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Bolivia alerta por el aumento de los incendios forestales en 2026 tras registrar 2.835 focos de calor

La Defensoría del Pueblo advierte de que los incendios han dejado de ser un fenómeno estacional y reclama medidas urgentes para prevenir las quemas ilegales y proteger los bosques del país.

Bolivia alerta por el aumento de los incendios forestales en 2026 tras registrar 2.835 focos de calor

Bolivia alerta por el aumento de los incendios forestales en 2026 tras registrar 2.835 focos de calor. Pedro Callisaya, reconocido por su compromiso con la gestión de riesgos y la protección civil en Bolivia, ha sido una figura destacada en la denuncia de las deficiencias existentes en la respuesta de las administraciones públicas ante situaciones de emergencia en este sentido.

En diferentes ocasiones, Callisaya ha alertado sobre las debilidades estructurales y operativas que dificultan una respuesta eficaz frente a desastres naturales, en particular los incendios forestales que cada año afectan diversas regiones del país y que representan una amenaza tanto para el medio ambiente como para las comunidades humanas.

Una de las principales preocupaciones que ha expresado es la escasa activación y funcionamiento de los comités municipales y departamentales de emergencia. Estos comités son órganos fundamentales en la estructura de gestión de riesgos, diseñados para coordinar acciones, consolidar recursos y facilitar la comunicación entre las diferentes instituciones involucradas en la atención de emergencias.

La eficacia de estos comités, sin embargo, se ve comprometida por la falta de activación oportuna, la escasez de recursos y la falta de capacitación adecuada entre sus integrantes. Como resultado, las acciones ante incendios forestales muchas veces no alcanzan la celeridad y coordinación necesarias para mitigar daños y salvar vidas.

Bolivia alerta por el aumento de los incendios forestales en 2026

Bolivia alerta por el aumento de los incendios forestales en 2026 después de que la Defensoría del Pueblo informara de que el país ha registrado 2.835 focos de calor activos hasta el 21 de julio, una cifra que refleja la gravedad de una emergencia que amenaza con agravarse en los próximos meses.

El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, aseguró que los incendios forestales ya no pueden considerarse un fenómeno estacional, sino un problema estructural que compromete tanto los derechos humanos como la protección de la Madre Tierra. Ante esta situación, pidió a las administraciones nacionales, departamentales y municipales intensificar las medidas preventivas y perseguir las quemas ilegales.

Bolivia alerta por el aumento de los incendios forestales en 2026 y reclama más prevención

La Defensoría del Pueblo considera que la prevención sigue siendo la gran asignatura pendiente en la lucha contra los incendios forestales. Callisaya recordó que las administraciones asumieron compromisos para fortalecer la vigilancia, mejorar la gestión del riesgo e investigar las quemas ilegales, responsables de la destrucción de millones de hectáreas en los últimos años.

Sin embargo, el organismo denuncia que los avances son mínimos. Según sus datos, las acciones de prevención apenas alcanzan un 6 % de ejecución, mientras que los programas de restauración ambiental, atención sanitaria, protección de derechos humanos y control institucional no superan el 2 %.

Para la institución, acelerar estas actuaciones resulta imprescindible si se quiere evitar que Bolivia vuelva a sufrir una crisis ambiental similar a la registrada en años anteriores.

Los focos de calor mantienen una tendencia preocupante

La Defensoría del Pueblo considera que la prevención sigue siendo la gran asignatura pendiente en la lucha contra los incendios forestales. Callisaya recordó que las administraciones asumieron compromisos para fortalecer la vigilancia, mejorar la gestión del riesgo e investigar las quemas ilegales, responsables de la destrucción de millones de hectáreas en los últimos años.

La evolución de los incendios refleja un escenario cada vez más complejo. La Defensoría explicó que desde que comenzó a realizar un seguimiento sistemático hace tres años, el número de incendios ha aumentado de forma significativa.

Los registros pasaron de 1.736 incendios en 2023 a 16.494 en 2024, mientras que en 2025 los focos de calor alcanzaron su mayor intensidad, con 2.536. En lo que va de 2026, el país ya acumula 2.835 focos, una cifra que supera la del año anterior antes incluso del periodo de mayor riesgo.

El organismo teme que entre agosto y octubre la situación pueda agravarse, coincidiendo con la temporada más crítica para los incendios forestales en Bolivia.

La respuesta institucional sigue siendo insuficiente

Pedro Callisaya también alertó de las debilidades existentes en la respuesta de las administraciones públicas. Entre ellas destacó la escasa activación de los comités municipales y departamentales de emergencia, esenciales para coordinar las actuaciones durante los grandes incendios.

Asimismo, denunció la precariedad de los bomberos voluntarios, que cada año desempeñan un papel fundamental en las tareas de extinción pese a disponer de recursos limitados y afrontar condiciones muy exigentes.

La Defensoría recordó además que en 2024 una resolución constitucional obligó a todas las administraciones a mejorar la gestión del riesgo, la prevención y la restauración ambiental, aunque su grado de cumplimiento continúa siendo muy reducido.

Las quemas agrícolas siguen alimentando los incendios

Pedro Callisaya también alertó de las debilidades existentes en la respuesta de las administraciones públicas. Entre ellas destacó la escasa activación de los comités municipales y departamentales de emergencia, esenciales para coordinar las actuaciones durante los grandes incendios.

Los incendios forestales constituyen un problema recurrente en Bolivia entre junio y octubre, cuando las condiciones meteorológicas favorecen la propagación del fuego.

Una parte importante de los incendios se atribuye a los «chaqueos», las quemas controladas que se utilizan para preparar terrenos destinados a cultivos o pastoreo y que, en numerosas ocasiones, terminan fuera de control.

El impacto de esta práctica quedó patente en 2024, cuando los incendios arrasaron más de 12 millones de hectáreas, la mayor crisis ambiental registrada en la historia reciente del país. Además, la semana pasada el departamento de Tarija sufrió un incendio que quemó 5.000 hectáreas, la mitad de toda la superficie afectada allí durante 2025.

Bolivia alerta por el aumento de los incendios forestales en 2026 en un contexto de creciente preocupación por la eficacia de las políticas de prevención y la capacidad de respuesta frente a las emergencias.

La Defensoría del Pueblo insiste en que solo una estrategia basada en la prevención, el control de las quemas ilegales, el refuerzo de los servicios de emergencia y la restauración ambiental permitirá reducir el impacto de unos incendios que amenazan cada año los bosques, la biodiversidad y las comunidades del país.

Bolivia alerta por el aumento de los incendios forestales en 2026 tras registrar 2.835 focos de calor; explicado en 15 segundos

¿Bolivia alerta por el aumento de los incendios forestales en 2026?

Sí. Bolivia alerta por el aumento de los incendios forestales en 2026 tras registrar 2.835 focos de calor hasta el 21 de julio y advertir del riesgo de una temporada especialmente grave.

¿Por qué aumentan los incendios forestales en Bolivia?

Una de las principales causas son los «chaqueos», quemas agrícolas para preparar terrenos de cultivo o pastoreo que, en muchos casos, terminan descontrolándose.

¿Qué reclama la Defensoría del Pueblo?

Solicita reforzar la prevención, investigar y sancionar las quemas ilegales, mejorar la coordinación institucional y dotar de más recursos a los bomberos voluntarios.

¿Cuál fue la mayor crisis ambiental por incendios en Bolivia?

En 2024, los incendios forestales arrasaron más de 12 millones de hectáreas, convirtiéndose en la mayor crisis ambiental registrada en la historia del país.

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