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jueves, febrero 2, 2023

Últimas revisiones de las propiedades de la lecitina de soja

La lecitina de soja se identifica, por gran parte de los consumidores, como un complemento alimenticio que sirve para regular el colesterol. La lecitina o acetilcolina es un tipo de grasa que forma parte de la estructura de todas las células del organismo. Este compuesto endógeno, es decir, fabricado por el organismo -en este caso por el hígado-, desempeña una función determinante en la regulación y el metabolismo de los lípidos del organismo, entre ellos, el colesterol. A partir de estas acciones biológicas, la industria alimentaria y farmacéutica ha fabricado alimentos enriquecidos en lecitina o complementos alimenticios de este compuesto con fines saludables e, incluso, terapéuticos, según anuncian determinados mensajes publicitarios. La actual normativa sobre declaraciones nutricionales y de propiedades saludables de los alimentos exige que todos los fabricantes consulten a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) las alegaciones que quieren destacar en sus productos sobre diversos efectos saludables. Para el caso de la lecitina de soja, la EFSA no encontró pruebas concluyentes ni convincentes de la relación causa-efecto entre la ingesta extra de lecitina o alimentos que la contengan y el mantenimiento normal del colesterol plasmático. A tenor de los resultados, y en cumplimiento del reglamento, no debería incluirse tal alegación en la publicidad ni en el etiquetado.

La colesterolemia (colesterol elevado en sangre) se asocia con la arterosclerosis y la enfermedad coronaria, lo que supone un verdadero problema de salud pública. En España, más de la mitad de las personas entre 35 y 64 años (57,6%) tiene un nivel igual o superior a 200 mg/dl, el máximo consensuado por las sociedades europeas para la prevención de la enfermedad coronaria. Para mantenerlo dentro de unos límites saludables, muchas personas recurren a la lecitina de soja como complemento dietético, junto con una dieta sana. En atención a las actuales evidencias científicas, más que recurrir a estos complementos, el valor seguro está en seguir una dieta sana y consumir alimentos ricos en nutrientes esenciales para la producción endógena de lecitina, como fósforo, ácidos grasos esenciales, colina e inositol. Por ello, no pueden faltar en la dieta los cereales integrales, el aceite virgen de primera presión en frío, los frutos secos y el huevo, todos ellos en la cantidad y en la frecuencia de consumo recomendada dentro de los márgenes de una dieta equilibrada.

Efecto preventivo, no terapéutico

La lecitina o fosfatidilcolina es un fosfolípido, una mezcla compleja de grasas, ácidos grasos esenciales, fósforo y dos vitaminas del grupo B (colina e inositol). En el organismo, los fosfolípidos ayudan a mantener en suspensión el colesterol sanguíneo e impiden que se deposite en las paredes arteriales y venosas. Estos compuestos son también esenciales para la estructura de los tejidos nerviosos y para el correcto funcionamiento de las glándulas.

A partir de estos conocimientos y del saber empírico, se ha interpretado que tomar lecitina de soja como complemento alimenticio tiene efecto hipocolesterolemiante. Las revisiones científicas sobre este tema demuestran que la mayoría de ensayos clínicos con pacientes (son más numerosos los estudios experimentales con animales) han dado resultados positivos, pero no convincentes.

Estas diferencias pueden deberse a varios factores que habría que considerar en posteriores estudios para tener la evidencia de que el complemento funciona: heterogeneidad de la muestra (población estudiada con distintos grados de hipercolesterolemia), tipo de lecitina empleado, dosis administrada o duración del tratamiento, entre otros. Por el momento, la lecitina de soja puede servir como complemento preventivo, aunque no terapéutico, en caso de diagnosticarse hipercolesterolemia, cuyo tratamiento determinará el especialista.

La EFSA ha recibido diversas consultas de posibles alegaciones en relación al consumo de lecitina de soja o de alimentos que la contengan: sobre ayuda al mantenimiento correcto de los niveles de colesterol, recuperación más rápida de la fatiga muscular, ayuda al correcto metabolismo de las grasas o mantenimiento de la función neurológica. Los resultados de las evaluaciones de la EFSA refuerzan el mensaje anterior, dado que no se encontraron pruebas concluyentes ni convincentes de la relación causa-efecto en ninguno de los aspectos consultados. Tal y como marca el reglamento, tales declaraciones nutricionales y de propiedades saludables deberían omitirse en la publicidad y etiquetado de la lecitina de soja.

Prevención de cálculos biliares

Un nivel de colesterol superior al saludable (200 mg/dl) y el hábito de comer abundantes alimentos ricos en colesterol (sesos, mantequilla, tocino, embutidos, quesos curados, bollería, pastelería industrial y precocinados elaborados con aceites vegetales parcialmente hidrogenados -grasas trans-, etc.) son dos factores de riesgo para el desarrollo de cálculos biliares (litiasis biliar o colelitiasis). El 80% de ellos contienen colesterol, aunque en distinta proporción, además de sales de calcio, ácidos biliares y otros componentes de la bilis.

La formación de los cálculos es el resultado de una combinación de varios factores, que incluye la sobresaturación de la bilis con colesterol, que acelera la formación de los mismos, así como la deficiencia de sustancias disolventes, como las sales biliares y los fosfolípidos.

El complemento alimenticio de lecitina de soja (que contiene altas concentraciones de fosfolípidos) tiene potencial para disminuir la litogénesis (formación de piedras) de la bilis si estuviera muy saturada por colesterol. Algunos estudios han encontrado una menor concentración de fosfolípidos biliares en pacientes con cálculos, aunque otros estudios no han detectado ninguna diferencia.

En una reciente revisión sobre los enfoques nutricionales para la prevención y el tratamiento de los cálculos biliares, realizada por el doctor Alan R. Gaby para la publicación médica ‘Alternative Medicine Review’, en septiembre de 2009, se deduce que la lecitina puede servir para prevenir la colelitiasis en pacientes predispuestos, pero no está claro que sea un remedio efectivo para disolver los cálculos una vez formados. Tampoco está definida la dosis necesaria para que el aporte extra sea efectivo. En algunos ensayos clínicos se ha observado mejoría con cantidades bajas de lecitina (100 miligramos, 3 veces al día), mientras que en otros se ha probado con 4,5 gramos durante varias semanas.

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