Los más de 20 alumnos del curso aprendieron a reconocer las plantas silvestres que encontraron en sus paseos por las cercanías de Sant Martí Vell/Madremanya (Girona).
El pasado fin de semana se llevó a cabo un ameno curso de reconocimiento de plantas silvestres comestibles que, organizado por Vida Sana, tuvo a Evarist March (de Naturalwalks) como monitor.
Los más de 20 alumnos del curso aprendieron a reconocer las plantas silvestres que encontraron en sus paseos por las cercanías de Sant Martí Vell/Madremanya (Girona). Entre ellas, la malva, el ajo silvestre, el bledo, la lechuguilla dulce, etc.
Desde las 10 de la mañana hasta las 18h, el grupo estuvo estudiando sin parar las plantas del área y todos pudieron degustar cuán sabrosas son algunas de ellas, prácticamente desconocidas para la mayoría de la población y, especialmente, para los más jóvenes y urbanitas. En todo el arco mediterráneo, la Naturaleza ha puesto a nuestra disposición una infinita despensa y botica. Pero hemos olvidado este conocimiento y ahora algunos aventajados nos están ayudando a darle el valor necesario al saber ancestral. Además, las plantas silvestres comestibles, además de ser ecológicas (siempre que procedan de zonas limpias), tienen una «báraka» especial… Evarist trabaja para el Celler de Can Roca, uno de los mejores restaurantes del mundo. La alta cocina sabe valorar, cada vez más, el sabor, la salud y la sutilidad de los alimentos ecológicos y también de los alimentos silvestres.


















