Los residuos electrónicos en Galápagos han supuesto durante años una amenaza silenciosa para uno de los ecosistemas más valiosos del planeta. Más de quince toneladas de aparatos acumulados durante una década en la isla Santa Cruz han comenzado a trasladarse al continente para su tratamiento ambientalmente responsable, una operación clave para reducir la contaminación y concienciar a la población sobre el impacto de estos desechos.
El aislamiento geográfico de Galápagos, unido a estrictas normativas ambientales, había convertido la gestión de los residuos electrónicos en un desafío complejo. Estos desechos contienen materiales peligrosos como plomo, mercurio o cadmio, que suponen un grave riesgo para la biodiversidad si no se manejan adecuadamente.
Su acumulación prolongada representaba una amenaza latente para suelos, aguas y especies únicas del archipiélago.
Residuos electrónicos en Galápagos retirados para proteger biodiversidad única
Los residuos electrónicos en Galápagos comienzan a retirarse tras una década de acumulación para reducir la contaminación ambiental.
Unas quince toneladas de residuos electrónicos que se acumularon durante más de diez años en la isla Santa Cruz, la más poblada del archipiélago de las Galápagos (Ecuador), han sido trasladadas hacia Guayaquil, con el objetivo de reducir la contaminación que estos aparatos causaban y tratarlos de manera ambientalmente responsable.
El transporte se ha realizado mediante un convenio firmado en octubre entre la alcaldía de Santa Cruz y la empresa Recicla Electronic, que será la encargada de gestionar estos residuos, que son parte de entre las sesenta y ochenta toneladas que se almacenaron en esa isla y que terminarán de llegar al territorio continental próximamente.
«Realmente era un tema preocupante, una contaminación muy clara y constante que estaba sucediendo allá», ha declarado Gustavo Marriott, fundador y director de Recicla Electronic, quien explica que los residuos estaban en un terreno al aire libre y que cuando se exponían al sol y a la lluvia generaban líquidos altamente contaminantes que iban a parar a la tierra y fuentes de agua.
En ese lugar, él y su equipo han encontrado neveras, cocinas, ordenadores, lavadoras, y también pilas, baterías, teléfonos móviles y otros artefactos que los habitantes habían desechado.
Una gran parte de esos desechos, que fueron transportados en contenedores a bordo de barcos, han llegado este lunes a Guayaquil, donde serán procesados.
Su acumulación prolongada representaba una amenaza latente para suelos, aguas y especies únicas del archipiélago.
Residuos electrónicos en Galápagos y su impacto climático oculto
Marriott considera que el aparato más contaminante es el frigorífico, concretamente por el gas que utiliza, pues «se convierte en gas de efecto invernadero».
«Por cada doce refrigeradoras es como si una persona condujera un carro (coche) seis meses, pues generan 1,4 toneladas de dióxido de carbono. Imagínate 120 refrigeradoras o 1.200… y eso solo hablando del gas refrigerante, faltan los otros componentes«, ha manifestado.
«Once pilas tiradas a una piscina olímpica contaminan toda el agua en siete días. Realmente los impactos que estamos evitando son enormes«, ha agregado.
Sin embargo, más allá del tratamiento que le darán a los residuos electrónicos, Marriott afirma que lo que buscan es generar conciencia en los habitantes de las islas y que comprendan que cada acción que realizan, como desechar un electrodoméstico, «influye directamente en el medioambiente», más aún en un ecosistema tan biodiverso como el de las Galápagos.
A causa de esa biodiversidad, las Galápagos, formadas por trece islas grandes situadas a unos 1.000 kilómetros al oeste de las costas continentales de Ecuador, están consideradas como una de las reservas marinas mejor conservadas del mundo y un laboratorio natural que inspiró al científico británico Charles Darwin a desarrollar en el siglo XIX su teoría de la evolución y selección natural de las especies.
Como parte del convenio con la Municipalidad de Santa Cruz, ahora hay pequeños contenedores para que los habitantes del archipiélago puedan depositar ahí sus aparatos, que luego serán recogidos para llevarlos al territorio continental.
Residuos electrónicos en Galápagos impulsan conciencia ambiental ciudadana
Marriott indica que ahora el reto que tienen es expandirse a otras islas, como San Cristóbal, la capital de la región insular, donde sabe que también están trabajando en enviar residuos electrónicos al continente, pero en menor escala.
El fundador y director de Recicla Electronic concluye que se sentirá «muy bien» cuando puedan decir que pusieron remedio a esta situación en Galápagos.
Además, la salida de estos residuos abre la puerta a establecer sistemas más regulares y sostenibles para el futuro, evitando nuevas acumulaciones. Para Galápagos, referente mundial en conservación, esta acción refuerza su compromiso con la protección ambiental. Seguir leyendo en ECOAMÉRICA




















