Mientras algunos todavía confían en la última esperanza para los motores de combustión, Francia ha desarrollado por fin el motor del siglo. No es una pieza eléctrica y solo emite vapor. La industria automotriz está viviendo cambios gigantescos a paso ligero, un nuevo paradigma que responde a una necesidad de cambio más allá del confort o la seguridad. El foco actual está puesto en la propulsión ecológica. Antes se buscaba que los automóviles fueran lo más eficientes posible, pero ahora la meta es que, además de cumplir su función, contaminen lo menos posible.
Hasta hace unas décadas, las únicas alternativas viables parecían reducirse a los motores de gasolina o diésel, pero la preocupación por el agotamiento de los fósiles y el impacto de los gases de efecto invernadero han cambiado el contexto. Bajo estas circunstancias, comenzó a valorarse como una alternativa hacia la neutralidad en carbono, que poco a poco fue obtenido protagonismo hasta convertirse en una de las opciones más prometedoras.
Hoy muchos tienen claro que el futuro será eléctrico. Sin embargo, en el sector del transporte sigue trabajándose en otras alternativas que pueden llegar tan lejos o incluso más que la electricidad. Francia ha desarrollado el motor del siglo con una tecnología que dista de la electricidad.
Francia desarrolla el motor menos pensado: solo emite vapor y su pronóstico sorprende
Alpine Alpenglow, un concept car funcional con motor de combustión de hidrógeno, es el vehículo que podría revolucionar la industria tal y como la conocemos. El coche, conocido como Hy4, ya ha demostrado su valía en circuito, con la deportividad y el desarrollo sostenible como bandera. Este concepto llegó al ojo público en el Salón del Automóvil de París 2022, cuando la firma presentó el resultado de los estudios realizados sobre el motor térmico de hidrógeno para coches deportivos, con perspectivas de altas prestaciones para carretera y en competición.
Una pieza que responde a los altos objetivos de descarbonización fijados a nivel internacional. De esta forma, Alpine está preparada para afrontar los posibles cambios en futuras regulaciones. Actualmente, Alpine Alpenglow Hy4 representa mucho más que un concept car. Se ha transformado en una verdadera muestra rodante diseñada como un coche de carreras con su monocasco de carbono y su motor de 4 cilindros turboalimentado de 2.0 litros que desarrolla 340 CV.
Tras coronar sus habilidades en el recinto del circuito el pasado mes de mayo, el modelo de la marca francesa del Grupo Renault dio sus primeros pasos en público antes de las 6 Horas de Spa-Francorchamps, un evento icónico del Campeonato Mundial de Resistencia, ante los ojos de más de 70.000 espectadores.
Su espectacular diseño resaltó todavía más en esta versión. Alpine Alpenglow Hy4 también fue presentada en la 92ª edición de las 24 Horas de Le Mans los pasados 14 y 15 de junio de 2024. La dos principales soluciones de propulsión de hidrógeno son la pila de combustible y el motor de combustión interna impulsado directamente por hidrógeno. La primera genera electricidad para otorgar abastecimiento a un motor eléctrico, mientras que el segundo fue el escogido por Alpine.
El hidrógeno se impone a la electricidad en este motor: Francia da un paso más en la industria
Combina una serie de beneficios para un coche de carreras, además de una sensación de funcionamiento del motor muy parecida para el piloto y un sonido ajustable a la filosofía racing de Alpine. En el campo medioambiental, sus aspectos son mucho más favorables que los presentados por los motores tradicionales. Sus emisiones de CO2 son insignificantes, no genera CO ni hidrocarburos sin quemar y sus emisiones de NOx pueden quedar reducidas a niveles fuera del alcance de los motores de los combustibles fósiles.
En definitiva, Francia ha creado un motor que funciona con hidrógeno y podría ser el modelo del siglo. Una hazaña casi tan llamativa como del motor sin combustible lanzado por Japón.





















