Crean un sistema de ecuaciones para estimar la biomasa y el carbono de los bosques de caldén de Argentina

El caldén es la especie con mayor presencia en los bosques del suroeste de la Pampa argentina

Una alumna del Master en Conservación y Uso Sostenible de Sistemas Forestales impartido en el Campus de Palencia, la argentina Lucia Risio, ha desarrollado un sistema de ecuaciones para estimar la biomasa y el contenido de carbono de los bosques de caldén (‘Prosopis caldenia’) de la región de la Pampa. El caldén es la especie con mayor presencia en los bosques del suroeste de esta región, que en su mayoría pertenecen a propietarios privados, y la cuantificación de estos parámetros proporcionaría a estos propietarios una alternativa económica “sostenible” basada en el mercado de carbono.

Como detalla a DiCYT la investigadora, en estos bosques, de los que ya solo queda el 18 por ciento de su superficie original, predomina como actividad económica la ganadería de bajo monte, que no puede competir a corto plazo con los beneficios que genera la agricultura, la principal causa de su reemplazo. Al mismo tiempo, agrega, la deforestación es la segunda causa de liberación de gases de efecto invernadero en el planeta, mientras que los bosques son los sistemas capaces de almacenar la mayor cantidad de carbono.

En este contexto, el proyecto desarrollado por Lucia Risio y dirigido por los profesores de la Universidad de Valladolid Felipe Bravo y de la Universidad Nacional de San Luis (Argentina) Stella Bogino tiene como objetivo generar una alternativa al margen de la agricultura para que los propietarios privados obtengan dinero y no sigan deforestando sus parcelas. “Queremos que los productores, que son mayormente privados, puedan obtener un beneficio económico para que, acompañados de otras actividades, puedan competir con el margen bruto que genera la agricultura, que es la principal causa de deforestación en esta zona”, insiste Risio.

La alternativa propuesta es el mercado de carbono, pero para ponerlo en marcha es necesario cuantificar de forma efectiva la capacidad de almacenamiento de carbono del ecosistema. “Existían ecuaciones de carbono para algunas partes del caldén, como las hojas, pero no para todo el árbol. Además, respecto a otras ecuaciones existentes sobre otras especies, hemos tenido en cuenta la biomasa subterránea, es decir, la raíz del árbol”, avanza la investigadora.

 

Trabajo de campo

 

El proyecto, que ha tenido cerca de un año de duración, ha incluido un muestreo de tres meses en El Caldenar, un bosque nativo de la provincia de San Luis. Este bosque forma parte de la ecorregión de El Espinal, ubicada mayoritariamente entre las provincias argentinas de La Pampa y San Luis. “Aprovechando que un propietario privado estaba sacando el bosque para convertirlo en agricultura, le pedimos permiso y que al arrancar unos árboles que habíamos seleccionado previo muestreo lo hiciera con mayor cuidado para estudiar la raíz”, recuerda.

 

El modelo de estimación se ha desarrollado en función de 38 árboles, separados en diferentes fracciones: hojas, raíces, fuste, ramas de menos de dos centímetros, entre dos y siete y de más de siete centímetros de diámetro. Asimismo, se tuvieron en cuenta como variables la sección normal y la altura, datos extraídos del Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos de Argentina. Con todo ello, se ha generado un sistema de ecuaciones capaz de estimar “la biomasa y el carbono acumulado en toda la región del caldenal”.

 

No obstante, el caldenal es un ecosistema “complejo” y este es sólo el primer paso en la cuantificación del carbono del mismo. “Para evaluar de manera integral la capacidad de sumidero de carbono es necesario ampliar el estudio de la biomasa al resto de los componentes del ecosistema, como son el estrato arbustivo, herbáceo, las especies arbóreas acompañantes, el carbono orgánico del suelo y la madera muerta”, concluye.

 

Aunque la situación de crisis actual no acompaña al progreso del mercado de carbono, el objetivo de desarrollar una ecuación “se ha logrado y el resultado es aceptable, y quizá pueda funcionar cuando la economía se reactive otra vez”, asegura la investigadora.

 

La Universidad de Valladolid colabora desde hace varios años en materia de docencia e investigación con la Universidad Nacional de San Luis, a través del Instituto Universitario de Investigación y Gestión Forestal Sostenible, ubicado en el Campus de Palencia. Así, varios estudiantes como Lucia Risio han realizado estancias en ambos países para completar su formación en materia de gestión forestal.

DiCYTECOticias.cominnovaticias.com

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