La
La Fundación reitera que la propuesta de Real Decreto de Autoconsumo del Gobierno obstaculiza el inevitable derecho ciudadano a producir y consumir energía con renovables y advierte de que el que no se haya podido sacar adelante hasta ahora un texto legislativo adecuado sólo crea inseguridad regulatoria, incrementa la impredecibilidad y es totalmente paralizante para el sector del autoconsumo.
Por esta razón, insta a los 18 partidos políticos que firmaron el manifiesto “
El planteamiento del Gobierno sobre el autoconsumo tiene como fundamento el reconocimiento de la inalterabilidad de los costes del sistema eléctrico en lugar de considerar las innumerables ventajas sociales, económicas, ambientales y para la red de una mayor penetración del autoconsumo. Empezando por el potencial de empleo, la reducción de las emisiones de gases contaminantes y de efecto invernadero y continuando por la reducción de las pérdidas del sistema por transporte de electricidad (actualmente estimadas alrededor del 9%) y de las importaciones de combustibles o el efecto supresor en la formación del precio del mercado mayorista de electricidad debido a la reducción de la demanda de electricidad que se conseguiría con el autoconsumo.
La
En este sentido, recuerda que
Estas son solo algunas de las ventajas que el Gobierno no se ha dignado siquiera a considerar en la evaluación económica del Real Decreto, ignorando
También va en contra del espíritu de la Unión Energética que pone al consumidor “en el centro de la Unión Energética”, por no decir de las recomendaciones de IRENA que considera entre sus máximas prioridades el almacenamiento de energía como sistema de apoyo al autoconsumo, especialmente en las islas y áreas remotas.
Las ingentes trabas administrativas y económicas impuestas por el Gobierno al autoconsumo desincentivan su implantación ya que exigen al pequeño consumidor los mismos requerimientos administrativos y económicos que a las grandes empresas.
Además, imponer un cargo sobre la electricidad autoconsumida instantáneamente es discriminatorio respecto al ahorro de energía e implica imputar doblemente al prosumidor los costes del sistema eléctrico. Toda instalación de autoconsumo, tal y como la define el Real Decreto, seguirá conectada a la red eléctrica por lo que el consumidor ya paga los costes del sistema (al igual que todos los demás consumidores) en los peajes de acceso del término de potencia contratada y en el término variable de la electricidad que sigue consumiendo de la red eléctrica.
Por estas razones, la
En este link se puede consultar la comparativa que la Fundación Renovables ha realizado entre el proyecto de Real Decreto de Autoconsumo del Gobierno y su propuesta de regulación verdaderamente favorable al autoconsumo.













