Esta receta vegana de alcachofas ecológicas es una propuesta vegetal, de temporada y sin lácteos que combina textura crujiente y una salsa suave de verduras. Si se elabora con productos ecológicos, no solo mejora el sabor y el valor nutricional, sino que también apuesta por una cocina más sostenible y respetuosa con el entorno.
Las alcachofas favorecen la digestión y la salud hepática gracias a su fibra y antioxidantes, lo que ayuda a reducir los niveles de colesterol, a la vez que promueve el equilibrio intestinal y el bienestar metabólico general.
Las zanahorias son ricas en betacaroteno, que favorece la visión, la función inmunitaria y la salud de la piel, mientras que sus antioxidantes ayudan a proteger las células del estrés oxidativo.
Receta vegana de alcachofas ecológicas, ideal para una cocina saludable y sostenible
Un plato vegano de invierno y primavera que gana en sabor, salud y sostenibilidad cuando se cocina con ingredientes ecológicos
Listado de alérgenos: cereales con gluten, sulfitos, huevos
Tiempo: 1h 30’
Raciones: 4
Alternativas: sin gluten, vegana
Ingredientes de esta receta es vegana y fácilmente adaptable
- 12 alcachofas ecológicas medianas
- 1 limón
- 3 huevos
- Harina para rebozar
- Sal (al gusto)
- Aceite de oliva virgen extra suave
Para la salsa:
- 1 cebolla
- 1 puerro
- 1 zanahoria
- 1 cucharada sopera de harina
- ½ vaso de vino blanco
- Caldo de hortalizas de color claro
- Sal
Elaboración: el valor de cocinar alcachofas con productos ecológicos
- Eliminar las hojas exteriores de las alcachofas hasta llegar a la capa en la que tienen un color verde más claro y son más tiernas. Pelar el tronco y cortar la punta del pedúnculo.
- Cortar las alcachofas transversalmente en dos mitades y con la ayuda de una cucharadita de postre retirar la parte central, donde se encuentra la pelusilla.
- Según se limpia, colocar las alcachofas limpias en un bol con agua y el zumo del ½ limón para evitar que se oxiden demasiado.
- Poner abundante agua en una cazuela con una pizca de sal, un cuarto de limón y calentar hasta que hierva. Añadir las alcachofas y hervirlas durante 10 minutos hasta que se queden tiernas pero no demasiado blandas.
- Retirar las alcachofas del agua, escurrirlas bien y colocarlas sobre papel de cocina absorbente o un trapo limpio para secarlas bien.
- Preparar la mezcla para rebozarlas: Batir los huevos en un plato hondo con una pizca de sal, dos cucharadas de harina y una cucharada de agua.
- Pasar las alcachofas por la mezcla de huevo, después por un plato con la harina y nuevamente por la mezcla de huevo.
- Colocar aceite de oliva virgen extra de sabor suave en una sartén y esperar a que esté caliente. Ir colocando las alcachofas rebozadas y dar un par de vueltas para que queden doradas por ambos lados. A medida que se van retirando las alcachofas se va retirando el exceso de aceite sobre un plato de cocina absorbente y después se pasa a un plato frío. Reservar.
- Preparar la salsa
- Picar la cebolla y pochar en una cazuela con aceite y una pizca de sal. Picar el puerro y la zanahoria y añadir a continuación. Sazonar. Cuando las verduras estén doradas añadir una cucharada de harina y rehogar.
- Añadir el vino y dejar unos minutos para que se evapore el alcohol. Echar medio vaso de caldo poco a poco. Remover bien y rectificar de sal si es necesario
- Cocinar durante unos 20 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Triturar en la batidora y reservar.
- Colocar las alcachofas rebozadas sobre una cama de salsa. La sobrante se sirve en un recipiente aparte para el que quiera pueda servirse más o para acompañar otros platos.
Alcachofas de temporada: sabor, tradición y sostenibilidad y alternativas
Para la versión sin gluten la harina que se utiliza para espesar la salsa puede ser sin gluten tipo la de arroz o la de maíz. Para el rebozado vegano y sin gluten se puede hacer una mezcla ligeramente pastosa de harina de garbanzos, agua y sal para rebozar las alcachofas de igual modo que se hace con el huevo batido.
Curiosidades de esta receta vegana de alcachofas ecológicas
- La salsa puede acompañar bien otros platos de carne o de pescado y también de proteínas vegetales como el tofu, tempeh o el seitán.
- La temporada idónea para el consumo de alcachofas frescas es el invierno, entre finales de noviembre y los inicios de marzo.
- En la Comunidad de Madrid, así como en casi todo el territorio de la península ibérica, es típico y tradicional cocinar las alcachofas como ingrediente principal de distintos modos: hervidas, asadas, rebozadas, fritas, en salteados o confitadas.
- Para evitar que las alcachofas se oxiden demasiado mientras se preparan se puede utilizar agua con limón como se indica en la receta, pero también se podría utilizar agua con perejil y evitar, si se quiere, el sabor cítrico.
Juntas, las alcachofas y las zanahorias contribuyen a la salud del corazón al mejorar los perfiles lipídicos, mantener una presión arterial saludable y aportar vitaminas y minerales esenciales.
El consumo regular de ambas verduras ecológicas favorece el control de peso, la regularidad digestiva y la prevención de enfermedades a largo plazo como parte de una dieta equilibrada y rica en nutrientes. Seguir leyendo en ALIMENTOS ECOLÓGICOS





















