Cadreita y Falces ensayan el pago por generación de residuos mediante contenedores abiertos o tarjetas electrónicas, con datos de recogida y consumo de agua para calcular tasas adaptadas a cada vivienda.
Que la tasa de basura tenga en cuenta los residuos que genera cada vivienda. Esa es la finalidad del pago por generación de residuos que la Mancomunidad de Ribera Alta de Navarra está ensayando en Cadreita y Falces. Los dos pilotos permitirán comparar cómo estimar esa generación y estudiar su posible aplicación a las tarifas.
En Cadreita, los contenedores permanecen abiertos y cada domicilio tiene asignada una isla de recogida. Los residuos recogidos se repartirán mediante un cálculo que considera la ocupación estimada de las viviendas.
Los camiones incorporan pesaje para la materia orgánica y el resto, además de medición volumétrica para los envases. La comparación servirá para evaluar precisión, costes y viabilidad legal, técnica y económica antes de decidir su posible implantación. El objetivo es encontrar una fórmula asumible también para municipios pequeños y con recursos limitados.
El pago por generación de residuos
La Mancomunidad de Ribera Alta de Navarra ha presentado este martes en Cadreita dos experiencias piloto de pago por generación de residuos que se desarrollan en esta localidad y en Falces.
El objetivo es evaluar fórmulas que permitan ajustar las tasas de residuos a la generación de cada domicilio, atendiendo a sus características y al uso de las distintas fracciones de recogida selectiva.
La iniciativa busca encontrar un modelo de pago por generación que resulte viable desde el punto de vista legal, técnico y económico, y que pueda servir de referencia a otras mancomunidades de pequeño tamaño y con recursos limitados.
En ese sentido, el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José María Aierdi, ha destacado en el acto la importancia de impulsar iniciativas que permitan avanzar hacia una gestión de residuos más sostenible, adaptada a la realidad de cada territorio. Ha insistido en la necesidad de encontrar fórmulas que ayuden a cumplir los objetivos ambientales y sean viables y asumibles para los municipios.
Ha concluido indicando que experiencias como las de Cadreita y Falces permiten probar alternativas, medir sus resultados y aprender antes de dar nuevos pasos, ha informado el Ejecutivo foral.
La normativa europea y estatal establece objetivos cada vez más exigentes en materia de residuos. En este contexto, la Mancomunidad apuesta por experimentar con alternativas que permitan avanzar hacia una gestión más sostenible, adaptada a las características urbanas y sociales de sus municipios y a sus posibilidades económicas.
El presidente de la Mancomunidad Ribera Alta de Navarra, Jose María Palacios, ha manifestado su deseo de que las experiencias compartidas sirvan para que, dentro de un par de años, Navarra sea pionera en tener unas tasas justas y que cumplan con el principio de pago por generación.
Al acto han asistido además la alcaldesa de Cadreita, Berta Pejenaute, y alcaldes de las 9 localidades que integran la Mancomunidad, además de representantes de ECOEMBES y de todas las Mancomunidades de Navarra.
Dos modelos para comparar resultados
En Cadreita, el proyecto mantiene abiertos los contenedores, pero asigna a cada vivienda una isla de recogida determinada. A partir de los residuos recogidos en cada isla, se calculará la cantidad que corresponde a cada domicilio, teniendo en cuenta el número de habitantes equivalentes de la vivienda.
En Falces, se prueba un sistema de acceso mediante tarjetas electrónicas para las fracciones de envases, resto y materia orgánica. Cada vivienda tendrá acceso a su isla de contenedores y se registrará el número de depósitos realizados para estimar la generación de residuos por domicilio.
Ambos modelos incorporan datos sobre el consumo de agua de cada vivienda para estimar su número de habitantes equivalentes y ajustar los cálculos a las diferencias de ocupación, incluidas las viviendas de uso ocasional o deshabitadas.
La Mancomunidad ha instalado sistemas de pesaje en los camiones de recogida de materia orgánica y resto, así como tecnología de medición volumétrica para los envases. La combinación de estos datos permitirá estimar los residuos generados por domicilio y estudiar cómo trasladar esa información a un sistema de tasas diferenciadas.
La comparación entre ambos pilotos permitirá analizar la precisión de los cálculos, los costes asociados y la viabilidad de las distintas alternativas antes de valorar su posible aplicación.
Con estas experiencias, Cadreita y Falces servirán para evaluar soluciones que permitan avanzar hacia un modelo de gestión de residuos más eficiente, sostenible y adaptado a la realidad de los municipios de la Ribera Alta de Navarra y escalable a cualquier municipio de la Comunidad Foral.
La utilidad de estos ensayos también se medirá frente a un objetivo concreto: la normativa establece que al menos el 60% en peso de los residuos municipales debe destinarse a preparación para la reutilización y reciclado en 2030, porcentaje que sube al 65% en 2035. Para contribuir a esas metas, una futura tasa diferenciada deberá acompañarse de una recogida selectiva eficaz. Los pilotos ofrecen la oportunidad de comprobar cómo relacionar la información de cada hogar con un sistema que favorezca reducir los residuos y separar mejor los materiales aprovechables.













