El Pollutocrat Day marca el momento en el que las personas más ricas del planeta ya han consumido todo su «presupuesto anual» de carbono. Mientras millones apenas contribuyen al calentamiento global, el 1% más rico ha agotado en pocos días las emisiones compatibles con un clima seguro.
El análisis de Oxfam Intermón pone cifras a una desigualdad climática extrema que tiene consecuencias mortales, acelera la crisis climática y cuestiona un modelo económico donde quienes más contaminan siguen sin asumir responsabilidades.
El mismo patrón se observa en España, donde las personas con mayores ingresos consumen la capacidad anual de emisiones, lo que ha llevado a los activistas a conmemorar el Día del Contaminador plutócrata o Pollutocrat Day, un hito histórico, para visibilizar el desproporcionado daño climático causado por los estilos de vida de los ultrarricos.
Pollutocrat Day expone el abuso climático del 1% más rico
El Pollutocrat Day expone cómo los más ricos aceleran la crisis climática mundial
Oxfam insta a los gobiernos a exigir responsabilidades a los grandes contaminadores mediante la redistribución de las iniciativas de mitigación, la imposición de impuestos sobre la riqueza y las ganancias extraordinarias de los combustibles fósiles.
La eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles y la financiación de protecciones para las comunidades vulnerables a los impactos climáticos.
El 1% más rico del planeta ya ha agotado su «presupuesto anual» de emisiones de carbono, es decir, el máximo de dióxido de carbono (CO2) que cada persona debe emitir proporcionalmente para lograr limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C.
Así lo revela un nuevo análisis que Oxfam Intermón ha publicado este sábado, donde también indica que el 0,1% más rico superó el umbral incluso antes: concretamente, el 3 de enero.
España se suma al Pollutocrat Day climático
En España este mismo patrón también se reproduce, según la ONG. De mantenerse los niveles actuales de emisiones, el 1% de las personas con mayor riqueza del país agotará su margen anual de CO2 el próximo 16 de enero, mientras que el 0,1% de los más ricos ya lo ha consumido el día 4.
De ahí que la organización haya denominado a esta fecha como el ‘Pollutocrat Day’ «para denunciar la responsabilidad desproporcionada de las personas ultrarricas en la aceleración de la crisis climática».
Por ello, Oxfam Intermón pide a los gobiernos que ejerzan presión a las personas ultrarricas para que reduzcan sus emisiones y que garanticen que quienes más contaminan asuman su responsabilidad mediante medidas como la redistribución del esfuerzo en la reducción de emisiones según la huella de carbono y la capacidad económica.
Asimismo, recomienda aumentar los impuestos sobre los ingresos y la riqueza de las personas superricas y apoyar activamente las negociaciones de la Convención de la ONU sobre Cooperación Fiscal Internacional para diseñar una arquitectura fiscal global más justa.
El 0,1% supera el Pollutocrat Day en días
Por otro lado, anima a aplicar impuestos a los beneficios extraordinarios de las empresas de combustibles fósiles.
Según dice, un impuesto sobre los beneficios de los grandes contaminadores aplicado a 585 compañías de petróleo, gas y carbón podría recaudar hasta 400.000 millones de dólares (343.175 millones de euros) en su primer año, «una cifra equivalente al coste de los daños climáticos en el sur global«.
Asimismo, ha incidido en la necesidad de que España elimine los subsidios a los combustibles fósiles e invertir en la protección de los colectivos más vulnerables a los impactos climáticos. «Es necesario construir un sistema que sitúe a las personas y al planeta en el centro.
Un modelo basado en la sostenibilidad y la equidad es clave para afrontar la crisis climática y garantizar un futuro justo para todas las personas», ha indicado el especialista en Políticas sobre Cambio Climático de Oxfam Intermón, Norman Martín.
Oxfam Intermón señala que la brecha entre los más ricos y el resto de la población es “estructural” y recuerda en este sentido que una persona perteneciente al 1% con mayor ingresos emitió en 2022 «casi 15 veces más carbono» que otra de la mitad de la población con menores ingresos.
Emisiones extremas detrás del Pollutocrat Day
En España, una persona del 0,1% con mayor riqueza generó ese mismo año 55 veces más emisiones que otra perteneciente al 50% con menores ingresos.
En este sentido, la organización indica que la huella de carbono de un multimillonario europeo generada durante casi una semana por el uso de aviones privados y yates de lujo equivale a la que genera una persona que se encuentre entre el 1% más pobre de la población mundial durante toda su vida.
A este impacto directo se suma su papel como inversores en las industrias más contaminantes, de acuerdo con la organización. De media, cada multimillonario posee una cartera de inversiones en empresas que genera 1,9 millones de toneladas de CO2 al año, lo cual agrava la crisis climática mundial.
La ONG advierte que las personas y corporaciones más ricas también concentran un poder y una influencia desproporcionados.
En este sentido, recuerda que el número de representantes de ‘lobbies’ de empresas de combustibles fósiles que participaron en la reciente Cumbre del Clima de Brasil (COP30) superó a los miembros de cualquier delegación nacional, a excepción de la del país anfitrión, con 1.600 participantes.
De acuerdo con su texto, esta “desigualdad” a la hora de producir emisiones está teniendo “graves consecuencias” a nivel global. En este marco, señala que el impacto acumulado de décadas de sobreconsumo de emisiones está causando pérdidas económicas en países de renta baja y media-baja que podrían alcanzar los 44 billones de dólares para 2050.
Oxfam alerta sobre el impacto del Pollutocrat Day
Además, las emisiones generadas en un solo año por el 1% más rico provocarán 1,3 millones de muertes relacionadas con el calor antes de que termine el siglo, según estimaciones. Tal y como dice Oxfam Intermón, el 1% más rico debería reducir sus emisiones en un 97% para el año 2030 para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C.
“Debemos denunciar estas prácticas y el poder descomunal de los superricos. Su inmensa riqueza les ha permitido ejercer una influencia injusta sobre el diseño de políticas y debilitar las negociaciones climáticas”, ha advertido el portavoz.
El informe muestra que las brechas de emisiones son estructurales, ya que las personas e inversores adinerados generan más contaminación, ejercen una influencia política desproporcionada y causan pérdidas económicas, daños a la salud y muertes relacionadas con el calor cada vez mayores a nivel mundial.
Décadas de consumo excesivo amenazan a los países más pobres, mientras que el análisis concluye que los más ricos deben reducir drásticamente las emisiones esta década para mantener los objetivos de calentamiento a su alcance y asegurar un futuro climático más justo a nivel mundial. Seguir leyendo en CO2





















