Alerta entre los geofísicos por el deshielo: «Groenlandia vivirá algo que el resto del mundo notará pronto»

Publicado el: 14 de marzo de 2026 a las 18:32
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Glaciar en Groenlandia afectado por el deshielo y el retroceso del hielo debido al cambio climático.

Mientras el nivel del mar sigue subiendo en buena parte del planeta, Groenlandia apunta justo en la dirección contraria. Un estudio publicado en Nature Communications, firmado por Lauren Lewright, Jacqueline Austermann y otros investigadores, calcula que el mar alrededor de la isla podría bajar unos 0,9 metros de aquí a 2100 en un escenario de bajas emisiones y hasta 2,5 metros en uno de altas emisiones. Suena raro, sí, pero no es un error. Es una de esas paradojas climáticas que obligan a mirar el mapa con más detalle.

Eso no quiere decir que Groenlandia se esté librando del calentamiento global. Más bien al contrario. La capa de hielo cubre alrededor del 80% de la isla y está perdiendo masa a un ritmo de aproximadamente 200.000 millones de toneladas al año, según la nota oficial del equipo. Además, el propio trabajo recuerda que Groenlandia tiene cerca de 60.000 habitantes permanentes y que prácticamente toda la población vive en la costa, justo donde estos cambios se van a notar más.



Por qué allí el mar baja

La explicación tiene dos claves, y una de ellas se entiende muy bien con una imagen cotidiana. Durante siglos, la enorme masa de hielo ha empujado la corteza terrestre hacia abajo. Cuando ese peso se reduce, el terreno empieza a recuperarse poco a poco. Austermann compara ese proceso con un colchón que vuelve a su forma cuando uno se levanta. Y eso se nota. La tierra sube, y localmente el mar parece bajar.

La segunda clave es la gravedad. Una masa de hielo tan gigantesca también atrae el agua del océano hacia su entorno. Cuando pierde volumen, esa atracción se debilita y parte del agua se redistribuye lejos de Groenlandia. Los autores estiman que este efecto puede explicar hasta un 30% de la caída futura del nivel del mar alrededor de la isla. El agua no desaparece. Se mueve.



Qué cambia para quienes viven allí

¿Y qué significa esto en la práctica? Que un mar más bajo no es automáticamente una buena noticia. Puertos, muelles, rutas marítimas, zonas de pesca e infraestructuras costeras se diseñan para un nivel del agua concreto. Si ese nivel cambia, toca adaptarlo todo. «El mayor impacto estará en las comunidades locales y en los efectos sobre las rutas marítimas, la pesca y las infraestructuras», explica Austermann en la nota difundida por Columbia.

El estudio llega a estas conclusiones combinando un modelo del rebote del terreno y del nivel del mar con observaciones históricas y con más de dos décadas de datos del movimiento vertical del suelo recogidos en 57 estaciones de comunicaciones por satélite repartidas por Groenlandia. Al comparar los modelos con las mediciones reales, el equipo concluye que la Tierra bajo la isla responde a la pérdida de hielo más rápido de lo que se pensaba. Y ahí entra una idea importante. Si el terreno reacciona antes, la bajada local del mar también puede ser mayor de la esperada en estudios más generales.

Hay otro matiz interesante. Los investigadores apuntan que una caída del mar junto a algunos glaciares que desembocan en el océano podría ayudar a estabilizarlos, al menos en parte. Pero aquí meten freno. Todavía no saben si el descenso previsto será suficiente para producir ese efecto. En el fondo, la lección es bastante clara. El nivel del mar no se comporta igual en todas partes, y por eso las decisiones de adaptación no pueden hacerse con una sola regla para todo el planeta.

El estudio ha sido publicado en Nature Communications.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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