Qué beneficios aporta a los niños y las niñas el menú Hemengoak, de las Escuelas Infantiles del Ayuntamiento de Pamplona

Verónica Etayo es pediatra y una entusiasta de la nutrición. Colabora con el grupo de digestivo Infantil del Complejo Hospitalario de Navarra, además del Grupo de Investigación y Nutrición de Navarra Biomed.

¿Cuál es el principal problema de la alimentación infantil que veis en la consulta?

El principal problema, sobre todo, es que los niños y niñas comen bastante mal. Parece que con esto no decimos nada, pero es decir mucho. No comen casi fruta y verdura y vemos muchos problemas de obesidad y de sobrepeso porque suplen esos alimentos con mucha proteína de origen animal y mucho alimento manufacturado. Ese sería el resumen.

En la consulta vemos hasta un 30 o 35% de niños con sobrepeso y obesidad. Y sobre todo la pregunta del millón es ¿comen fruta y verdura? La respuesta es no. Toman mucho zumo envasado, pocos productos frescos en almuerzos y meriendas y poca fruta y verdura, hábitos que se justifican mucho con que no les gusta o con que en los hogares los adultos tampoco lo comen. 

Las chuches también tiene su impacto, o los bollos y otros alimentos ultra procesados. Galletas, tortitas, batidos de chocolate… La asignatura pendiente es la fruta y la verdura.

¿Qué consejos dais a las familias para llevar una alimentación saludable en casa?

Lo que insistimos es que no es el niño y la niña, es la familia la que tiene que aumentar su consumo de frutas y verduras porque los pequeños son un reflejo de lo que se hace en casa. Generalmente padres con sobrepeso y niños con sobrepeso son algo paralelo.

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El tipo de vida de llegar tarde a casa, no tener tiempo y recurrir a comida procesada es un aspecto, otro es el no discutir: es que a la niña no le gusta. Pero hay que insistir en que hay que educar también en este sentido y no dejarse llevar por la comodidad de decir que si al niño no le gusta la borraja, le hago unas empanadillas y todos contentos.

Se trata de educar y de enseñar a comer bien, dedicar tiempo a la comida y tener en cuenta que aprender a comer cuesta tiempo. ¿Alguien se imagina que si a tus hijas no les gustan las matemáticas le digas que no pasa nada, que dibujen? Hay que aprender a comer y eso cuesta tiempo, hay que trabajar y trabajar hasta que aprendan. Pero esto en los colegios no se da, no se dedica una materia a la alimentación a pesar de ser un problema bastante serio.

¿Qué principios nutricionales tiene que tener un menú escolar saludable?

Antes nos basábamos en la pirámide alimenticia, luego en las cinco raciones y ahora en el plato de Harvard, el plato saludable en el que siempre predomina la fruta y la verdura para evitar la hiperproteinización, se come demasiada proteína.

Los niños entre 1 y 3 años, según lo publicado en eL estudio ALSALMA, ingieren un exceso de proteinas hasta un 350% por encima de lo recomendado para su edad.  Eso es muchísimo.

Cuenta la proteína de la leche, los huevos, la carne y el pescado y las vegetales que tienes aparte. Volvemos a lo mismo: hay que comer más fruta y verdura. Y la leche cuenta, es un alimento con muchas proteínas, pero culturalmente tiene mucha fuerza.

¿Qué beneficios aporta a los niños y las niñas el menú Hemengoak, de las Escuelas Infantiles del Ayuntamiento de Pamplona, respecto a otros menús?

Es un menú muy equilibrado. Aporta frutas y verduras, minimiza las proteínas y las que aporta son en su mayoría de origen vegetal, utiliza harinas integrales –que es muy importante porque metabólicamente es mucho mejor que las refinadas- y producto fresco: ni procesado, ni congelado y de cercanía, sin pesticidas y cultivado con mimo, algo que igual a las madres y padres les cuesta ver pero que hay que destacarlo.

Como pediatra, ¿qué interés tiene el proyecto Hemengoak?  ¿Y como investigadora?

Es muy interesante, porque es lo que todo pediatra querría que estuviese aplicado en todas las escuelas infantiles y colegios de su zona. Yo trabajo en Tafalla y una enfermera de mi centro de salud se sorprendía del hecho de que las escuelas infantiles de Pamplona tengan cocina, porque es algo excepcional y muy importante.

El prototipo de una alimentación ideal en una escuela infantil, en el colegio, pero también en casa, sería este.  ¿Por qué? Por todo lo que he dicho hasta ahora y porque probablemente tendríamos una prevención mayor contra la obesidad y el sobrepeso. Diríamos que es el menú ideal, tendríamos que aprender de ello.

El problema es que cuando salen del ciclo infantil esto debería tener continuidad, tanto en los colegios como en las casas. Hay que decir que en la apymas empieza a haber esta sensibilidad, esta preocupación por una buena alimentación saludable.

Como investigadoras en 2 ó 3 años veremos si hay una disminución del sobrepeso y obesidad y si ha habido  cambios en los hábitos familiares, porque un cambio de alimentación en casa tiene un impacto importante a futuro. La parte interesante es ese mantenimiento de hábitos.

¿Cuál es la tendencia del sobrepeso y la obesidad infantil en los últimos años?

La tendencia en Europa y en España en particular es mala, porque ha ido en ascenso. Somos el primer país en obesidad seguido de Grecia. En Navarra hay una tendencia a frenarse; se está trabajando mucho, pero sigue estando en ascenso, aunque más atenuado.

Según el estudio Pasos – Activity, Sedentarism and Obesity in Spanish Youth- España lidera el ranking europeo, con una prevalencia infantil de 4 de cada 10 niños con sobrepeso: hasta un 31% desayunan bollería industrial, el 23% comen en un restaurante de comida rápida al menos una vez por semana… esos son algunos datos.

¿Sería interesante que esta iniciativa se extendiera al resto de las escuelas infantiles de Navarra? ¿Cómo habría que abordarlo?

Sería interesante, muy interesante, que los padres y madres que han tenido la experiencia la trasladaran a los colegios y apymas porque sería una forma de presionar. Ellos ya se están dando cuenta de los efectos positivos.

¿Qué esos menús contengan alimentos ecológicos, sería interesante?

Si que tiene relevancia, sobre todo porque hay un aumento de enfermedades como dermatitis atópicas, alergias… Hay un boom de enfermedades de las que no queda claro el origen pero que hay muchas hipótesis de trabajo en cuanto a contaminantes, pesticidas, en cuanto a teorías higienistas de exceso de antibióticos…

No tenemos afirmaciones claras y contundentes, pero en este maremágnum de aumento de incidencia de enfermedades, cuanto más limpio sea el alimento mucho mejor.

Hay un problema de precios, pero es que la clave está en subir el precio de los alimentos ultra procesados ¿qué podemos hacer si cuatro donuts valen 1 euro en el supermercado? ¿Si a la salida del colegio hay una máquina de bollos y bebidas ultra calóricas?

Fuente: Navarra Ecologica

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