Una nueva situación anticiclónica está provocando estos días en Madrid la acumulación de contaminantes como el dióxido de nitrógeno. Desde ayer, martes, estamos en la fase 1 del protocolo de lucha contra picos de contaminación que aprobó el anterior gobierno municipal, lo que supone la restricción de velocidad en el interior de la M-40 a 70 km/h.
Ante el nuevo episodio de contaminación que se está sufriendo en la ciudad de Madrid, Ecologistas en Acción quiere destacar dos cuestiones. La primera, es que justo ayer la Agencia Europea de Medio Ambiente hizo público un informe en el que demuestra que en España fallecen 5.900 personas de forma prematura cada año por los daños a la salud que provoca el dióxido de nitrógeno, el gas que está rebasando niveles legales estos días en Madrid. Y la segunda es que la estrategia para luchar contra la mala calidad del aire también nos permite minimizar el cambio climático: reducir la circulación de coches en las zonas metropolitanas.
Una nueva situación anticiclónica está provocando estos días en Madrid la acumulación de contaminantes como el dióxido de nitrógeno. Desde ayer, martes, estamos en la fase 1 del protocolo de lucha contra picos de contaminación que aprobó el anterior gobierno municipal, lo que supone la restricción de velocidad en el interior de la M-40 a 70 km/h.
Pero estas medidas, aunque razonables desde el punto de vista de Ecologistas en Acción, no son suficientes para reducir la contaminación una vez que ya se ha instalado la boina sobre la ciudad. De hecho, a pesar de activarse el protocolo, ayer hubo 7 estaciones que registraron valores por encima del valor límite horario (200 microgramos de dióxido de nitrógeno, NO2, por metro cúbico de aire), que la ley no permite que se supere más de 18 horas al año por estación. De hecho, son ya también 7 las estaciones que han superado este valor en lo que va de 2015: Escuelas Aguirre, Fernández Ladreda, Ramón y Cajal, Villaverde, Barrio del Pilar (que acumula nada menos que 67 superaciones del valor límite horario en lo que va de año), Ensanche Vallecas y Sanchinarro.
Es decir, que a falta de un mes para cerrar el año, los registros de calidad del aire en relación al NO2, que fundamentalmente proviene de los tubos de escape de los vehículos diésel, empeoran en relación a los datos de 2014, cuando “solo” 5 estaciones superaron el valor límite horario. La media total de este contaminante también está siendo más elevada.
Todos estos datos deben ponerse en relación con el informe que hizo público ayer la Agencia Europea de Medio Ambiente, para darnos cuenta de que hay que ser mucho más exigentes en este asunto. El trabajo concluye que en España fallecen de forma prematura 5.900 personas cada año por la acción negativa del dióxido de nitrógeno sobre nuestra salud. Y el área metropolitana de Madrid es nítidamente una de las zonas con mayor concentración de población y con peores registros sobre este contaminante.
Por tanto Ecologistas en Acción considera que la estrategia contra la contaminación debe ser más ambiciosa. Por un lado, se deben prever y anticipar las medidas de lucha contra los picos de contaminación, puesto que las previsiones meteorológicas se conocen y son muy precisas.
Pero, tal y como indican todas las experiencias en otras ciudades y numerosos estudios, la única estrategia que nos permitirá a medio plazo respirar un aire saludable es la puesta en práctica de medidas estructurales que reduzcan la utilización del coche en la ciudad. Estas medidas, además, son coherentes con otra prioridad: la lucha contra el cambio climático, que estos días se está debatiendo en la cumbre de París.



















