La alimentación ecológica en España ha cerrado 2025 con señales claras de reactivación tras el parón vivido en 2024. Según datos de ASOBIO y Nielsen, los productos «bio» ya están presentes en el 67% de los hogares españoles, con una media de ocho actos de compra al año. Aunque el consumo no crece en volumen, sí lo hace en valor, impulsado por categorías ligadas a la salud y el bienestar y por el auge del comercio electrónico. En un contexto marcado por la inflación y la incertidumbre económica, el sector ecológico muestra una resiliencia destacable y una fidelidad del consumidor que mantiene vivas sus expectativas de crecimiento.
Después de un periodo de estancamiento e incluso retroceso en el consumo, el sector de la alimentación ecológica retoma la senda del crecimiento, impulsado por una combinación de mayor concienciación ambiental, estabilización de precios y diversificación de la oferta.
La producción de alimentación ecológica, que ya sitúa a España entre los países líderes de Europa en superficie certificada, se ve ahora acompañada por un repunte de la demanda interna, tradicionalmente más débil que la exportación.
Alimentación ecológica en España vuelve a crecer en valor
La alimentación ecológica en España retoma en 2025 la senda del crecimiento tras un 2024 marcado por el estancamiento del consumo interno.
Según datos de ASOBIO (Asociación Española de Elaboradores y Comercializadores de Alimentos Ecológicos), la alimentación ecológica ya está presente en un 67% de los hogares españoles. Parece que, según los datos citados, en 2025 los indicadores vuelven a mostrar una reactivación de la demanda. En 2024, los datos de consumo interno no fueron halagüeños. Pero el mercado en 2025 retomó las tendencias previas a la pandemia.
En términos de penetración y hábitos, un informe de Nielsen (citado por ASOBIO) sitúa al sector “bio” en un 67% de los hogares españoles. El estudio habla de una media de 8 actos de compra anuales. Es un dato muy positivo después de la tendencia que se vivió en 2024.
Más valor económico, pero menos volumen de consumo
El informe de Nielsen, con datos elaborados a partir de datos elaborados al cierre de 2025, señala que la alimentación ecológica española ha crecido en 2025 un 4,2% en valor. El consumo interno “bio” en España no crece en volumen de ventas, pero sí en valor. En 2024, subió un 1,7% el valor y descendió un 2% el volumen.
En 2023, los datos fueron: +7% valor y -1% volumen. El estudio de Nielsen induce a pensar que el consumidor ecológico “vuelve progresivamente al patrón de compra previo a la pandemia de productos ‘eco’”, según ASOBIO.
Yogures, semillas y kombucha lideran el crecimiento ecológico
En un contexto marcado por la inflación y la incertidumbre económica, el sector ecológico muestra una resiliencia destacable y una fidelidad del consumidor que mantiene vivas sus expectativas de crecimiento.
Desde ASOBIO señalan que “las categorías que más crecen en alimentación ecológica están muy bien representadas en las empresas de nuestra entidad. Destacan crecimientos a doble dígito en segmentos directamente vinculados a salud y bienestar, según datos de Nielsen, y participando con cuotas grandes de mercado empresas y marcas nacionales”.
Las categorías de la alimentación ecológica que más crecen son: yogures (26%), alimentación infantil (14%), refrescos funcionales y kombuchas (21%), panificación (17%), semillas (20%), tés e infusiones (12%). El estudio señala que las categorías con más posibilidades de crecimiento son las bebidas vegetales y las alternativas a la proteína animal.
El comercio electrónico impulsa la compra de productos bio
Según los datos del estudio, el crecimiento es transversal dentro del sector ecológico. La gran distribución se lleva el 5% y el canal especializado llega al 4%. Se llevan el gato al agua muchos de los nuevos establecimientos del sector (representados por cadenas con una oferta exclusiva de alimentos orgánicos).
Importa, entre los datos, la paralización del proceso de cierre tiendas ecológicas tradicionales. Pero donde más se da el crecimiento es en el e-commerce. El estudio mentado habla de un 22%, con una fuerza muy notable de los “pure players” (empresas que venden sus productos en el canal online de forma exclusiva).
A la vista de los datos de Nielsen y las afirmaciones de ASOBIO, podemos resumir que el sector ecológico español ha vivido un repunte en 2025, especialmente con respecto a 2024, el año del estancamiento.
Aun así, la gran asignatura pendiente del sector ecológico en España continúa siendo el consumo interno, pese a que el hecho de que el alimento “bio” haya entrado ya en el 67% de los hogares es (muy) esperanzador.
Las cifras comentadas son ilusionantes pero no extraordinarias. La alta inflación, la carestía de la vivienda, la precariedad laboral, el “greenwashing” en etiquetajes que provocan desazón, la incertidumbre internacional provocada por las guerras y las crisis, el escaso compromiso de la Administración…
Nada de eso ayuda a la explosión del sector “bio” en nuestro país, pero los datos muestran la quijotesca fidelidad del consumidor orgánico, un dato a tener muy en cuenta en un mundo, como el actual, tan inestable.
El reto pendiente del sector ecológico español
El 21% del consumo “bio” y de alimentación ecológica en España, según datos del MAPA en 2024, como ya hemos comentado en esta atalaya informativa, escapó a los canales convencionales. Eso significa que un creciente número de consumidores ecológicos españoles busca alternativas que sean también socialmente respetuosas y un contacto directo con los productores, especialmente los más pequeños.
La pregunta clave es: “¿Vamos a seguir siendo, básicamente, un país productor/exportador de alimentos ecológicos?”. No sólo es el consumidor el que tiene la palabra.
La Administración tiene que apoyar al universo orgánico con discriminación positiva en la compra pública, con incentivos fiscales para los productores y elaboradores y con un IVA 0… y el sector ecológico tiene que aprender, asimismo, a transmitir los innumerables valores (sanitarios, sociales, ambientales, etc.) que esconde el alimento orgánico… con otras maneras.
Las técnicas de marketing utilizadas por los supuestos “expertos” no parece que estén dando los resultados esperados. Habrá, pues, que volver al activismo “bio” y recuperar la fuerza y la energía que el movimiento “bio” tuvo hace no mucho.
En ese aspecto, ferias como BioCultura realizan una labor insustituible y una fidelización a prueba de bomba.
A pesar del optimismo, el sector afronta desafíos importantes, como mantener precios competitivos, garantizar la rentabilidad de los productores y mejorar la información al consumidor. No obstante, el nuevo impulso de la alimentación ecológica en España confirma que, tras el parón, el interés por una dieta más sana y sostenible vuelve a consolidarse como una tendencia de fondo, alineada con los objetivos ambientales y sociales a largo plazo. Seguir leyendo en ALIMENTOS ECOLÓGICOS





















