Vemos cómo las modalidades más avanzadas de este componente básico en nuestras cocinas destacan por su eficiencia energética, adaptabilidad, incorporación de últimas tecnologías de congelación o control, y hasta su óptima integración estética en un espacio del hogar clave a la hora de definir su estilo.
Para poner en valor la importancia que tiene un congelador en nuestro día a día basta con retroceder semanas atrás, cuando en el gran apagón que sufrimos en España la preocupación más inmediata que nos surgió fue qué iba a pasar con todo lo que teníamos congelado.
Hablamos, además, de unos equipos que han evolucionado mucho en los últimos años, con la implantación de modelos exentos independientes de los frigoríficos, a los que ya no van indisolublemente ligados.
La adaptabilidad de la nueva generación de congeladores
Si hay un rasgo distintivo de las nuevas propuestas de congeladores es la flexibilidad, para adaptarse a las necesidades de cada hogar, lo que se traduce en la proliferación de múltiples formatos, desde los integrables que se amoldan a la distribución de espacios de la cocina hasta los de libre instalación, ubicables donde se desee.
Esa variedad también la podemos encontrar en el ámbito de las morfologías, de modo que se puede elegir un congelador vertical o bien un arcón congelador de disposición horizontal, según las necesidades y preferencias particulares.
Garantía de máxima eficiencia energética
Contar en el hogar con electrodomésticos eficientes resulta fundamental, con la vista puesta siempre en el ahorro de energía, un requerimiento imprescindible en aras de la conservación del planeta, y también pensando en la factura de la luz, que supone un gasto importante, fijo en cuanto a su periodicidad pero por desgracia variable a la hora de encarecerse, particularmente en las épocas del año que se tiene que tirar más de sistemas de climatización, formándose ya la tormenta económica perfecta cuando se trata de periodos con precios de la luz muy altos.
De ahí, la importancia de la eficiencia energética en un componente básico como el congelador, considerando además que está ‘trabajando‘ todo el día. Para asegurar el ahorro de energía, la tecnología e ingeniería de refrigeración de vanguardia juegan un papel fundamental, sin olvidar tampoco la contribución que hace la regulación y control por sistemas inteligentes, capaces, por ejemplo, de modular el comportamiento de los congeladores en función de las características de los productos que alojan.
Con todo, para una óptima regulación energética también entran en liza funcionalidades como el control remoto. Fabricantes líderes como la alemana Liebherr han desarrollado soluciones SmartDevice, para que el usuario pueda controlar su congelador desde cualquier ubicación en la que se encuentre, por muy remota que sea, mediante una app intuitiva y fácil de usar, que además manda alertas push ante una incidencia como, pongamos por caso, que se haya quedado la puerta abierta. Una eventualidad que conviene solventar lo más pronto posible, como bien sabemos.
Las mejores tecnologías de refrigeración y congelación
Por supuesto, la aplicación de tecnologías avanzadas en los congeladores abarca también su funcionalidad principal: la refrigeración, bajo la premisa de asegurar que la congelación de alimentos frescos garantice la preservación de sus principales propiedades nutricionales y de sabor.
Con este planteamiento, emergen tecnologías Super Frost que posibilitan una congelación rápida para que los productos no pierdan un ápice de su frescura originaria, manteniéndose además los cajones a temperaturas constantes aunque se vayan abriendo y cerrando. Algo que también resulta muy importante a efectos de la eficiencia energética que veíamos, al evitar el trabajo extra traducible en gasto de energía que supone tener que volver a refrigerar el interior hasta que el compartimento alcance los valores térmicos programados.
Pero, ahora bien, habría que conciliar Super Frost con No Frost, esto es la capacidad del congelador para alcanzar rápidamente una temperatura y preservarla sin que ello implique la formación de hielo.
La tecnología No Frost actual permite olvidarse de la ingrata tarea de descongelar los cajones del congelador cada cierto tiempo, previniendo la formación de escarcha y hielo que tan funestas consecuencias puede tener además en último término, al ser capaz de comprometer el óptimo funcionamiento de los congeladores, e incluso llegar a provocar averías costosas.
Componentes capaces de soportar las condiciones más difíciles
Tecnologías de vanguardia como FrostProtect, también del fabricante alemán Liebherr, aseguran la adaptabilidad de los congeladores a los entornos más difíciles, como pueden ser los de sótanos y garajes de casas ubicadas en zonas de muy bajas temperaturas invernales.
Hablamos de componentes preparados para soportar rangos térmicos que pueden ir desde los 0 °C hasta los -15 °C, pero también de sistemas de refrigeración desarrollados para seguir operando con la máxima eficiencia en condiciones de altísimas temperaturas.
Congeladores avanzados en los que se cuida cada detalle
Hasta ahora hemos atendido a aspectos funcionales a la hora de destacar las principales cualidades de los congeladores actuales. Aunque, más allá de sus tecnologías y propiedades, cabe ensalzar otras virtudes que también se hacen notar.
Hablamos de detalles esenciales como la Iluminación LED, que permite contar con luz al abrir los cajones del congelador, algo que lejos de suponer un lujo resulta bastante útil y ahorrativo, dado que se trata, como sabemos, de un sistema cuyo consumo de electricidad es mínimo.
Y tampoco conviene olvidarse de la vertiente estética, primando en este ámbito dentro de los congeladores de última generación las propuestas minimalistas y elegantes, en aras de poder dotarse de un elemento que destaque por su atemporalidad, en consonancia con la larga vida útil que puede tener el electrodoméstico.
La idea es mimetizarse a la perfección con cocinas de múltiples estilos, lo que requiere apostar por una estética limpia, versátil y sin estridencias visuales.
Así, vemos cómo los mejores congeladores del mercado aglutinan adaptabilidad, modularidad, eficiencia energética, tecnología avanzada de congelación, control domótico y cuidado de cada detalle. Cualidades que los convierten en la mejor versión posible de un componente básico en cualquier hogar.
A todo lo visto, se añade la durabilidad asociada a los fabricantes de referencia, esos que no juegan con la obsolescencia programada y aseguran que la compra resulte una inversión para muchos años.





















