Tres equipos gallegos están construyendo un convertidor para barcos. Su misión es que los buques atracados tiren de la red eléctrica del puerto en vez de quemar combustible. El proyecto se llama FISTERRA, arrancó en 2024 y, según el informe de su segunda anualidad, de finales de 2025, ya había empezado a fabricar su primer prototipo.
Detrás están Norvento Enerxía, el Centro Tecnolóxico de Automoción de Galicia (CTAG) y un grupo de la Universidade de Vigo, con 2.659.287,76 euros de presupuesto de la Xunta y fondos FEDER. ¿Y qué ganaría el aire de los puertos? Según sus cálculos, con 32 puertos europeos se evitarían más de 583.000 kilos de dióxido de azufre al año.
Un enchufe para buques atracados
Quien viva cerca de un muelle conoce bien ese zumbido constante y el olor a humo. FISTERRA quiere, en palabras de la empresa, «reducir drásticamente el consumo de combustibles fósiles en los barcos». Y eso incluye la llegada, el atraque y la salida.

La pieza clave es un convertidor de electrónica de potencia de varios megavatios. En la práctica, hace de puente entre la red de tierra y el sistema eléctrico del barco. Y no siempre hablan el mismo idioma.
Norvento recuerda que el 80 % de las mercancías viaja por mar. Ese tráfico supone el 15 % de las emisiones anuales de óxidos de nitrógeno y el 13 % de las de óxidos de azufre. Por eso la Unión Europea lleva años presionando para recortar las emisiones del transporte marítimo.
583.000 kilos menos de azufre
Ojo, porque esos 583.000 kilos salen de una cuenta de la propia empresa. Bruselas considera esenciales 319 puertos marítimos, de los más de 1.200 comerciales que hay en Europa. Si el convertidor llegara solo al 10 % de ellos, unos 32, el ahorro superaría los 583.000 kilos de SO2 al año.
Norvento lo compara con lo que soltarían en un año más de 47,8 millones de coches. Impresiona, claro. Pero de momento es un cálculo sobre el papel y el propio proyecto reconoce que lo irá ajustando.
Refrigeración híbrida y doble respuesta
¿Y qué tiene de especial este aparato? Norvento, que lo llama serie nGM, promete gracias a su refrigeración el doble de respuesta dinámica que lo que se vende hoy, más o menos. Cuando lo presentaron en junio de 2025 hablaron de refrigeración híbrida (líquido más climatización) y de meter más potencia en menos espacio.
Lleva además su propio software de control, que debería reaccionar antes. Y hace más cosas, como meter renovables, compensar la energía reactiva o dar estabilidad a ambos lados del enchufe. No es solo un cable con esteroides.
Sus creadores le ven además usos fuera del mar, como producir hidrógeno verde. También hablan de aprovechar las catenarias para la recarga ultrarrápida de coches eléctricos, en la línea de la carga rápida con baterías recicladas del puerto de Vigo.
Tablets, códigos QR y gemelo digital
En el segundo año de trabajo, Norvento cerró la primera versión del diseño y se puso a pulirla. Con la Universidade de Vigo probó en el ordenador las piezas más delicadas del control. De paso, acondicionó la nave de pruebas y empezó a montar un prototipo que no se venderá.
Mientras tanto, en el CTAG han ido retocando un gemelo digital de la futura fábrica, una maqueta virtual para calcular personas y máquinas. También tienen lista una app de realidad aumentada que los operarios llevarán en la tablet para las revisiones finales. Cada revisión genera su propio código QR, que la enlaza con su puesto.
¿Y en Vigo? Allí han simulado varios convertidores «formadores de red» (GFM) trabajando a la vez, para ver si la conexión entre puerto y barco aguanta. Suena a jerga, pero de eso depende que el barco no se quede a oscuras.
Siete empleos y más automatización
El proyecto prevé siete contrataciones de perfil técnico, en investigación y fabricación. Y da preferencia a mujeres con experiencia previa. La idea es pasar de una fabricación semiindustrial y de bajo volumen a otra industrial y más automatizada.
No es la primera vez que la empresa gallega se mueve en este terreno. Norvento ya puso en marcha un sistema de almacenamiento energético en el CIUDEN, en Cubillos del Sil (León). Rodaje no le falta.
Sin potencia ni puerto de pruebas
Quedan preguntas abiertas, porque las fichas no dicen cuántos megavatios tendrá el convertidor final. Tampoco en qué puerto se probará con barcos reales. Ni hay aún ensayos publicados.
El informe de finales de 2025 situaba la validación del prototipo «en los próximos meses», y desde entonces no hay resultados publicados. Hasta que los haya, los 583.000 kilos siguen siendo una proyección. Prometedora, sí, pero proyección al fin y al cabo.
Norvento ha publicado la información completa en la página oficial de FISTERRA y en su informe de la segunda anualidad.
Foto: Norvento













