La búsqueda de legumbres resistentes se enfrenta a un problema: las altas temperaturas durante la reproducción. Los investigadores recurren a variedades tradicionales para encontrar características útiles frente a las sequías, las enfermedades y los episodios extremos.
Desarrollar legumbres resistentes al calor se ha convertido en una prioridad para investigadores que trabajan en la adaptación de los cultivos. A continuación, daremos un repaso a las declaraciones realizadas por el científico del IAS-CSIC, Diego Rubiales, que, entre otras cosas, advertía que, si las plantas sufren varios días de temperaturas por encima de la media, sus vainas podrían quedar vacías.
Por ello, los programas de mejora cruzan y seleccionan los mejores materiales para reforzar la resistencia a las sequías, las posibles plagas y las enfermedades. En el Centro de Recursos Fitogenéticos del INIA-CSIC se conservan alrededor de 13.000 muestras de plantas leguminosas, disponibles para la investigación.
Las leguminosas pueden contribuir a la fertilidad mediante su asociación con microorganismos que fijan nitrógeno y formar parte de rotaciones agrícolas. Los investigadores reclaman acompañar el interés por consumirlas con apoyo a la producción nacional: adaptar las variedades y mantener agricultores que las cultiven son tareas complementarias.
El CSIC busca legumbres resistentes al calor
¿Cómo serán los garbanzos, las lentejas o las habas que comeremos en treinta años? Los investigadores en mejora genética trabajan para adaptar los cultivos y lograr variedades de legumbres resistentes, más resilientes a sequías, enfermedades y fenómenos extremos causados por el cambio climático.
Las legumbres son grandes aliadas contra el cambio climático porque fijan nitrógeno en los suelos, pero también tienen que adaptarse a él para sobrevivir y mantener su producción, han explicado varios investigadores durante el congreso de la Asociación Española de Leguminosas celebrado recientemente en Pontevedra.
Hay en marcha programas de mejora genética muy diversos en centros españoles como el Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) de Córdoba, donde trabajan con guisantes, lentejas, habas o almortas, entre otras legumbres, enumera el profesor de investigación Diego Rubiales.
En este y otros centros, cruzan y seleccionan variedades de legumbres resistentes que soportan mejor las diferentes fuentes de estrés que surgen en el campo, como la sequía o las plagas, con avances ya implementados. Pero el cambio climático corre más rápido que la ciencia y en los últimos cinco años han observado una problemática nueva: los golpes de calor durante el período de reproducción.
«Como vengan varios días seguidos con temperaturas altas en algunos cultivos, sobre todo en lentejas y en algarroba, se quedan las vainas vacías y es un daño grave», dice Rubiales, que asegura que se observa en países de todo el mundo, como Australia, Canadá, Inglaterra o Líbano.
El ‘secreto’ de las variedades más tradicionales
Uno de los secretos de la mejora genética está en los cultivos tradicionales, que fueron adaptándose al territorio con el paso de los siglos a través de las prácticas de los agricultores.
A mediados del siglo XX fueron desplazados por variedades procedentes de programas de mejora más productivas, pero siguen siendo clave porque suponen la «materia prima» para futuros desarrollos, explica la investigadora Lucía de la Rosa, del Centro de Recursos Fitogenéticos (CRF) del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA-CSIC).
El CRF conserva alrededor de 13.000 muestras de leguminosas y envía copias de algunos materiales de legumbres resistentes a la cúpula de Svalbard, recientemente galardonada con el Princesa de Asturias de Cooperación Internacional.
Tienen una colección de seguridad y otra activa para investigadores o agricultores que quieran utilizarlas para buscar una variedad mejorada. «Aunque tenemos muchas variedades comerciales a la venta, los cambios en el ambiente están demandando otro tipo de cultivos», refiere De la Rosa.
A las variedades tradicionales de secano como lentejas o garbanzos, que más interés despiertan, se está sumando ahora la soja, indica la investigadora, para responder a la demanda española de producto no transgénico, de proximidad y para consumo humano.
España le da impulso al sector
Muchos de los programas de mejora genética cuentan con fondos públicos, pero también hay inversión privada de empresas que buscan variedades mejor adaptadas, aunque los dos investigadores coinciden en que en España falta inversión privada.
El cultivo de leguminosas se ha ido abandonando en España y entre el 60 % y el 70 % se importan de países como Canadá o Argentina. También ha caído el consumo (de los 13 kilos anuales por persona que se consumían en los 60 llegó a bajar a 3), pero está empezando a repuntar por motivos nutricionales y de salud.
«Lo ideal sería que ese repunte viniera de la mano del producto nacional para ayudar de paso a nuestros agricultores y al mantenimiento del medio rural», asevera De la Rosa, que trabaja con los cultivos de legumbres resistentes.
Los investigadores llaman a recuperar la tradición de las leguminosas también por salud medioambiental, a lo que están contribuyendo los cambios en la PAC para incluirlas en las rotaciones de cultivos. «Los beneficios ecosistémicos se los están llevando los agricultores de Canadá y de Argentina, no los de aquí. No solo es bueno comer legumbres, es bueno cultivarlas», concluye Rubiales.
Copias en Svalbard
Las copias de seguridad enviadas a Svalbard se conservan a unos −18 °C, en envases sellados que ayudan a mantener baja la humedad. Estas condiciones reducen la actividad metabólica de las semillas y favorecen su conservación prolongada.
La reserva permite respaldar colecciones cuyos originales podrían perderse o resultar inaccesibles, mientras los bancos de origen siguen facilitando material para investigación. Preservar esa diversidad mantiene abiertas opciones para buscar características agronómicas que hoy pueden parecer secundarias y resultar valiosas ante nuevas condiciones climáticas.













