La Guardia Civil está investigando un presunto fraude en aceite de oliva ecológico y que se cifraría en más de siete millones de kilos desde hace tres años.
La operación Oretania se ha saldado con doce detenidos en las provincias de Jaén, Málaga, Córdoba y Madrid por una trama que supuestamente comercializaba aceite de inferior calidad como aceite de oliva virgen extra ecológico ya que portaban documentación que no era legal.
Según la investigación, los responsables simulaban vender el producto a dos sociedades portuguesas bajo su control, aunque el aceite permanecía almacenado en España. Posteriormente, aparentaban importarlo como ecológico utilizando empresas pantalla, facturas, contratos y documentos de transporte presuntamente falsos. El beneficio ilícito estimado supera los cuatro millones de euros.
Durante los 14 registros realizados, incluidos tres en fábricas oleícolas, los agentes inmovilizaron 34 depósitos con más de un millón de kilos de aceite por posibles incumplimientos de trazabilidad y seguridad alimentaria.
Los arrestados están siendo investigados por presuntos delitos de fraude alimentario, falsedad documental, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. La operación continúa abierta. La Guardia Civil señala que la investigación se centra en un operador concreto, por lo que se trataría de un caso aislado dentro del sector del aceite de oliva ecológico.
Detenidos en una operación con aceite de oliva ecológico fraudulento
La Guardia Civil ha detenido a doce personas y ha desarticulado una organización criminal dedicada al fraude alimentario y al adulterado de aceite de oliva ecológico mediante la comercialización de otro aceite de calidad inferior y que habría defraudado más de siete millones de kilos de aceituna desde 2023.
Según ha informado la Guardia Civil, las detenciones se han producido en las provincias de Jaén, Málaga, Córdoba y Madrid y la operación sigue abierta al detectarse también diversas irregularidades tributarias.
La organización habría defraudado más de siete millones de kilos de aceite de oliva desde 2023, con un beneficio ilícito superior a los 4 millones de euros.
En el marco de la denominada operación «Oretania», han sido detenidas doce personas como presuntas autoras de delitos de fraude alimentario, falsedad documental, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
La investigación se inició tras la comunicación de la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Jaén, que alertó sobre una posible trama de defraudación cualitativa en diversas operaciones de compraventa de aceite de oliva, que se realizaba en las instalaciones de un operador de la provincia que desarrollaba su actividad desde 2023.
El modo de actuación de la organización investigada consistía en simular la compra de aceite de oliva virgen en diversas almazaras y cooperativas nacionales por parte de dos sociedades portuguesas controladas por los principales líderes de la organización.
Las investigaciones acreditaron que dichas operaciones eran ficticias y que el aceite no se enviaba a Portugal, sino que era almacenado directamente, a través de facturas, contratos y documentos de transporte falsificados, con la colaboración de varios empresarios del sector del transporte por carretera.
Posteriormente, la organización, mediante un complejo entramado societario, simulaba la importación de aceite de oliva virgen extra ecológico desde Portugal a una empresa ubicada en la provincia de Jaén, donde en realidad, previamente se encontraba almacenado aceite de inferior calidad, y utilizaba para ello diversas empresas pantalla y documentación falsificada.
Durante todo este proceso, la organización alteraba documentalmente la calidad del aceite y declaraba como aceite de oliva virgen extra ecológico un producto que en realidad era aceite de oliva virgen de inferior calidad, lo que aportaban a la organización importantes beneficios en los márgenes de venta.
Han sido realizados 14 registros en inmuebles relacionados con la organización en las provincias de Jaén, Córdoba y Málaga, incluidas tres fábricas oleícolas vinculadas en la trama.
Durante los registros, en los que participaron inspectores de calidad agroalimentaria de la Junta de Andalucía, se tomaron muestras del aceite investigado y se inmovilizaron 34 depósitos con más de 1 millón de kilos de aceite, por incumplimiento de la normativa de trazabilidad y seguridad alimentaria.
Asimismo, se intervinieron más de 70.000 euros en efectivo, así como vehículos de alta gama, relojes, joyas y otros artículos de lujo, con un valor de más de un millón de euros.
Los investigadores han calculado que desde enero de 2023 el fraude habría afectado a más de siete millones de kilogramos de aceite de oliva ecológico, generando un beneficio ilícito superior a los 4 millones de euros.
La operación ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Jaén, con la colaboración de la Inspección de Calidad Agroalimentaria de la Consejería de Agricultura y el apoyo de efectivos de los Equipos ROCA, el Servicio Cinológico y la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC), bajo la dirección del Tribunal de Instancia número 2 de Martos (Jaén).
El subdelegado del Gobierno de España en Jaén, Manuel Fernández, ha destacado que con esta actuación “se garantiza la seguridad alimentaria y se refuerza la labor desarrollada por las instituciones en defensa de los derechos de los agricultores y del cultivo del olivar tradicional, promoviendo un mercado con competencia leal y precios justos, que garantice la calidad y trazabilidad del aceite de oliva producido en España”.
Los investigadores han hecho hincapié en que se trata de un “operador muy particular” y de un «hecho aislado» en la provincia jiennense y que la operación sigue abierta.
La categoría virgen extra y la condición ecológica identifican características diferentes del producto: la primera exige cumplir parámetros de calidad y la segunda corresponde a su sistema de producción certificado. Según la Comisión Europea, un virgen extra debe presentar una acidez máxima del 0,8 %, atributos afrutados y ausencia de defectos sensoriales, mientras que el aceite virgen admite hasta el 2 % de acidez y defectos de baja intensidad. Por tanto, la denominación ecológica no sustituye los controles necesarios para acreditar la calidad virgen extra.













