El Mediterráneo se debate entre ola de calor y ola de calor. Llevamos casi una semana en la que los termómetros europeos rozan los 40º y sus ciudadanos sufren los embates de un clima extremo, que el calentamiento global no hace más que agravar. Ahora también le ha tocado al Reino Unido, que ha comenzado a transitar la cuarta del verano.
Tanto Gales como Inglaterra se encuentran en alerta por altas temperaturas y se cree que será mañana martes 12 de agosto cuando lleguen a su punto álgido. Para esta zona, que los termómetros superen los 30º no es en absoluto ‘normal’, por lo que la situación está causando gran alarma entre los medios informativos y la población.
Ola de calor ‘asfixia’ al Reino Unido
Gran parte del Reino Unido entra esta semana en la cuarta ola de calor del verano agravada por el cambio climático y con temperaturas que superarán los 30 grados, informó este lunes la Oficina de Meteorología británica (MET, por sus siglas en inglés).
Las altas temperaturas afectarán sobre todo a Inglaterra y Gales, debido a una corriente de aire caliente procedente del sur, según la MET, que prevé al menos 33 grados en algunas zonas para mañana martes. Debido al intenso calor, los meteorólogos señalaron que hay riesgo de tormentas eléctricas aisladas y lluvias.
El meteorólogo de la MET Greg Dewhurst dijo que «las temperaturas van a subir en los próximos días, especialmente en Inglaterra y Gales, pero no se sentirán tanto en partes de Irlanda del Norte y Escocia» y agregó que «el calor podría provocar uno o dos chubascos fuertes y tormentas eléctricas en el suroeste de Inglaterra y Gales, pero serán muy aislados».
«El martes se presenta mayormente seco, con abundantes periodos de sol, bien podría ser el pico del calor», añadió. La Agencia de Seguridad Sanitaria británica ha emitido alerta sanitaria amarilla por el calor (la tercera de una lista de cuatro) para la mayor parte de Inglaterra. La alerta amarilla avisa a los trabajadores sanitarios que estén atentos y tomen medidas, si fuera necesario, para atender a las personas más vulnerables al calor, como los ancianos con problemas de salud.
Si bien las temperaturas son manifiestamente más bajas que en los países mediterráneos, la falta de costumbre pone en riesgo a más personas, especialmente a los colectivos más vulnerables, que pueden ver resentida su salud y a quienes se les pueden agravar afecciones preexistentes. EFE / ECOticias.com





















