El rescate de animales silvestres en Costa Rica desborda el único hospital del país

Publicado el: 3 de marzo de 2026 a las 11:33
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rescate de animales silvestres en Costa Rica perezoso quemado

El rescate de animales silvestres en Costa Rica tiene rostro, cicatrices y nombre propio. Se llama Santi y es un perezoso juvenil que llegó con quemaduras en extremidades y cabeza tras electrocutarse en el tendido eléctrico.

Cada año, cerca de 3.000 animales heridos por actividades humanas ingresan en el Rescate Wildlife Rescue Center, el único hospital del país dedicado exclusivamente a fauna silvestre. Lo que ocurre dentro de sus paredes es un termómetro brutal del impacto humano sobre la biodiversidad.



El rescate de animales silvestres en Costa Rica expone el coste oculto del desarrollo

Un perezoso quemado por electricidad simboliza la presión humana sobre la biodiversidad en un país que cerró sus zoológicos para proteger la fauna.

Nombrado símbolo nacional en 2021, el perezoso se encuentra entre los 3.000 animales que se atienden anualmente en el Centro de Rescate de Vida Silvestre Rescate en Costa Rica. Muchos de ellos sufren lesiones por electrocución, impactos de vehículos o cautiverio ilegal.

El centro es el que se ocupa del funcionamiento del único hospital que hay en todo el país que está dedicado exclusivamente a la vida silvestre. Allí se atiende y recupera a miles de animales cada año: desde tortugas, roedores y pequeñas aves hasta jaguares y pumas.



Santi, un perezoso juvenil víctima de quemaduras por electricidad en extremidades y cabeza, es uno de los cerca de 3.000 animales silvestres que cada año entran en el Rescate Wildlife Rescue Center, uno de los principales sitios para el tratamiento de especies en Costa Rica y que recibe casos que van desde individuos heridos hasta los que fueron usados como mascota.

Con daños en sus uñas, extremidades, cara y pelaje, Santi, como lo bautizaron con cariño sus cuidadores, recibe tratamiento para curar sus heridas. Tras haber llegado al centro de rescate con quemaduras por el tendido eléctrico.

Este perezoso, especie nombrada en 2021 como uno de los símbolos nacionales de Costa Rica, es uno de los 3.000 animales que cada año llegan al hospital del Rescate Wildlife Rescue Center tras sufrir heridas por electricidad, atropellamientos u otras actividades humanas, o tras haber sido utilizados como mascotas.

Electrocuciones, atropellos y mascotas ilegales

«Uno de los mayores problemas que tenemos en Costa Rica, que es un país muy biodiverso, no es tanto que necesitemos más lugares (hospitales y sitios de rescate), sino que la mayoría de los ingresos a los centros de rescate son por causas antropogénicas.

O sea, causas relacionadas con las actividades humanas y la principal en este momento es la tenencia de animales silvestres como mascotas«. Esto lo explica la médico veterinaria de Rescate Wildlife Rescue Center, Isabel Hagnauer.

En este sitio opera el único hospital de Costa Rica dedicado exclusivamente a animales silvestres, donde se atienden desde pequeñas aves y tortugas hasta los grandes felinos como pumas y jaguares, con el fin de sanar sus heridas, rehabilitarlos y, de ser posible, devolverlos al bosque. 

Para Hagnauer, en Costa Rica es necesario un cambio de pensamiento para que la gente comprenda que los animales silvestres pertenecen a su ambiente natural. Y que es urgente seguir avanzando hacia un desarrollo más sostenible. Porque «también tenemos muchísimos atropellos y electrocuciones que están relacionados con la fragmentación del bosque por las actividades humanas», afirma.

 «Necesitamos mayor educación y esfuerzos mucho más grandes y sostenidos. Para que la población entienda la importancia de los animales silvestres en el bosque y no fuera de él», manifiesta.

El hospital que intenta devolver la vida al bosque

El objetivo del centro de rescate es que los animales puedan regresar sanos a su hábitat natural, pero ello no es posible para todos. Especialmente para los que han sufrido heridas muy severas. O los que han sido mascotas, pues debido a su interacción con humanos no podrían adaptarse a la naturaleza.

Los animales que no pueden regresar a su hábitat pasan a vivir en el santuario del centro de rescate. Donde pueden ser observados por el público. Y son parte de un programa de educación ambiental. El mismo pretende crear conciencia sobre la importancia de la protección de la vida silvestre en su estado natural.

En el santuario hay unos 1.000 animales como pumas, jaguares, ocelotes, lapas (guacamayas), monos araña, monos tití, monos cariblanco, tolomucos, zorros, tortugas, loras. Y una variedad de especies exóticas que no son de Costa Rica y que fueron rescatadas del tráfico ilegal.

El centro de rescate también lleva adelante un programa de reproducción de lapas o guacamayas rojas (ara macao). En el que parejas que no pueden ser liberadas en su hábitat sí pueden reproducirse y sus crías ser liberadas en puntos específicos del país donde se están haciendo esfuerzos para recuperar las poblaciones de esta ave.

Un país sin zoológicos que apuesta por la conservación real

 El 11 de mayo de 2024, Costa Rica cerró sus últimos zoológicos con el fin de abogar por la conservación de las especies silvestres en su hábitat natural, lejos del encierro y el exhibicionismo.

Los animales que estaban en los zoológicos fueron trasladados a centros de rescate. Que cumplieron con una serie de requisitos ambientales y de protección.

El personal afirma que la mayoría de los ingresos se deben a la actividad humana. Especialmente por causa de la tenencia ilegal de animales silvestres como mascotas. Y la fragmentación y consiguiente pérdida del hábitat relacionada con la infraestructura y el desarrollo.

Los animales que no pueden regresar a su hábitat natural son realojados en un santuario que se emplea con el objetivo de promover la educación ambiental. El centro también cría guacamayos rojos y libera a sus crías en áreas de restauración específicas. Seguir leyendo en ECO AMERICA

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