AENA advierte de que superar el 3% de la emisión de CO2 en 2050 sería «inaceptable» para el sector aéreo

Durante su intervención en el Congreso en la Comisión Mixta para el Cambio Climático, el director de la división de Medio Ambiente de AENA, José Manuel Hesse, indicó que pese a los avances con la fabricación de aviones un 70% más eficientes, con una reducción del 25% de carburante, el «grueso» de la emisión de CO2 y gases contaminantes se produce en las operaciones en tierra.

   Por ello, destacó que la participación de los aeropuertos para reducir la emisión de CO2 es «una necesidad explícita» que acapara seis aéreas de trabajo: el uso de vehículos más eficientes, la modernización de la gestión del espacio aéreo, la inclusión de la industria aérea en el comercio de emisiones, el uso de energías renovables y mejoras en el consumo energético de sus terminales.

   Para Hesse, el avance en estas áreas redundará en una mejora del entorno atmosférico de sus usuarios y en un mayor beneficio para las poblaciones aledañas a los aeropuertos. Para lograr este objetivo, apuntó la necesidad de caminar hacia una «visión integradora» de la gestión del control y de la navegación aérea, desde que un avión tiene autorización para su rodaje en pista hasta su despegue.

   Según los datos que maneja AENA, los mayores impactos medioambientales en la operatividad de un avión se producen en el despegue y ascenso de las aeronaves, con un 23% y un 27%, respectivamente; seguidas de las maniobras de aproximación a la pista, con un impacto del 13%, y del rodaje hasta la cabecera de la pista, del 7%.

- Advertisement -

   Así, indicó que pese al estudio de la posibilidad de que los aviones se sitúen en cabecera sin utilizar apenas los motores, es la implantación de las llamadas ‘aproximaciones verdes’ o de descenso continuado (CDA) donde mayor umbral de reducción de emisiones puede lograrse.

Hesse destacó que estas maniobras ya han comenzado a implantarse en Barajas y el gestor aeroportuario prevé extenderlo a toda la red a finales de este año.

USO DE VEHÍCULOS ELÉCTRICOS.

   Por otro lado, recordó que AENA han establecido ya los criterios que obligan a los operadores de ‘handling’ a sustituir su vehículos de motor por otros eléctricos o de gas natural comprimido (GSE) o, incluso de gas licuado, que reúnan las mismas prestaciones que los tradicionales y cuyo mayor coste se ve compensado a medio plazo con menores costes operativos y de mantenimiento.

   Concretamente, señaló que un vehículo de gas natural si bien no reduce la emisión de CO2 sí recorta hasta un 92% la de gases contaminantes de azufre NO2, si se compara con un vehículo diesel.

   En cuanto a las mejoras operacionales, se refirió al programa SESAR y a otras medidas como el uso flexible del espacio aéreo que permite a la aviación civil el uso de rutas militares, además de la definición de rutas más precisas y la implantación de un sistema integrado de información del vuelo.

«Con procedimientos operativos se evitarán que un avión gaste una gota de más de combustible entre origen y destino», defendió.

TERMINALES SOSTENIBLES.

   El responsable de Medio Ambiente de AENA, aclaró que toda las actuaciones en los 47 aeropuertos de la red deben ser «sostenibles» desde su diseño arquitectónico hasta la concepción del uso de la energía, con criterios de iluminación y consumo energético «sostenibles» en cada nuevo proyecto.

   Hesse reveló que el 70% del consumo energético de una terminal lo acapara la iluminación de la terminal y puso como ejemplo la T4 de Barajas, que gracias a la planta de cogeneración de la que dispone evita la emisión de 65.000 toneladas al año de CO2 y aprovecha la iluminación natural gracias a su diseño.

   «No estamos quietos –aseguró– AENA tiene experiencia en todos los ámbitos de eficiencia energética, instalación de energía eólica, fotovoltaica y energía solar en las terminales, además de la instalación de cogeneradores para contribuir al suministro energético», apuntó.

   Siguiendo las directrices de Industria es posible reducir o aumentar la temperatura en torno a dos grados en las terminales aeroportuarias, sin que los usuarios lo perciban.

   Así, puso el ejemplo del aeropuerto de La Palma, que ha logrado reducir en 1.280 toneladas la emisión de CO2 al año, con la instalación de aerogeneradores con un suministro energético de 2.112,2 MWh al año.

   Finalmente, se refirió a otras iniciativas a estudiar como la implantación de paneles de energía solar en aparcamientos de las infraestructuras, entre otras medidas, o la instalación de sensores de movimiento que permitan reducir el consumo energético en ciertas aéreas.

ECOticias.com – ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés