La investigación más completa hasta la fecha confirma la extraordinaria diversidad altitudinal y ecológica de los abejorros en el país andino y alerta sobre su vulnerabilidad ante el cambio climático.
Los abejorros son insectos robustos, con el cuerpo recubierto de un vello sedoso cuyo color varía según las especies, pudiendo ser totalmente negros, o estar atravesados por bandas amarillas, blancas, naranjas o rojizas.
Tienen una cabeza pequeña y estrecha, con una lengua corta y unas antenas con función táctil y olfativa. Poseen un tórax muy corto, en el que se insertan dos pares de alas membranosas, y tres pares de patas.
En el tercer par de patas tienen una concavidad donde van acumulando el polen que recogen para transportarlo al nido. Las hembras (reinas y obreras), tienen un aguijón retráctil al final del abdomen que utilizan como arma de defensa. Los machos no tienen aguijón, por lo que no pueden picar.
Los abejorros son eusociales, es decir, su comportamiento se caracteriza por la diferenciación de los individuos en castas, la cooperación en el cuidado de la cría, y el solapamiento de generaciones. En los insectos eusociales las castas se pueden diferenciar morfológicamente:
- La reina, hembra de mayor tamaño y longevidad, dedicada exclusivamente a poner huevos.
- Las obreras son hembras estériles hijas de la reina y más pequeñas que ella, realizan los trabajos de construcción y mantenimiento del nido, aprovisionamiento de recursos, así como el cuidado de la descendencia.
- Los machos, cuya única función es la fecundación de la reina mediante el denominado vuelo nupcial, tras el cual mueren.
Abejorros en Ecuador: diversidad, altitud y papel clave en la polinización
Un estudio internacional ha confirmado la presencia de trece especies de abejorros en Ecuador, que están distribuidas en dos subgéneros de Bombus: Cullumanobombus y Thoracobombus, y que habitan en páramos, bosques montanos y territorios amazónicos del país andino.
La investigación, realizada por especialistas de la Universidad del Azuay, del Instituto Nacional de Biodiversidad de Ecuador (Inabio), y de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, incluye 1.756 registros de diecisiete de las veinticuatro provincias del paías, que comprenden 408 especímenes de museo, 1.234 observaciones de iNaturalist y 114 observaciones de campo.
Trece especies repartidas entre Andes y Amazonía
Además, sintetiza la información más completa disponible actualmente sobre los abejorros ecuatorianos, «contribuyendo a un mejor conocimiento taxonómico, una comprensión más profunda de sus interacciones tróficas y una visión biogeográfica más clara del grupo«, informó el Inabio en un comunicado.
Los resultados muestran que la mayoría de especies de abejorros ecuatorianos están asociadas a ecosistemas altoandinos por encima de los 2.300 metros, ncluyendo páramos y bosques montanos.
Sin embargo, algunas se extienden hasta tierras bajas amazónicas, con registros desde los 180 hasta los 4.719 metros de altitud, «lo que convierte a Ecuador en uno de los países con mayor diversidad altitudinal de abejorros en la región«, resaltó la institución.
La urgencia de ampliar el monitoreo científico
El estudio también documenta que estos abejorros visitan 143 especies de plantas pertenecientes a 39 familias botánicas, lo que subraya su papel clave en la polinización de la vegetación nativa y de cultivos agrícolas.
Los autores destacan que los abejorros siguen siendo poco estudiados, pese a su importancia ecológica y cultural.
Por ello insisten en la necesidad de continuar con el monitoreo para entender cómo estas especies responden a la transformación de los ecosistemas andinos, especialmente porque evidencias recientes indican que se están viendo afectados por el cambio ambiental global, lo que provoca disminuciones poblacionales, reducciones de su distribución y una alteración de la sincronía con las plantas que visitan. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE



















