La calidad del aire en España no es mala

Entre otros compuestos, se refirió al dióxido de azufre (S02), indicando que hay entre 1.400 y 1.500 estaciones de medida en el territorio nacional, figurando entre las mismas, en el caso de Galicia, la de Noia y O Saviñao.

Rosalía Fernández Patier, perteneciente al Centro Nacional de Sanidad Ambiental (Instituto de Salud Carlos III. Ministerio de Economía y Competitividad), participó en el Simposio Internacional “Medio ambiente y salud: nuevos retos de futuro”, celebrado en Santiago de Compostela los pasados días 28 y 29 de octubre, y lo hizo en el marco de una mesa redonda que, bajo el título “Ciudades saludables y sostenibles: transporte ecológico, aire limpio y lucha contra el cambio climático”, moderó Javier Domínguez Lino, presidente de Sogama.

En relación a la normativa vinculada a la calidad del aire en España, Fernández apuntó que, si bien existe legislación en la materia desde hace 40 años, se refirió específicamente al Real Decreto 102/2011, donde se encuentra fusionada toda la legislación europea y estatal. En este sentido, explicó que en el mismo se establecen los niveles de contaminantes y métodos de análisis, indicando dónde hay que medir, requisitos que deben cumplir las estaciones de medición y concretando el número mínimo de puntos de medición para fuentes difusas y fuentes puntuales.

PARÁMETROS DE REFERENCIA

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Entre otros compuestos, se refirió al dióxido de azufre (S02), indicando que hay entre 1.400 y 1.500 estaciones de medida en el territorio nacional, figurando entre las mismas, en el caso de Galicia, la de Noia y O Saviñao.

Indicó que, en 2008, hubo una reducción del contenido de azufre en los combustibles, a lo que añadió que “en ninguna zona de España se superan los límites de SO2”, y aunque era uno de los problemas en nuestro país en los años 70, “ahora no lo es ni de lejos”.

En cuanto al ozono (NO2 y O3), explicó que las concentraciones son más altas en el centro de Madrid y se van suavizando conforme se avanza hacia los municipios de la sierra, dándose las concentraciones más elevadas en invierno y las más bajas, en verano.

Precisó que “cuando tenemos automóviles y radiación solar, se forma el ozono, y como la atmósfera es dinámica, y no estática, lo encontraremos a cierta distancia”. De ahí que, en el caso de la comunidad de Madrid, haya una mayor concentración en la sierra que en el centro de la urbe. En este caso, subrayó que las concentraciones más altas se dan en verano, siendo más pronunciadas en las zonas rurales que en las urbanas y semiurbanas.

En relación al amoníaco (NH3), aclaró que tiene una vida muy corta, por lo que no se mide en Europa, siendo los contenedores y el alcantarillado una fuente de emisión en el aire.

En cuanto al benceno, dijo que son pocas las redes de vigilancia que lo miden por la dificultad que entraña.

La representante del Centro Nacional de Sanidad Ambiental, puso fin a su intervención apuntando a la necesidad de seguir evaluando NO2 y elaborar planes de mejora en las ciudades, toda vez que “tenemos problemas de ozono en los meses de verano”.

En este escenario, se refirió a la Directiva 2015/1480, pues, aunque no modifica valores, sí actualiza métodos. “Todas las redes de España van a tener una supervisión cada cuatro años”, concluyó.

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