Hablemos de bienestar animal

Se habla mucho del bienestar animal, pero no todos saben cuáles son las implicaciones que tiene este concepto. ECOticias.com - ‘El Periódico Verde’ aclara algunos puntos y explica cuáles son las libertades individuales y fundamentales de los animales.

¿Qué significa?

El bienestar animal se define como un estado positivo tanto mental como físico relacionado con la satisfacción de las necesidades fisiológicas y de comportamiento de cada criatura, así como de sus expectativas. Y es un estado que puede variar según la percepción que cada animal tiene de su situación.

Hay que partir de la base de que los animales tienen necesidades (alimentarse, descansar, defecar, orinar, respirar), pero también expectativas. Dependiendo de las respuestas que se den a dichas expectativas y necesidades, serán capaces de experimentar sentimientos tanto positivos (agrado, satisfacción) como negativos (temor, dolor).

Esta es la razón por la que la noción de bienestar incluye por un lado el estado físico, pero también el psíquico del animal y apunta a que ambos sean positivos, aunque los dos estados son interdependientes entre sí. Por tanto, un animal en situación de bienestar será aquel que está bien física y mentalmente.

Un animal también tiene libertades

El bienestar animal se basa en las libertades individuales de los animales. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) utiliza este concepto como principio rector, con el que trata de resaltar cuáles son las necesidades básicas esenciales, para declarar que un animal vive en un estado de bienestar.

Para ello explicita una serie de condiciones que los seres humanos deben establecer, con el fin de asegurarse que todas aquellas criaturas que dependan de él, viven en un estado real y trazable de bienestar animal.

Ningún animal puede experimentar hambre, sed, malnutrición o desnutrición. Para lograrlo, deben tener acceso a agua y alimentos, en cantidades y calidades, apropiadas y correspondientes a las necesidades de su especie y de su edad.

Los animales deben criarse en un ambiente tranquilo que no les produzca estrés de ningún tipo, es fundamental procurar que vivan sin miedos ni angustia, por lo que sus condiciones de vida no deben inducir ningún tipo de sufrimiento psíquico ni físico.

Por otra parte, además de evitar los maltratos de cualquier tipo será necesario que el ámbito en el que se encuentre esté adaptado a sus necesidades.

No solo debe evitarse el daño expreso, sino que, en el caso de que los animales presenten algún tipo de patología o enfermedad, deben ser cuidados, tratados y curados o en su defecto se deben paliar los síntomas negativos de su enfermedad.

Cada animal debe gozar de libertad de expresión, un concepto expresamente referido a aquellos comportamientos considerados normales para su especie, por lo que su entorno debe estar adaptado a la misma y debe respetarse su naturaleza (si son gregarios, solitarios, sociables, etc.).

NO es bienestar animal

Cualquier tipo de mutilación que se realice a un animal para satisfacer necesidades o caprichos humanos, por ejemplo, cortar las cuerdas vocales de un gallo porque si canto es ‘molesto’, extraerle las uñas a un gato para que no arañe las cortinas o cortarles los colmillos y el rabo a los cerditos.

Criarlos en espacios confinados, con poca ventilación, en condiciones de hacinamiento y con luces encendidas para que coman mucho y engorden más rápido. Aplicarles cualquier tipo de tratamiento médico innecesario, como antibióticos preventivos u hormonas de crecimiento.

El maltrato, el abandono y todas aquellas prácticas que, para obtener un producto que da placer a los seres humanos, se requiera que un animal sufra, como es el arrancado a mano de los pelos de los conejos de Angora o la alimentación forzada a la que se someten patos y ocas para obtener paté.

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