Qué respiran los madrileños

En Infosalus nos hemos preguntado las consecuencias que puede tener esta contaminación para los madrileños, así como qué personas pueden verse más afectadas y cuál es el motivo de la contaminación. Tras conocer la respuesta, la conclusión es que cuanto menor es el nivel de contaminación atmosférica de una ciudad, más protegida está la salud de sus habitantes.

El Ayuntamiento de Madrid ha activado el Sistema de Alertas en Salud Ambiental por alta contaminación, debido al alto índice de concentración de dióxido de nitrógeno (NO2), además de limitar por la velocidad en la M-30 de 90 km a 70 km por hora, desde este viernes se ha prohibido el aparcamiento en la zona de Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) salvo los de los vecinos con tarjeta de residente.
CONSECUENCIAS DE LA ALTA CONTAMINACIÓN

En Infosalus nos hemos preguntado las consecuencias que puede tener esta contaminación para los madrileños, así como qué personas pueden verse más afectadas y cuál es el motivo de la contaminación. Tras conocer la respuesta, la conclusión es que cuanto menor es el nivel de contaminación atmosférica de una ciudad, más protegida está la salud de sus habitantes.

Las directrices señalan que con una reducción de la contaminación con partículas (PM10) de 70 a 20 microgramos por metro cúbico es posible reducir en un 15 por ciento el número de defunciones relacionadas con la contaminación del aire. Si observamos el dióxido de nitrógeno (NO2), el valor fijado en las Directrices de la OMS para proteger a la población de los efectos nocivos es de 40 ug/m3 de media anual.

Las principales fuentes de emisiones de NO2 son los procesos de combustión como los de la calefacción, generación de electricidad y motores de vehículos y barcos. Sobre sus efectos en la salud, estudios epidemiológicos han revelado que los síntomas de bronquitis en niños asmáticos aumentan en relación con la exposición prolongada, además se asocia la disminución del desarrollo de la función pulmonar con las concentraciones de NO2 registrada (u observadas) actualmente en ciudades europeas y norteamericanas.

¿Qué consecuencias sanitarias acarrea la contaminación urbana?

Son muchos los efectos a corto y a largo plazo que la contaminación atmosférica puede ejercer sobre la salud de las personas. No obstante, la contaminación atmosférica urbana sobre todo aumenta el riesgo de padecer enfermedades respiratorias agudas, como la neumonía, y crónicas, como el cáncer del pulmón y las enfermedades cardiovasculares.

¿A quién afecta más esta contaminación?

La contaminación atmosférica afecta de distintas formas a diferentes grupos de personas. Los efectos más graves se producen en las personas que ya están enfermas. Además, los grupos más vulnerables, como mayores, niños y personas con patología respiratoria o cardiovascular crónica e inmunodeprimidos.

Los estudios muestran que los residentes de las ciudades donde hay niveles elevados de contaminación atmosférica padecen más enfermedades cardiacas, problemas respiratorios y cánceres del pulmón que quienes viven en zonas urbanas donde el aire es más limpio.

¿Cuál es la carga de morbilidad causada por la contaminación atmosférica urbana?

La Organización Mundial de la Salud calcula que en el mundo suman 1,3 millones las personas que mueren en un año a causa de la contaminación atmosférica urbana; más de la mitad de esas defunciones ocurren en los países en desarrollo. La contaminación del aire representa un grave problema de higiene del medio que afecta a los habitantes de los países en desarrollo y desarrollados.

¿Cuáles son los efectos a corto y a largo plazo?

La exposición a corto y a largo plazo produce efectos sobre la salud. Por ejemplo, las personas aquejadas de asma afrontan un riesgo mayor de sufrir una crisis asmática los días en que las concentraciones de ozono a nivel del suelo son más elevadas, mientras que las personas expuestas durante varios años a concentraciones elevadas de material particulado (MP) tienen un riesgo mayor de padecer enfermedades cardiovasculares.

¿Cuánta gente muere por la contaminación?

Según estimaciones de 2012, atendiendo a la información publicada por la organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación atmosférica en las ciudades y zonas rurales de todo el mundo provoca cada año 3,7 millones de defunciones prematuras; esta mortalidad se debe a la exposición a pequeñas partículas de 10 micrones de diámetro (PM10) o menos, que pueden causar cardiopatías, neumopatías y cáncer

¿En qué ciudades del mundo es particularmente elevada?

La carga sanitaria que la contaminación atmosférica urbana le impone a una ciudad depende de la concentración de contaminantes y del número de personas que respiran el aire contaminado.

El aumento rápido y cuantioso del parque automovilístico, que tienen motores anticuados y utilizan combustible de mala calidad, así como el aumento de la generación de electricidad a base de carbón y otros combustibles contaminantes, han generado el mayor riesgo sanitario por el aire contaminado para la población. No obstante, según la ciudad, el transporte causa entre un 25% y un 70% de la contaminación atmosférica urbana.

Las inquietudes con respecto a la salud no se circunscriben a las ciudades más contaminadas: se observan efectos considerables sobre la salud de la población incluso en ciudades con una atmósfera relativamente limpia de Australia, Europa, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Canadá, donde las concentraciones de material particulado son por lo general entre 3 y 10 veces menores que en las ciudades con contaminación elevada.

¿Qué medidas deben adoptara las ciudades?

A corto plazo medidas como las tomadas por el Ayuntamiento de Madrid son adecuadas para proteger la salud. Utilizar el transporte colectivo o caminar o andar en bicicleta, en vez de utilizar el coche, disminuiría la densidad del tránsito y ayudaría a limpiar el aire que todos respiramos, amén de que reduciría la carga sanitaria que ocasiona la contaminación atmosférica urbana.

A largo plazo las ciudades deben determinar cuáles son las fuentes principales de contaminación del aire y poner en práctica políticas que mejoren la calidad del aire, como son el fomento del uso del transporte público, ir a pie y andar en bicicleta, en vez de depender del automóvil privado. Asimismo, se recomienda la promoción de centrales eléctricas que en lugar del carbón utilicen combustibles limpios y renovables, y las mejoras en la eficiencia energética de los edificios y las industrias.

Otras medidas suplementarias son la concientización sobre la elevada carga de morbilidad relacionada con la contaminación atmosférica urbana y sus fuentes principales, y poner de relieve la importancia de actuar ahora mismo para poner en práctica intervenciones adecuadas para cada país.

ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés