Investigan problemas de salud ambiental infantil en Yucatán

Con el objetivo de detectar los riesgos biológicos, ambientales y físicos en la salud de la población infantil de Yucatán, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) se integraron a la Red Temática de Salud Ambiental Infantil, que forma parte de las Redes Temáticas de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Entrevistada por la Agencia Informativa Conacyt, Norma Elena Pérez Herrera, profesora investigadora de la Facultad de Medicina de la Uady, señaló que entre los principales riesgos que forman parte de la agenda de investigación se encuentra el manejo de la basura, de las excretas y la quema de combustible en los hogares, que pueden repercutir en complicaciones de asma y enfermedades infecciosas en niños.

“También nos interesan mucho las sustancias tóxicas que pueden desprenderse de la basura sólida municipal, de la basura electrónica, que tiene metales pesados, y diferentes contaminantes volátiles, solventes y plaguicidas. Básicamente, son riesgos por exposición a sustancias tóxicas lo que nos interesa identificar en las comunidades y proponer medidas de prevención de daños”, apuntó.

Investigación participativa para promover el cuidado de la salud

Algunas de las metodologías que se han implementado para identificar los riesgos en las comunidades son de tipo social, donde las comunidades participan y ayudan a encontrar los sitios y las problemáticas más importantes a través de encuestas, grupos focales y cartografías sociales.

Dra. Norma Perez Herrera2516Dra. Norma Pérez Herrera.“Nos interesa mucho conocer la percepción de riesgos en la comunidad, este es un elemento muy importante que debe tomarse en cuenta para una propuesta educativa y de intervención, qué es lo que la comunidad percibe, sabe, y juntos detectar los sitios de riesgo y proponer medidas para reducir los posibles daños”, expresó Pérez Herrera.

Para la investigadora, que forma parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) con nivel I, el conocimiento de la población sobre su propia comunidad permite hacer una mejor caracterización e identificación de riesgos, que pueden ir desde un basurero hasta un repositorio de residuos de contenedores de plaguicidas.

A través de la metodología de grupos focales, los participantes de comunidades, académicos y diversos invitados discuten y planean los pasos para detectar sitios de riesgo, con el apoyo de mapas y de cartografía social. En palabras de la investigadora, estas metodologías de investigación participativa son fundamentales para hacer parte del trabajo de investigación en las comunidades, al mismo tiempo que permite devolver la información obtenida en el proceso.

“También pensamos regresar la información que nosotros obtenemos de todos estos estudios mediante talleres, y ellos puedan hacer uso de este conocimiento para proteger su salud”, comentó.

Atención a los problemas nacionales y regionales

Fernando Díaz Barriga, profesor investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y coordinador de la Red Temática de Salud Ambiental Infantil, señaló para la Agencia Informativa Conacyt que el objetivo de la red es múltiple e implica conocer bien los contaminantes que afectan a los niños mexicanos, quienes son más vulnerables que los adultos ante los contaminantes.

El primer objetivo —apuntó el investigador— sería sacar este escenario de exposición infantil de los niños mexicanos a los contaminantes del ambiente en diferentes entidades de la república; el segundo es generar nuevas estrategias de colaboración en el marco de que los conocimientos que se generen sirvan para nuevas normativas y que estas estén encaminadas a la protección de la salud infantil; en tercer término, es constituirse con tal fortaleza académica que se puedan generar metodologías útiles que lleven al desarrollo, utilizando la salud como una excusa en las comunidades para que a través de la salud se genere desarrollo.

Con una visión a mediano plazo, la red busca aumentar las capacidades en este campo de las universidades mexicanas y, a largo plazo, de las universidades latinoamericanas.

Para el investigador, quien está adscrito con nivel III al Sistema Nacional de Investigadores, la ventaja de la red es que permite priorizar los riesgos ante determinados contaminantes en cada región de acuerdo con su propio contexto, y la colaboración con instituciones de alto nivel científico en áreas especializadas permite un cierto grado de flexibilización.

La red colabora con la Organización Mundial de Salud (OMS) en la Red Global de Salud Ambiental Infantil. En conjunto con estas instituciones, se elabora un atlas de riesgo para niños mexicanos. Asimismo, forma parte de la Organización Panamericana de Salud, a través de la que trabajan en zonas mineras en Colombia.

Investigadores de la Red Ambiental en Salud Infantil Red Tematica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologia2416Problemáticas de salud en Yucatán

En Yucatán, la red se orienta a brindar apoyo a los grupos jóvenes de investigación. En 2014, el grupo de la Uady se encargó de investigar las prioridades de salud infantil en el estado, a partir de lo que determinaron como principal sitio de riesgo el municipio de Ticul. “Ahí se elabora calzado de manera muy artesanal y las familias enteras se exponen a sustancias tóxicas muy peligrosas”, declaró el investigador.

En el marco del XIV Congreso Internacional de Toxicología, la Red Temática de Salud Ambiental Infantil convocó una reunión en la que se presentó la problemática del municipio de Ticul, con el fin de apoyar a la Universidad Autónoma de Yucatán en la investigación para la resolución del problema.

“La red tiene dos particularidades. Si Yucatán tiene problemas, lo que debemos hacer es formar un grupo en Yucatán que estudie estos problemas (…) La única manera de resolver un problema es generar las herramientas en el estado que le den continuidad a los estudios, por lo que nuestro primer objetivo es fortalecer a la Uady”, apuntó.

En segundo término, el investigador señaló que la red no busca diagnosticar sino resolver los problemas de la forma más rápida posible, aplicando un principio precautorio. “Este principio lleva muchos años de establecerse y te dice ‘no tienes que tener los pelos de la burra en la mano para empezar a intervenir’, si más tarde se demuestra que el tóxico hipotético no es tóxico, no pasa nada, pero si más tarde se demuestra que era muy tóxico, pues hubo muchos heridos en el camino”, comentó.

Ocupación precaria, estrategias epidemiológicas, estrategias de laboratorio, manejo de comunicación de riesgo, manejo de políticas públicas a nivel municipal y estatal son algunas de las formas en que la red colabora en las propuestas de resolución de la problemática de Ticul. De manera paralela, se capacitará a estudiantes y profesores de la Universidad Autónoma de Yucatán, con el objetivo de que la Uady pueda brindar capacitación a los estados de la región sureste del país en un futuro próximo.

Díaz Barriga señaló que en México, la fuerza ocupacional informal y la fuerza ocupacional formal de bajos ingresos representa un grupo muy amplio de trabajadores que no tienen acceso a servicios médicos especializados de salud ocupacional.

“Ahí es donde nosotros podemos entrar con la Uady, generar programas que protejan al trabajador y a su familia y que los motiven a pensar en el desarrollo. Nadie quiere cerrar sus empresas, dejarlos sin trabajo o castigarlos, lo que queremos es que ese trabajo tan importante para ellos se haga con condiciones de seguridad para ellos mismos”, finalizó.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés