Fuentes Brotantes de Tlalpan fue decretado como Parque Nacional el 28 de septiembre de 1936, hace 80 años.

Constituye un lugar excepcional, en el que se encuentran algunos manantiales que brotan de las faldas del Ajusco, está rodeado por terrenos abruptos y pedregosos.

Es un lugar de gran importancia biológica. Su superficie garantiza la conservación y protección de los servicios ambientales; la infiltración de agua, el control de la erosión y la conservación de las especies de flora y fauna nativas de la reserva ecológica.

Está considerado como un bosque de cedro y eucalipto, sin embargo, también existen encinos, pinos y ahuehuetes, aunque su vegetación predominante sea el matorral xerófilo originario del sitio, el cual se formó con la explosión del volcán Xitle.

La fauna representativa del lugar son anfibios y reptiles, salamandras, lagartijas, víboras, zafiro oreja blanca, pájaros carpinteros, picogordo trigillo, colibrí, tordos y gorriones. Parte de la fauna son especies introducidas, como es el caso de patos, cisnes, tortugas y peces, que se encuentran en el lago.

Actualmente es uno de los lugares más visitados por los habitantes de la ciudad de México, que gustan de pasar el día en medio de la naturaleza y llevar a cabo actividades recreativas y de esparcimiento, como caminatas y carreras.

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