El vertedero de Casper, en Wyoming (Estados Unidos), recibió 1124 palas de aerogeneradores entre mayo de 2019 y el 16 de septiembre de 2020. Lo cuenta una hoja informativa del Ayuntamiento. En 2026, Chevron ha empezado a desmontar su parque eólico cercano, que abrió en 2009 con 11 aerogeneradores. Sus avisos oficiales no dicen adónde irán las palas.
La hoja del Casper Regional Landfill describe el método: cada pala medía 120 pies (unos 36,6 metros) y llegaba en un solo camión, cortada en tres tramos de 40 pies (12,2 metros), y los operarios metían los dos trozos de menor diámetro dentro del más grueso. Así, cada pala ocupaba entre 23 y 34 metros cúbicos de hueco. Con el máximo, las 1124 palas suman unos 38.500 metros cúbicos, el volumen de unas 15 piscinas olímpicas.
Una celda de escombros sin revestimiento
Las palas venían de parques eólicos de Glenrock, Saratoga, Hanna y Arlington. El vertedero las enterró en su celda de escombros de construcción, que no tiene revestimiento impermeable. La ciudad defiende que la fibra de vidrio es «uno de los materiales más inertes (no tóxicos)» que acepta.
El Ayuntamiento anotó además la altura, la latitud y la longitud de cada zona de enterramiento, lo que según el documento permitiría desenterrar y recuperar las palas en el futuro.
444.412 dólares por las palas
En el ejercicio fiscal de 2020, el vertedero ingresó 444.412 dólares por las palas, y en 2021 recibió unas 250 más, algo más cortas, por las que la ciudad calculaba otros 158.300 dólares. En total, el proyecto superó los 800.000 dólares.
El permiso solo autoriza residuos de Wyoming, y para aceptar palas de otro estado la ciudad tendría que cambiarlo ante el Departamento de Calidad Ambiental de Wyoming (WDEQ). La ciudad repitió esta hoja sobre las palas en un paquete informativo del 20 de diciembre de 2024.
Explosivos en el parque de Chevron
Cuando abrió, el parque eólico de Casper tenía 11 aerogeneradores de GE de 1,5 megavatios, 16,5 MW en total. Empezó a producir en diciembre de 2009 en terrenos de una antigua refinería de Texaco, según un estudio de caso de la Agencia de Protección Ambiental (EPA). Chevron calculaba entonces que daba electricidad para unos 4000 hogares.
En julio de 2026, Chevron U.S.A. anunció en una web propia que el desmantelamiento empezaría ese verano y que una empresa contratada retiraría los aerogeneradores durante varios meses. El 21 de agosto avisó a los vecinos de que derribaría algunas torres con explosivos controlados, con un plazo de aviso de 72 horas que empezaba el lunes 24 a las 8:00.
El 27 de agosto, la compañía dio por terminada la fase de explosivos. Según ese aviso, las grúas seguirían desmontando el resto de aerogeneradores y los camiones se llevarían las piezas. Ningún aviso dice si las palas irán a un vertedero o a reciclar.
Relleno para minas de carbón
Una ley estatal de 2020 abrió en Wyoming la puerta a usar palas y torres inertes como relleno en minas de carbón a cielo abierto. El 13 de enero de 2025, la oficina federal de minería (OSMRE) aprobó la norma en el Registro Federal.
Las palas solo pueden ir a los taludes y huecos finales de la mina, al menos 6 metros por encima del nivel previo del acuífero del carbón y 6 metros por debajo de la superficie final del relleno. Las góndolas, que alojan el generador, y las piezas mecánicas y eléctricas quedan fuera. El operador de la mina paga al estado el 25 % de lo que cobre por recibirlas.
En el WDEQ lo explicó Suzanne Engels, que dirige la división de residuos sólidos y peligrosos: no hay terreno para seguir llevando palas y torres al vertedero, algo que llamó «insostenible», y amontonarlas resulta «antiestético y problemático para el medio ambiente».
Hubo un intento de ir más lejos. El proyecto de ley HB 89 pretendía que cada parque enterrara sus propias palas y cerrarles los vertederos municipales, pero no salió de comisión, donde murió el 3 de marzo de 2025.
Reciclaje, de Iowa a Halmstad
Para el Departamento de Energía (DOE), entre el 85 % y el 90 % de la masa de un aerogenerador ya se puede reciclar a escala comercial; las palas son lo difícil. En su informe de enero de 2025, el DOE admite que eso cambiará de una región a otra, según lo que cueste tirarlas, lo lejos que haya que llevarlas y quién quiera el material.
Desde 2020, Veolia North America tritura palas y las mete en hornos de cemento, donde hacen de combustible y de materia prima a la vez. La empresa dice que ya lleva más de 7000, y que cada una le ahorra unas 5 toneladas de carbón, 2,7 de sílice y 1,9 de caliza.
Iowa tiene una planta que convierte palas eólicas en material para hormigón y asfalto, y en Tennessee la empresa Carbon Rivers recupera la fibra de palas viejas con ayuda del DOE.

En Europa, el 12 de mayo de 2026, Stena Recycling y Vestas anunciaron una planta de pruebas en Halmstad (Suecia). Su proceso químico separa la resina epoxi, la fibra de vidrio y el resto de materiales. «Podemos aplicar nuestro método directamente a las palas existentes», dijo Henrik Grand Petersen, director de Stena Recycling en Dinamarca.
La empresa espera tenerlo en el mercado «en unos pocos años». En España, EnergyLOOP de Iberdrola y FCC ya trata palas en Navarra. Según la nota de Stena, varios países europeos ya prohíben llevarlas al vertedero.
Chevron no aclara el destino
Chevron no ha publicado el destino de las palas de su parque de Casper, y tampoco se sabe si el vertedero municipal las aceptaría. La hoja de la ciudad es de 2020 y no hay un recuento oficial posterior.
Que la ciudad anotara las coordenadas no supone un plan para desenterrar las palas, ni garantiza que hacerlo compense. Tampoco consta si alguna mina de Wyoming ha recibido ya palas.
El último aviso de Chevron se publicó el 27 de agosto de 2026 en la web oficial del desmantelamiento.
Foto: Chevron U.S.A.












