Cambio climático: ¡qué llueva, qué llueva!

Publicado el: 9 de diciembre de 2015 a las 09:22
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Cambio climático: ¡qué llueva

“Cuando no es por exceso es por escasez, las lluvias no conforman y están siendo un problema real que afecta a los españoles en todos los ámbitos, desde el económico hasta el social.”

Años hidrológicos



El año hidrológico no tienen nada que ver en realidad con el calendario, ya que se mide a partir del día primero de octubre del año en curso y finaliza el 30 de setiembre del siguiente.

En este período se miden las lluvias mensuales y luego se llega a una cifra que se denomina valor medio nacional de precipitaciones acumuladas y que según la AEMET (Ag. Estatal de Meteorología) se sitúa normalmente en unos 157 litros por metro cuadrado.



En lo que vamos del año hidrológico actual, esta cifra ha disminuido de forma considerable, dado que se está viviendo una época anormalmente escasa de lluvias.

Cómo llueve en España

La precipitación media anual de España se distribuye de forma muy irregular a lo largo y ancho del territorio y mantiene una relación muy estrecha con la configuración del relieve de cada región.

De Norte a Sur las precipitaciones van disminuyendo de manera acentuada y en la vertiente atlántica se presentan con mucha mayor asiduidad que en la mediterránea. Además, a nivel de los sistemas de montaña, las laderas que se encuentran a barlovento de los vientos más húmedos, reciben más lluvias que las que están a sotavento.

Falta de lluvias

Según los datos aportados por AEMET, desde el 25/11 al 1/12 únicamente se han registrado precipitaciones en el norte de la península, desde Galicia a los Pirineos y en algunos puntos de Canarias y Baleares, pero éstas fueron de carácter débil.

En el este de Asturias, Cantabria, gran parte del país Vasco, en la mitad noroeste de Navarra y en el norte de Lérida y Huesca las cantidades de lluvias registradas han superado los 30 litros/m2.

En zonas puntuales y aisladas de Navarra, Cantabria, en algunos lugares de Guipúzcoa y Vizcaya y en el Pirineo de Huesca se han superado los 100 litros/m2.

Pero en general estos datos no son muy diferentes de lo que se espera en cuanto a caída de precipitaciones en el norte de nuestro país. El problema está en el centro y sur de la península.

Ya hay un 25 % de déficit hídrico acumulado, en lo que va del año hidrológico debido a que las precipitaciones no han llegado ni siquiera al 75 % de los valores normales en las áreas del sur, el nordeste y el interior peninsular.

En determinados sitios del sureste, en las islas de Menorca y Mallorca, en el este de la provincia de Cataluña y en áreas de Murcia, Almería y Alicante, ni siquiera ha caído la mitad de lo que llueve normalmente, por lo que el déficit de esas zonas alcanza el 50%.

Casos puntuales

El pantano de Valmayor ubicado en la zona noroeste de la comunidad de Madrid ha bajado de tal forma que el Puente del Tercio, que se remonta al siglo XVIII y fue mandado construir por Carlos III ha quedado al descubierto.

Desde que en 1975 se construyera el actual embalse, dicho puente está bajo las aguas y su resurgimiento ha despertado el resquemor y la alarma de los vecinos, aunque las autoridades han llamado a la calma y explicado que si bien hay menos agua de lo normal, la situación está bajo control.

A principios de octubre, las primeras lluvias colapsaron la capital y ahora hace ya casi 40 días que no cae ninguna precipitación notable en Madrid, aunque se espera que esta situación cambie en breve.

En zonas de Murcia y Almería, si bien es cierto que son las que menos cantidad de lluvias reciben de todo el territorio nacional, en esta ocasión también se ven afectadas por la sequía y la falta de precipitaciones.

¿El clima está loco?

No es que el clima haya enloquecido, sino que las consecuencias de las acciones del hombre terminan pagándose con estos cambios bruscos de las condiciones climáticas habituales.

Julio de 2015 está considerado el mes más cálido de la historia de la climatología de España, es decir desde que se tienen registros de las temperaturas medias mensuales y agosto también tuvo unos índices destacables de calor.

En los últimos tiempos, en un mismo año, tenemos períodos de sequías en sitios donde normalmente llueve, alternados con trombas de aguas que se lo llevan todo por delante, además de episodios de granizadas con trozos del tamaño de una pelota de tenis y un sinfín mas de situaciones anómalas.

El problema del cambio climático ha dejado de ser algo empírico para transformarse en una cruda realidad, ya no hablamos de lo que podría pasar, sino que vivimos y sufrimos en carne propia sus consecuencias y lo hacemos aquí en plena Europa civilizada del siglo XXI.

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