En el mercado costarricense, existen diversas alternativas que permiten construir de manera “verde”, tal es el caso de la empresa “Eco casas”, que trabaja con maderas de fuentes renovables como el pino amarillo y el radiata chileno importados del sur de Estados Unidos.
Cada vez son más las personas, organizaciones y empresas, que buscan minimizar el impacto negativo que se genera en el medio ambiente.
Esto ha logrado que las casas amigables con la naturaleza tengan un incremento en su popularidad y aceptación.
En el mercado costarricense, existen diversas alternativas que permiten construir de manera “verde”, tal es el caso de la empresa “Eco casas”, que trabaja con maderas de fuentes renovables como el pino amarillo y el radiata chileno importados del sur de Estados Unidos.
Estas maderas provienen de árboles jóvenes que succionan mayor cantidad de dióxido de carbono y por ende limpian y purifican el aire de mejor manera, así lo explica David Sancho, asesor de ventas de la compañía.
“Somos una empresa eco amigable no solo por los materiales que utilizamos, sino que nuestro sistema constructivo es bioclimático. Trabajamos sobre pilotes de madera, esto permite que el aire fluya tanto por debajo como por arriba de la vivienda para así generar un sistema de ventilación cruzada.”
Además Sancho explica que una “casa verde” saca provecho de elementos como ventanales de vidrio en toda la vivienda para aprovechar al máximo la luz del sol durante el día.
“Es indispensable visitar el terreno para tomar en cuenta las características del lugar al momento de construir. Se debe analizar donde hay mayor exposición solar, cómo es el clima, e incluso la vista para la incorporación de terrazas por ejemplo”, añade Sancho.
Además de los materiales, otros elementos que han tomado fuerza en las viviendas sostenibles son los generadores de energía renovable como los paneles solares.
Carlos Oreamuno, Ingeniero Electromecánico de la empresa Sonsolar, explica que lo más importante es primero volver eficiente el consumo eléctrico del hogar para luego sustituir los consumidores de alta energía por generadores de energía solar.
“El primer paso es cambiar el sistema de calentamiento de agua que es el responsable de cerca de un 35% del consumo eléctrico de un recibo, luego sustituir todas las luces por LEDs y por último cambiar los electrodomésticos que tenga más de 10 años”, recomienda Oreamuno.
Según el especialista, una vez que se realizan estos cambios, la incorporación de paneles solares será mucho más provechoso y efectivo para los usuarios.
Para realizar una adecuada sustitución de la línea blanca, Verónica Sánchez, Coordinadora de mercadeo para Panasonic, recomienda hacerlo por medio de tecnologías como la Inverter o Econavi.
“La tecnología Inverter trabaja en el funcionamiento del motor de los diferentes productos que logra optimizar el funcionamiento de los electrodomésticos para regular la energía y no gastar tanto”, detalla Sánchez.
Si bien la inversión inicial puede ser mayor al momento de adquirir estas tecnologías y materiales, el ahorro de energía se verá a reflejado a largo plazo en la factura eléctrica y reducirá el impacto negativo en el ambiente.


















