Científicos y Conservacionistas buscan proteger a la mascota en peligro de extinción de la Copa del Mundo 2014

El 22 de mayo, el gobierno brasileño publicó un plan de acción para la conservación de esta especie, que es única en América del Sur.

Una llamada de los científicos y conservacionistas brasileños para proteger a la mascota en peligro de extinción de la Copa del Mundo de 2014, el armadillo de tres bandas de Brasil, parece haber sido escuchada por el gobierno brasileño.

Tolypeutes tricinctus es una especie de armadillo endémica de Brasil. Es una de sólo dos especies de armadillo (el otro es Tolypeutes matacus). La población ha sufrido un descenso rápido de 30% en los últimos 10 años y actualmente su estado de conservación es considerado “vulnerable”.

El 22 de mayo, el gobierno brasileño publicó un plan de acción para la conservación de esta especie, que es única en América del Sur.

El documento propone aumentar las áreas protegidas, la mejora de los incentivos financieros para evitar la caza de armadillo de tres bandas y el aumento de la educación acerca de la importancia de proteger esta especie.

Un mes antes de la publicación del plan, un grupo de científicos criticó a la FIFA, órgano rector internacional de fútbol, y el gobierno brasileño para desperdiciar una gran oportunidad para ofrecer un verdadero legado de conservación para la Copa del Mundo de 2014 en Brasil mediante la protección real de la mascota.

En un artículo, publicado el 22 de abril en la revista Biotropica, los investigadores indicaron que después de la mascota, llamada Fuleco (una combinación de las palabras portuguesas para el fútbol y la ecología), fue elegido, nada se propuso para proteger el armadillo o su hábitat: el caatinga, un tipo de bosque seco tropical.

Luego, los autores ofrecen tres propuestas para que la Copa del Mundo, a la altura de su legado ecológico prometida.

En primer lugar, el cumplimiento de un compromiso de 2011 por el gobierno de Brasil para invertir 275 millones dólares en la infraestructura de las 47 áreas protegidas. Dos años más tarde, esta se redujo a sólo 16 zonas y menos del dos por ciento se concedió a los hábitats del armadillo, dijeron los autores.

En segundo lugar, la creación de áreas de conservación del bosque caatinga específicamente. Los autores sugirieron que declarando unas 1000 hectáreas de área protegida para cada gol anotado durante la Copa del Mundo, que sobre la base de los resultados en los torneos anteriores, podría conducir a la conservación de hasta 171.000 hectáreas.

Por último, la aceleración de la realización y publicación de un plan de conservación para el armadillo de tres bandas de Brasil, que no había sido emitido a pesar de la especie de haber sido clasificadas como “vulnerables”, hace casi dos décadas.

Los datos del Ministerio de Medio Ambiente muestra que los bosques caatinga, una vez cubrieron el 11 por ciento del territorio de Brasil, pero ahora es menos de la mitad de su tamaño original.

En el artículo, los autores instan a la FIFA y al gobierno brasileño utilizar la Copa Mundial de la FIFA como un Fondo de Legado, que tiene como objetivo impulsar el desarrollo de la comunidades, para financiar acciones conservacionistas.

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