeléctricas de pasada se encuentran en los ríos, pero no generan embalses gigantes detrás de ellos.
Sin el embalse, la producción de energía depende de los flujos estaciones del agua, pero resulta menos dañino para el medioambiente y menos propensa a sufrir fallos trágicos en regiones con actividad tectónica.
En conclusión, convertir lagos en colosales baterías eléctricas es una curiosa idea que está ganando cada vez más peso y podría transformar nuestros paisajes. Si te ha gustado este artículo, no puedes perderte la llegada de dos nuevas centrales de generación hidroeléctrica en el Nalón.
















