Continúan las ‘granjas de sangre’ sudamericanas

Continua la cruel producción de hormonas en América del Sur para las granjas de cría de animales europeas. Por ello, 14 organizaciones de bienestar animal de 14 países reprochan a la Comisión de la UE su inacción.

Continúan las ‘granjas de sangre’ sudamericanas. La cría industrial de animales depende en gran medida de la hormona de la fertilidad PMSG. En la producción de lechones, la hormona se asegura de que las cerdas entren en celo al mismo tiempo. PMSG sirve principalmente para sincronizar procesos de trabajo y aumentar la eficiencia.

Todas las cerdas pueden ser inseminadas artificialmente al mismo tiempo y dar a luz el mismo día. Se pueden enviar juntos grandes cantidades de lechones para el engorde y luego para el sacrificio.

“La PMSG es una hormona de refuerzo para la cría industrial de cerdos. Permite obtener camadas grandes en tiempos predeterminados”, explica Sabrina Gurtner, gerente de proyectos de Animal Welfare Foundation. Esto no solo tiene graves consecuencias para los cerdos, sino también para las yeguas preñadas. Porque la hormona se obtiene de su sangre.

Resultados insuficientes

Desde 2015, la Fundación para el Bienestar Animal (AWF) y Tierschutzbund Zürich (TSB) informan sobre las crueles condiciones en las granjas de sangre sudamericanas. Como resultado, cuatro de cada cinco compañías farmacéuticas europeas han detenido la importación de PMSG de América del Sur.

En octubre de 2021, el Parlamento Europeo pidió a la Comisión Europea en una resolución que detuviera la importación y producción de PMSG en la Unión Europea. “Como suele suceder a menudo, la voluntad del Parlamento de la UE fracasa debido a la inacción de la Comisión de la UE”, lamenta Sabrina Gurtner.

Nuevas investigaciones de AWF | TSB de 2021 y 2022 en Uruguay y Argentina muestran una vez más lo cruel que es la producción de PMSG. Todavía se abortan miles de potros, se extrae demasiada sangre de las yeguas preñadas a intervalos demasiado cortos, y los animales heridos y moribundos se dejan a su suerte.

La crueldad continua

Uno de los motivos de las últimas investigaciones fue el hecho de que en 2019, la empresa argentina Syntex inició los trámites de autorización de comercialización de su producto PMSG en Europa. Después de la publicación de un abuso grave en la granja de sangre Syntex en 2015 y nuevamente en 2018, las compañías farmacéuticas europeas ya no compraron su PMSG.

La empresa argentina actualmente está tratando de regresar al mercado europeo, junto con socios de distribución locales. Syntex ha cambiado el nombre de su producto de Novormon a Fixplan y ha fundado una nueva empresa en Irlanda, Syn Vet-Pharma Ireland Limited. El procedimiento de autorización de Fixplan se está ejecutando en varios Estados miembros de la UE. El producto ya ha sido aprobado en Irlanda, Francia, España y Alemania.

14 organizaciones de bienestar animal, apoyadas por la organización europea Eurogroup for Animals, exigen el fin del sufrimiento animal causado por la producción y el uso de PMSG. En las granjas de sangre sudamericanas, se extraen hasta diez litros de sangre de yeguas preñadas cada semana, durante un período de doce semanas, dos veces al año.

“Los potros no son deseados, por eso son abortados. Muchas yeguas no sobreviven al aborto tardío, que se les realiza alrededor del día 110 de gestación”, critica Sabrina Gurtner. Por otro lado, la hormona de la fertilidad también causa un sufrimiento animal masivo en los animales que se crían en las macrogranjas europeas.

¿Publicidad engañosa?

La publicidad PMSG de las compañías farmacéuticas indica que las cerdas vuelven a entrar en celo más rápido después del destete. Además de que las camadas son más numerosas y los días no productivos se reducen. “Con consecuencias para los cerdos. Los períodos de recuperación entre nacimientos se acortan para las cerdas madres y nacen más lechones de los que la cerda puede alimentar. Los animales débiles a menudo no son capaces de sobrevivir y mueren”, dice Sabrina Gurtner.

Las organizaciones de bienestar animal de Alemania, Francia, España, Dinamarca, Polonia, Irlanda, Países Bajos, Italia, Suiza, Uruguay, Argentina, Canadá y EE. UU., junto con Eurogroup for Animals, piden a la Comisión de la UE que finalmente tome medidas. “Desde la perspectiva actual, el PMSG es una hormona de la ideología de los años 80. Continúan las ‘granjas de sangre’ sudamericanas.

Carne barata, ¿a qué coste?

La idea en ese momento era garantizar la seguridad alimentaria de la población con carne de cerdo barata. Hoy en día, son bien conocidos los efectos negativos masivos de la ganadería industrial en el bienestar animal, la salud humana, el clima y el medio ambiente. PMSG es un refuerzo para una política agrícola equivocada. Una prohibición del PMSG seguiría la lógica del Pacto Verde Europeo y su estrategia Farm to Fork”. Subrayan las ONG y Eurogroup for Animals.

Sobre la base de estas investigaciones y las serias preocupaciones en curso planteadas por la producción y el uso de eCG/PMSG en la UE, Eurogroup for Animals insta a la UE a aprovechar las próximas oportunidades legislativas. Incluida la revisión de la legislación sobre bienestar animal, para introducir una prohibición total de dicha hormona. Continúan las ‘granjas de sangre’ sudamericanas.

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