La OMM prevé que el fenómeno de El Niño 2026 alcance una anomalía de hasta 3,8 °C en el Pacífico tropical y que ello sucederá entre noviembre y enero. La ONU ya moviliza ayuda para 11 países.
Las previsiones de los expertos permiten anticipar una crisis que amenaza a las cosechas, el agua y los alimentos. Las Naciones Unidas advierten de que El Niño 2026 podría alcanzar una intensidad sin precedentes y agravar el hambre de unos 50 millones de personas.
La Organización Meteorológica Mundial prevé una anomalía de temperatura superficial del mar, que estará cercana a 3,8 °C en la región, entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Se trata de una previsión regional, cuyo pico máximo se espera para diciembre y que está agravada por el cambio climático.
Ante los riesgos de sequías, inundaciones y calor extremo provocados por El Niño 2026, Naciones Unidas reclama financiación anticipada y ha movilizado más de 50 millones de dólares para 11 países. La prioridad es proteger los medios de subsistencia antes de que aumenten las necesidades humanitarias.
Los graves riesgos de El Niño 2026
Dos agencias de la ONU lanzaron hoy miércoles un enérgico llamamiento para obtener asistencia inmediata para las comunidades que ya están sufriendo el impacto del patrón climático de El Niño más fuerte registrado.
«El actual episodio de El Niño 2026 podría ser de una intensidad sin precedentes, literalmente fuera de los gráficos de seguimiento que hemos utilizado durante las últimas cuatro décadas, y alcanzará su punto máximo hacia finales de 2026, pero sus impactos se dejarán sentir mucho después», declaró Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Según la última Actualización Climática Estacional Global de la OMM, las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico tropical, epicentro del fenómeno extremo de El Niño 2026, podrían subir hasta 3,8 °C por encima de la media entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Si bien una anomalía de 0,5 °C por encima de lo normal basta para que la OMM active una alerta de El Niño, Saulo destacó la preocupación de que el impacto de un El Niño impulsado por una brecha de 3,8 °C no tiene precedentes.
El Niño 2026 es un fenómeno sin precedentes
Los anteriores episodios de El Niño vinculados a anomalías de 3 °C trajeron «impactos muy sustanciales en todo el mundo», pero «estamos más allá de ese límite, fuera de nuestros registros, fuera de nuestras estadísticas sobre lo que podemos esperar», subrayó la jefa de la agencia.
«Ya estamos siendo testigos de fenómenos meteorológicos extremos y esperamos que se multipliquen y se propaguen en cascada a medida que se intensifique El Niño 2026 «, señaló Saulo. «Pero un El Niño poderoso no tiene por qué ser una receta para un desastre humanitario. Tenemos las previsiones científicas y las alertas tempranas para salvar vidas y proteger medios de subsistencia».
Haciéndose eco del llamamiento de Saulo a favor de esfuerzos de prevención que refuercen la resiliencia de las comunidades más vulnerables del mundo, el jefe de ayuda de emergencia de la ONU, Tom Fletcher, describió El Niño 2026 como un «coloso… una bola de demolición que probablemente impactará a América Latina, África oriental y meridional, Asia y el Pacífico con calor extremo, sequías e inundaciones».
Se necesita Mucho dinero para evitar el desastre
Las próximas dos semanas serán críticas para evitar un agravamiento de la crisis humanitaria vinculada a El Niño 2026, dijo Fletcher, y añadió que Somalia, Etiopía y Kenia necesitan urgentemente financiación y suministros de emergencia antes de que lleguen las fuertes lluvias.
En el sur de África, la prioridad es entregar semillas y salvaguardar el ganado, mientras que Centroamérica requiere apoyo inmediato para proteger los medios de subsistencia. En toda Asia y el Pacífico, los países deben prepararse para una serie de choques climáticos, incluidas sequías, inundaciones y ciclones.
«Sería un fracaso extraordinario ver venir esta crisis de El Niño 2026, escuchar las predicciones de los expertos y, aun así, desperdiciar la oportunidad de proteger a las personas que están en su camino», advirtió Fletcher.
Unos 50 millones de personas podrían enfrentarse a un aumento del hambre debido a este fenómeno meteorológico, subrayó, antes de citar una estimación del Banco Africano de Desarrollo según la cual costará a los países africanos entre 10.000 y 20.000 millones de dólares «y reducirá el PIB entre un uno y un dos por ciento».
Tan natural como peligroso
El Niño forma parte de una oscilación natural del sistema climático: suele aparecer cada 2 a 7 años y sus episodios duran por lo general entre nueve y doce meses, según la OMM. Su desarrollo implica cambios tanto en el océano mismo, como en la atmósfera del Pacífico ecuatorial.
El Niño 2026 ocurre sobre un clima que está siendo sobrecalentado por las actividades humanas, y este es un contexto que puede amplificar sus impactos sin que cada sequía o inundación sea una consecuencia exclusiva de dicho fenómeno.











