Brasil quiere que la COP30 marque un antes y un después en la lucha climática: que el fin de los combustibles fósiles deje de ser un debate lateral y pase a la agenda oficial.
Aunque el tema aún no forma parte de la agenda oficial de negociación, el país anfitrión viene impulsando encuentros y mesas técnicas para cerrar la cumbre con un mandato que obligue a construir una hoja de ruta global de descarbonización.
El esfuerzo ha sumado apoyo internacional de economistas, diplomáticos y especialistas de varias disciplinas, que ven urgente acelerar la transición energética y la descarbonización a nivel global.
COP30: Brasil impulsa una hoja de ruta para el fin de los combustibles fósiles
El Gobierno brasileño, anfitrión de la cumbre climática de la ONU (COP30), ha colocado este lunes en el centro de la negociación la creación de una hoja de ruta para dejar atrás los combustibles fósiles, ante el apoyo mostrado por un creciente número de países en los últimos días.
Los diplomáticos de Brasil han enfriado los ánimos sobre esa discusión la semana pasada.
Conscientes de las divisiones que genera, pero la llegada de los ministros para la recta final de las negociaciones los ha llevado a levantar el pie del freno y a elevar la ambición.
El embajador Mauricio Lyrio, uno de los principales negociadores, ha recordado en rueda de prensa que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ya pidió una hoja de ruta en su discurso de apertura de la conferencia, por lo que esa es «la dirección que Brasil quiere seguir».
Divisiones internas: la resistencia de los países dependientes del petróleo y el gas
Por otro lado, el diplomático ha reconocido que apenas se está en un «momento inicial» de la negociación y que «no se puede anticipar el progreso de un proceso tan complejo», dada las resistencias de varios países que dependen de los combustibles fósiles tanto por el lado del consumo como por el de la producción.
«Empezamos a conversar, pero es necesario respetar los tiempos de la negociación y, yo diría, la participación de todos, ya que se trata de un esfuerzo colectivo», ha declarado Lyrio.
Los países se han comprometido, por primera vez, en la COP28 celebrada en Dubái en 2023 a impulsar una «transición» para dejar atrás los combustibles fósiles, la principal causa del calentamiento global.
Europa y América Latina presionan para incluir el fin de los fósiles en la agenda
Sin embargo, la referencia a ese compromiso ha sido escueta y no se han mencionado los tiempos para llevarlo a cabo, una falta de detalle que varios países buscan remediar en la presente cumbre.
Estados latinoamericanos y europeos han solicitado durante la semana pasada que este asunto fuera incluido en las negociaciones, ya que hasta entonces no formaba parte de la agenda oficial, según informan fuentes diplomáticas presentes en las reuniones.
Brasil prepara un borrador paralelo sobre ambición climática y financiación internacional
Aparte de la hoja de ruta, los negociadores brasileños pretenden presentar un borrador por separado sobre otros temas polémicos que están marcando la COP30, como la falta de ambición de las metas nacionales de recorte de emisiones contaminantes y las obligaciones de las naciones ricas de proveer financiación a las menos desarrolladas.
La meta es que la COP30 no solo reafirme compromisos, sino que active un proceso concreto para que los países avancen, de forma coordinada y justa, hacia la eliminación progresiva del petróleo, el gas y el carbón.
Lo más probable es que ese mandato para la hoja de ruta se incorpore dentro de las negociaciones en curso del Balance Global, conocido por la sigla en inglés GST, el próximo de los cuales tendrá lugar dentro de tres años. Seguir leyendo en EFE / ECOticias.com




















