La concentración de CO2 es una de las peores noticias de 2017

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) que ha informado de que el CO2 ha alcanzado 403,3 partes por millón, frente a las 400 ppm de 2015, lo que supone una tasa de crecimiento fue un 50 por ciento más rápida que la media de la última década y supone un 45 por ciento más que los niveles preindustriales.

Las ONG ambientales consideran que el dato de concentración de CO2 es «una de las peores noticias de 2017» en materia ambiental porque indican que el planeta está «lejos de cumplir» sus compromisos del Acuerdo del Clima de París e instan a actuar de forma «urgente» y «contundente» para empezar la transición hacia una economía sin emisiones de CO2.

Así, el portavoz de Amigos de la Tierra, Alejandro González, lamenta la que es «una de las peores noticias» del año porque «rompe» la expectativa de desacoplar el crecimiento económico a las emisiones de CO2 y que los compromisos adquiridos por el Acuerdo de París están «lejos» de ser cumplidos. «La noticia es nefasta», ha manifestado a Europa Press, pero añade que no son datos desconocidos ni que los políticos que vayan a acudir a la Cumbre del Clima de Bonn desconozcan.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) que ha informado de que el CO2 ha alcanzado 403,3 partes por millón, frente a las 400 ppm de 2015, lo que supone una tasa de crecimiento fue un 50 por ciento más rápida que la media de la última década y supone un 45 por ciento más que los niveles preindustriales.

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González lamenta que, a pesar de estos datos, es «muy difícil» que las cosas se puedan mover «al ritmo deseado» y no ve probable que los compromisos del Acuerdo de París se vayan a revisar a nivel internacional antes de 2020.

Por su parte, el coordinador estatal de Ecologistas en Acción, Francisco Segura, lamenta que «los peores pronósticos» están aquí y la comunidad internacional sigue sin actuar con la diligencia adecuada. «Es un problema mundial y estos datos refuerzan lo que llevamos diciendo durante tantos años, que es la necesidad de actuar de forma contundente, decidida y sin ambigüedades».

«Se habla mucho y se actúa poco», ha añadido, al tiempo que critica que a pesar de las advertencias de los datos que se han ido ignorando año tras año y se siguen poniendo por delante los intereses de las empresas que queman combustibles fósiles y sin que se ponga en marcha el cambio «inaplazable e ineludible».

«Este es un toque de atención más pero no hay nada nuevo», ha reflexionado Segura que advierte al Gobierno de que sigue con las mismas políticas e incluso pone pegas a las empresas que trata de cerrar sus propias centrales de carbón. «Es impresentable», ha concluido.

Asimismo la portavoz de cambio climático de Greenpeace, Tatiana Nuño, ha precisado que los datos publicados suponen que se ha alcanzado la mayor concentración de gases de efecto invernadero en los últimos 800.000 años.

«Es muy grave y vemos como se disparan las emisiones desde la revolución preindustrial, pero las emisiones de gases de efecto invernadero no están creciendo y en los últimos tres años se han estabilizado», ha admitido.

Nuño ha añadido que en esta estabilización de las emisiones ha influido positivamente el cambio del uso del carbón en China y las políticas energéticas de otros países asiáticos, como India, que están parando las nuevas instalaciones de centrales térmicas de carbón y reduciendo la quema de este combustible fósil.

«Ahora y de forma urgentísima es importante avanzar en la hoja de ruta y en la reglamentación para asegurar que se cumplen los compromisos del Acuerdo del Clima de Paris que supone acelerar la economía y llevar las emisiones a cero», ha comentado.

La representante de Greenpeace ha insistido en que mientras se siga emitiendo CO2 seguirá aumentando la concentración de este gas e impulsa a que una vez estabilizadas, se logre rebajarlas a cero en la segunda mitad de siglo. Sin embargo, ha advertido de que la realidad es peor aún de la que han predicho todos los modelos.

En este contexto, insta al Gobierno de España a actuar de forma «urgente» para abandonar los combustibles fósiles y a dejar de favorecer a los negocios que apuestan por las energías sucias y a acelerar la transición energética hacia un sistema inteligente, basado en renovables y que esté en manos de la ciudadanía.

«España deberá jugar a nivel nacional y a nivel europeo un papel progresista y basado en un cierre justo, progresivo y ordenado de las centrales térmicas de carbón y gas y el uso del petróleo en favor de un transporte y un sistema eléctrico eficientes en manos de la ciudadanía», ha concluido.

En la misma línea se ha manifestado la responsable de energía y cambio climático de WWF, Mar Asunción, que califica de muy negativos los datos porque significan que «no se está haciendo lo necesario» y que es necesario hacer más y de forma «urgente», ya que el Acuerdo de París «no es suficiente».

En este sentido, considera que la ley de Cambio climático y transición energética que está elaborando el Gobierno es «una oportunidad» para España, porque podría ampliar su ambición y acometer una transición energética a la medida de lo que es necesario que, además, en su opinión, situaría al país «en ventaja» respecto al resto de Europa.

Finalmente, insiste en que se precisa de una «mayor ambición y urgencia» porque el camino actual es «demasiado lento y demasiado poco ambicioso». «Superamos los niveles críticos que nos llevarán a un lugar muy negativo a nivel social, ambiental y económico. Urgencia y mayor ambición. No es suficiente con el compromiso actual», ha sentenciado.*

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