Acogen presenta el estudio de the boston consulting group «valoración de los beneficios asociados al desarrollo de la cogeneracion en España»

ACOGEN presentó hoy el estudio que The Boston Consulting Group ha realizado para evaluar y cuantificar los beneficios que la cogeneración aporta al país y las ventajas adicionales que la instalación de nueva cogeneración supondría para España. Ambas visiones -histórica y de proyección futura- se complementan y explican la relevancia de establecer las condiciones que permitan avanzar en el desarrollo de la cogeneración, conforme prevé el PANER 2010-2020.

Juan Vila, presidente de Acogen, destacó la relevancia del Estudio y afirmó que  “en el contexto actual, la cogeneración es una oportunidad y una herramienta clave a considerar en el ámbito de las políticas energéticas y empresariales de éxito, porque conlleva ventajas económicas relevantes para el país y proporciona una energía barata a las industrias, lo que supone aportar competitividad, algo prioritario en un contexto de impulso de la actividad industrial”.
El Estudio fue presentado por Daniel López, partner & managing director de The Boston Consulting Group, responsable de Energía para la Península Ibérica. Javier Rodríguez, director general de Acogen, intervino para exponer los objetivos del estudio y la aplicación de sus conclusiones a la estrategia sectorial. Virginia Guinda, directora técnica, también participó en la presentación.
El estudio se estructura en cuatro bloques: Cogeneración en España (descriptivo de la cogeneración y su importante peso en el suministro de energía al país); Cogeneración como componente clave de la política energética y medioambiental (papel de la cogeneración en la respuesta a los retos de la política energética y medioambiental nacional y europea); Beneficios de la cogeneración (desarrollo y cuantificación de los beneficios que la cogeneración aporta al país); Potencial y barreras al desarrollo de la cogeneración (identificación y análisis de las barreras que han propiciado su escaso crecimiento en la última década, a pesar de sus significativos beneficios y su elevado potencial).
La cogeneración, 30% más eficiente que la generación convencional por su mayor rendimiento en la generación de energía y las ventajas asociadas a la generación distribuida
La cogeneración, al generar simultáneamente electricidad y calor, es más eficiente y reduce el consumo de energía. Cuando el ahorro energético es más del 10% se denomina cogeneración de alta eficiencia y la Directiva Europea establece su apoyo prioritario en los estados miembros de la UE. En la producción con cogeneración, la planta se instala junto a la propia industria, comercio o residencia que utilizará ese calor para minimizar pérdidas de energía asociadas al transporte a grandes distancias. De la electricidad producida por la planta, la industria, comercio o residencia, puede opcionalmente consumir la que necesite y el excedente se vierte a la red y es consumida en el entorno local.
Sin embargo, en un esquema tradicional, la producción de calor y electricidad se hace de forma separada: el calor se genera en una caldera u horno en la propia industria y la electricidad en una central eléctrica lejana siendo transportada por redes eléctricas, lo que supone pérdidas en las redes de transporte y menor eficiencia, ya que las centrales eléctricas son menos eficientes para producir energía que la cogeneración.
Así, la primera ventaja específica de la cogeneración es su mayor eficiencia energética en la generación eléctrica. El hecho de producir simultáneamente calor y electricidad permite alcanzar un rendimiento eléctrico equivalente de 53,5%, frente a un rendimiento medio de 43,7% de la generación eléctrica térmica convencional. Además, como la cogeneración no requiere el transporte de electricidad a grandes distancias, se eliminan muchas pérdidas en la red de transporte y distribución, (en 2008 supusieron perder 5,4% de la electricidad transportada). Al combinarse ambos efectos, el rendimiento total de la cogeneración para suministrar electricidad a un consumidor es del 53,5%, mientras que el mismo suministro realizado con generación térmica convencional sólo alcanza el 41,4%. Esta diferencia supone que la cogeneración mejora en casi 30% el rendimiento, permitiendo así una fuerte reducción en el consumo de combustibles.
Además, la cogeneración ha contribuido a acelerar la renovación de calderas, sustituyendo instalaciones antiguas por tecnologías nuevas con mejores prestaciones y reemplazando combustibles como carbón y gasoil por gas natural, más eficiente y limpio.
Más del 11% de la producción eléctrica neta para consumo nacional viene de la cogeneración
Para entender el fuerte impacto positivo que la cogeneración puede alcanzar a futuro, es importante conocer su elevado peso dentro de la provisión nacional de energía. En España existen hoy 6.000 MW de cogeneración, con una producción eléctrica neta en 2009 de 32,4 TWh; es decir, más del 11% de la producción eléctrica neta para consumo viene de la cogeneración. Por otra parte, la cogeneración suministró el año pasado energía final por valor de 7,1 Mtep (millones de toneladas equivalentes de petróleo), en forma de calor y electricidad, lo que equivale al 7% del consumo de energía final.
El 90% de la cogeneración española está ligada a la industria, siendo la industria alimentaria (18%), la industria papelera (17%) y la industria química (15%, hasta 25% incluyendo refinerías), los principales sectores que se benefician de ella; el resto se distribuye por el tejido industrial y sólo un 10% está ligado al sector residencial o servicios. La cogeneración tiene un papel fundamental para la competitividad de la industria española.
Es factor clave de la política energética y medioambiental europea
La cogeneración es una herramienta clave para la mejora de la Eficiencia Energética, reconocido por los organismos internacionales competentes, y la eficiencia energética es, a su vez, una herramienta fundamental contra el cambio climático. Para la IEA es la palanca con mayor potencial de impacto para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Además de herramienta clave contra el cambio climático, es un componente clave de la política energética y medioambiental europea, ya que contribuye fuertemente a la consecución de los tres objetivos principales de esa política: Seguridad de abastecimiento (la reducción del consumo energético facilita un acceso permanente a las fuentes de energía primaria a precios asequibles y las ventajas de la generación distribuida contribuyen a asegurar el suministro de energía final independientemente del nivel de la demanda); Competitividad industrial (la eficiencia energética potencia el crecimiento económico y el empleo, en un contexto en el que los costes de la energía son críticos para la competitividad empresarial y la situación geográfica de las plantas de producción, y la reducción de la dependencia energética permite además equilibrar la balanza comercial y mejorar el bienestar de los ciudadanos); y Respeto al medioambiente (la reducción del consumo de energía por mejoras en eficiencia y en extensión del uso de combustibles más limpios tiene un impacto directo en la reducción de las emisiones de efecto invernadero y en la mitigación del cambio climático).
Cogeneración, también es parte de la respuesta a los retos nacionales
La cogeneración es pieza fundamental en la estrategia europea 20-20-20 y España tiene retos energéticos especialmente importantes en los que ésta y su eficiencia energética son claves para que el país avance: reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, mejora de la eficiencia energética y reducción de la dependencia energética.
Adicionalmente, en el actual contexto de crisis económica se añade el reto de competitividad que tiene nuestra industria para poder crecer y generar empleo, algo en lo que la cogeneración también tiene una aportación relevante.
El importante potencial de cogeneración por desarrollar puede ayudar significativamente a afrontar estos retos energéticos. Las Administraciones Públicas han establecido objetivos de crecimiento para la cogeneración: el PANER 2010-2020 considera un desarrollo de 3.500 MW adicionales de cogeneración (+59%), la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética E4+ plantea un objetivo 2012 de 8.400 MW de cogeneración, equivalente a en torno a 7.760 MW excluyendo la cogeneración de tratamiento y valorización de residuos (+31%) y el IDAE considera un objetivo de 9.936 MW de cogeneración en 2020, en el escenario optimista con políticas de impulso. El escaso desarrollo de la cogeneración en los últimos años hace que la evolución real se encuentre por debajo de la previsión contemplada en la planificación.
El Estudio de The Boston Consulting Group evalúa y cuantifica los beneficios que la cogeneración aporta al país como parte de la respuesta a los grandes retos nacionales, concluyendo que:
•    es un instrumento clave para la eficiencia energética y la reducción de emisiones de GEI en España, con ahorros económicos significativos (reduce el 2% las importaciones energéticas en España y el 3,2% las emisiones de GEI);
•    es esencial para la competitividad y el mantenimiento del empleo industrial (más de 1,4 millones de empleos y 40% del PIB industrial, ex-construcción);
•    actúa como motor de inversión, innovación, desarrollo económico y creación de empleo (el desarrollo de la cogeneración del PANER permitirá una inversión acumulada de más de 10.000 M€ y generará 25.000 empleos en el sector, distribuidos por toda España);
•    es fundamental para la seguridad de suministro y la reducción de la dependencia energética (como fuente de suministro cercano al punto de consumo y con capacidad de generación previsible y garantizada).
Lo que la cogeneración ahorra al país
La cogeneración tiene un impacto económico directo muy positivo para el país, con unos beneficios derivados de sus ventajas energéticas superiores a los 1.300 M€ anuales, y resulta evidente que el valor económico directo de la cogeneración supera la retribución percibida por la misma.
La explicación se encuentra en que el primer gran beneficio que aporta la cogeneración se deriva de su mayor eficiencia energética, que permite una fuerte reducción en consumo de combustibles.
La cogeneración ahorra al país 340 M€ al año en combustibles importados, valorados de forma conservadora en el escenario 2009 de bajos precios de la energía. Con un escenario de precios más elevados como el de 2008, el ahorro alcanzaría los 440 M€.
Además, la cogeneración es la más eficiente para la generación y suministro eléctrico, con un rendimiento eléctrico equivalente medio de 53,5%, muy superior al rendimiento medio comparable de 41,3% del parque térmico español (43,7% en la generación eléctrica, reducido para considerar las pérdidas de red). La consecuencia de ello es que la cogeneración ahorra al país 1,5 millones de toneladas equivalentes de petróleo al año, lo que permite reducir la factura energética española en 340 M€/año y bajar un 2% las importaciones energéticas (ex-transporte).
A más cogeneración, más ahorro
Si España alcanzara un 50% del potencial de cogeneración identificado por el IDAE, se elevaría significativamente el ahorro en importaciones energéticas, ahorrando un millón más de toneladas equivalentes de petróleo y alcanzando así una reducción anual en consumo equivalente al 3,5% de las importaciones energéticas nacionales (ex-transporte). En este escenario también se elevaría el ahorro en combustible en 240 M€ adicionales, alcanzando un ahorro de unos 700 M€ anuales, sin considerar posibles subidas a futuro en los precios de la energía.
La producción eléctrica total de la cogeneración en 2009 fue de 32,4 TWh (10,9 TWh autoconsumidos y 21,5 TWh vendidos a la red). Por su alta eficiencia (53,5%) y condición de evitar pérdidas de red por ser generación distribuida, producir esta electricidad requirió un consumo de combustibles de sólo 60,5 TWh. Suministrar la misma cantidad de electricidad con generación convencional hubiera requerido un consumo de energía muy superior. Con un parque térmico medio como el que la cogeneración ha sustituido, suministrar esos mismos 32,4 TWh requeriría 18 TWh más, dado el menor rendimiento de la generación convencional (43,7%) y las pérdidas de red (5,4%). Este consumo de combustibles evitado equivale a 1,5 millones de toneladas de petróleo y supone una reducción de 2% sobre las importaciones energéticas no asociadas al transporte (1,2% sobre las importaciones energéticas totales). En resumen, un ahorro en consumo de combustible anual para el país de 340 M€.
La cogeneración ahorra emisiones y ahorra derechos de emisión al país
La cogeneración además reduce fuertemente las emisiones de CO2, con el consiguiente ahorro en derechos de emisión para el país. Ahorra emisiones de 13,2 millones de toneladas de CO2 anuales, que equivale al 3,2% de las emisiones totales de GEI de España (2008) y supone un ahorro de 170 M€ a un precio de 13 €/ton (2009).
La cogeneración al ser más eficiente es menos contaminante y además va asociada a combustibles más limpios; reduce emisiones en la generación de electricidad y de calor. La emisión media de una cogeneración española fue de 345 toneladas de CO2 por cada GWh de electricidad generado, mientras que la del parque térmico convencional fue un 80% superior (615 ton CO2/GWh). Esta diferencia evita la emisión de 8,6 millones de toneladas de CO2 anuales.
En generación de calor, la instalación de cogeneración se asocia a la sustitución de calderas de carbón y productos petrolíferos por gas natural. Entre 1992-2002 se reemplazó un parque de calderas de carbón y petróleo por generación de calor con cogeneración, basado en un 79% en gas natural. Esta sustitución ha evitado la emisión de 4,5 millones de toneladas de CO2 anuales. Si España alcanzara un 50% del potencial de cogeneración identificado por el IDAE, ahorraría el 5% de las emisiones nacionales actuales, lo que supone un ahorro anual de 250 M€ en derechos de emisión.
Factor de competitividad para la industria: motor de inversión, generación de empleo e innovación
El segundo beneficio fundamental de la cogeneración es que, a través del ahorro en combustibles y emisiones que genera, aporta competitividad a la industria, convirtiéndose en esencial para proteger el empleo industrial y actuar como una potente barrera preventiva contra la deslocalización de las empresas, especialmente en algunos sectores industriales.
Los costes energéticos son crecientemente importantes para la competitividad de la industria española, representando para algunos sectores industriales, como el refino y los minerales no metálicos (cerámica, vidrio, etc.), hasta casi el 30% comparado con el Valor Añadido Bruto del sector, pudiendo alcanzar incluso valores muy superiores en fábricas y procesos específicos. Esto nos permite entender el elevado impacto de la factura energética en la competitividad de estas industrias.
La deslocalización industrial es además una amenaza real para muchos de estos sectores. Esta amenaza de deslocalización crece cuanto mayor es el peso de la factura energética y medioambiental en la estructura de costes del sector y también cuanto mayor es la dimensión internacional del mercado y sus operaciones. En 2010 la Comisión Europea ha identificado una serie de industrias como sectores con riesgo de deslocalización, incluyendo múltiples industrias en los sectores del refino, química, papel, minerales no metálicos, textil y, en menor medida, alimentación y otros. En muchos de estos sectores la cogeneración permite reducir la factura energética y actúa así como una barrera preventiva contra la deslocalización de la producción, con la consiguiente fuga de empleos y riqueza hacia otros países.
A modo de ejemplo, la industria papelera española considera que mantiene una ventaja competitiva frente a su homóloga europea gracias a su mayor desarrollo en cogeneración y eficiencia energética. Según ASPAPEL, «con respecto a sus competidores europeos, la industria española tiene en el ámbito energético una ventaja potencial competitiva por su buen nivel de eficiencia energética, su apuesta por la cogeneración y su alta utilización de combustibles limpios y renovables».
La cogeneración genera, además, una serie de importantes beneficios socioeconómicos, resulta clave como motor de inversión ya que su desarrollo ha generado en España una inversión acumulada de 6.000 M€ hasta 2009, que alcanzarán los 10.500 M€ en 2020 con el desarrollo del PANER. Además, casi el 50% de esta inversión recae sobre proveedores nacionales.
La cogeneración es una tecnología en continua evolución, con múltiples frentes de I+D+i ligados a la investigación y aplicación de nuevas soluciones tecnológicas y a la demostración de pilotos pioneros. La micro-cogeneración y microturbinas, en especial para sector servicios y residencial; la trigeneración; la cogeneración a nivel residencial; la cogeneración con pilas de combustible, en especial para sector servicios y residencial;  la cogeneración con biomasa, etc., son proyectos de I+D+i soportados por numerosas compañías en España, incluyendo centros de investigación y fabricantes de equipamiento.
La cogeneración es una tecnología intensiva en empleo. El sector sostiene directamente más de 13.000 puestos de trabajo en España. En comparación con otras tecnologías del régimen especial, la cogeneración genera más del doble de puestos de trabajo directos en la explotación por cada MW instalado que la solar fotovoltaica, y hasta 4 veces con respecto a la eólica. La cogeneración con biomasa es especialmente intensiva en empleo y estimula fuertemente el empleo rural.
De los 13.000 empleos directos, 12.000 están vinculados a la explotación del parque y el resto van ligados a la fabricación de equipamiento y desarrollo de nuevos proyectos. Estas cifras crecerían hasta 25.000 puestos de trabajo en 2020 con el desarrollo de la nueva cogeneración prevista en el PANER.
La cogeneración está presente en todo el mapa nacional
Además, la cogeneración y su empleo generado están distribuidos por toda la geografía española, siendo una particularidad de este sistema que se debe a que la cogeneración se encuentra presente en múltiples instalaciones de tamaños diversos en todo el tejido industrial español. Hay cogeneración en casi todas las provincias españolas, lo que se traduce en una distribución equilibrada por comunidades autónomas. De este modo, los beneficios de empleo y riqueza generados por la cogeneración se reparten por toda la geografía española.
Aporta seguridad de suministro y reduce la dependencia energética nacional
La cogeneración presenta otros dos beneficios muy importantes: es esencial para la seguridad de suministro y para la reducción de la dependencia energética. La cogeneración aumenta la seguridad de suministro porque es una fuente cercana al punto de consumo y con una capacidad de generación previsible y garantizada. Como generación distribuida, la cogeneración produce la electricidad en el punto de consumo o en su entorno cercano, por lo que el suministro no depende de posibles fallos en las líneas eléctricas de transporte y distribución. De este modo, un gran beneficio económico garantizando el suministro eléctrico en industrias críticamente dependientes de la electricidad para su funcionamiento, y que sin la cogeneración tendrían que hacer frente a muy costosas paradas en caso de fallo del suministro de la red eléctrica. Por otra parte, la generación distribuida elimina las pérdidas en la red eléctrica y el costoso despliegue y mantenimiento de las redes de transporte y distribución eléctrica. Todo ello tiene un impacto enorme de ahorro de 440 M€ anuales en costes de red.
La cogeneración es además una tecnología que aporta capacidad de generación previsible y garantizada ya que no depende de agentes externos como el viento o la radiación solar y tiene una disponibilidad casi total. Existen cerca de 1.000 instalaciones de cogeneración, por lo que una parada imprevista de una de ellas es fácilmente cubierta sin disponer de una gran potencia de back-up (a diferencia de tecnologías no predecibles o concentradas). Por último, algunas plantas de cogeneración pueden aprovechar sus excedentes de capacidad para cobertura de picos de demanda, algo muy beneficioso en un sistema con una penetración creciente de energías renovables, no predecibles.
La reducción de la dependencia energética es consecuencia directa del ahorro de energía que produce la cogeneración. Este consumo de combustibles evitado permite a España reducir y ser menos dependiente de las importaciones de otros países.

En 2015 la cogeneración podría ahorrar al país hasta 1.400 M€/año
El ahorro total derivado de las ventajas de la cogeneración será de unos 1.400 M€ anuales en 2015. Hoy alcanza entre 950 y 1.180 M€ anuales, dependiendo de que consideremos un escenario de precios energéticos bajos como el de 2009 o altos como el de 2008.
Este significativo ahorro se fundamenta las importantes ventajas de la cogeneración:
•    por eficiencia energética,  ahorra en consumo de combustibles hasta 340-440 M€ anuales;
•    como tecnología limpia, ahorra en emisiones de CO2 de 170-300 M€ anuales;
•    y por ser generación distribuida, ahorra en costes de redes de transporte y distribución hasta 440 M€ anuales.
Además, el beneficio de la cogeneración es mayor en contextos energéticos de precios elevados, como los esperables a futuro. En un escenario de referencia en 2015, con la evolución al alza considerada en el PANER, alcanzando un precio del crudo Brent de 92 $/bbl, de gas natural en frontera de 22 €/MWh, y de CO2 de 19 €/ton, los 6.000 MW de cogeneración ya instalados generarían un ahorro adicional de 200 M€ anuales, con respecto al ahorro de 950 M€ de 2009.
Si además consideramos la instalación de nueva cogeneración que contempla el PANER, asumiendo que en 2015 se hayan instalado la mitad de los nuevos 3.500 MW previstos para 2010-2020, el ahorro anual se elevaría en otros 210 M€ hasta alcanzar los 1.350 M€.
Y también la cogeneración es más valiosa para el país cuanto mayor es el coste de la energía primaria y del CO2, ya que precisamente el ahorro de energía y de emisiones son dos de las ventajas clave de la cogeneración. El ahorro anual aportado por la cogeneración se eleva con precios de gas y CO2 crecientes, hacia valores que incluso se podrían acercar a 2.000 M€ anuales.
El análisis de sensibilidad realizado revela que cada subida de 10 €/MWh del precio del gas supone +120 M€ ahorrados y que cada subida de 10 €/ton del precio de CO2 supone +140 M€ ahorrados.
Asimismo, el estudio realiza un análisis económico para comparar el coste en 2010 de cubrir la nueva demanda eléctrica con nueva cogeneración frente a la alternativa de suministro convencional. El coste de suministrar la electricidad con esta mejor alternativa convencional determina el valor económico de la electricidad producida por la cogeneración, desde un punto de vista micro-económico y sin considerar otros beneficios de la cogeneración.
Para calcular el coste marginal de suministro a cliente final con la opción alternativa a la cogeneración, se considera el coste total de producción con un nuevo CCGT más el coste de redes de transporte y distribución necesarias para atender a la nueva demanda.
Por tanto, el valor económico generado por la nueva cogeneración (85 €/MWh) es superior a la retribución que ésta percibe (80 €/MWh), lo que demuestra que la cogeneración supone un ahorro económico directo para el sistema eléctrico. De este modo, las actuales primas reguladas a la nueva cogeneración se podrían justificar íntegramente en base al ahorro económico que esta nueva cogeneración aporta al sistema eléctrico, sin necesidad de considerar los otros múltiples beneficios aportados al país.
Proyectando el análisis a futuro, el hecho de que el valor económico generado por la nueva cogeneración supera la retribución percibida no es coyuntural en el contexto de 2010, sino que de forma estructural permanece a futuro, variando en función del escenario energético.
Este resultado es de enorme importancia ya que justifica que en el periodo del PANER 2010-2020 será necesario impulsar el desarrollo de nueva cogeneración, puesto que ésta supone un ahorro económico directo para el sistema eléctrico, y conlleva además múltiples beneficios para todo el país.
Las barreras al desarrollo de la cogeneración
¿Por qué no crece la potencia instalada? Tras un periodo de fuerte crecimiento entre 1990 y 2002, en España la cogeneración apenas se ha desarrollado lo que contrasta  con su gran potencial y sus importantes beneficios. El nivel de desarrollo actual es muy inferior al potencial. Los 5.986 MW instalados hoy suponen sólo un 29% del potencial tecnológico de más de 20.000 MW identificado por el IDAE para 2010.
El ritmo real de crecimiento de la cogeneración es excesivamente bajo para alcanzar los objetivos marcados. Desde 2002 a abril pasado, la cogeneración pasó de 5.561 MW a 5.986, una media de instalación de unos 50 MW anuales. Entre 2002 y 2009 el crecimiento fue del 9%, mientras que la media de la UE fue del 21%. Así no se cumplirán las previsiones de la E4+ y del PANER, donde el desarrollo supone una media de instalación de 320 MW nuevos anuales.
El Estudio analiza las principales causas de este limitado crecimiento e identifica las barreras que frenan el desarrollo de la cogeneración en España:
•    Barreras económicas, ligadas a un beneficio generado y un riesgo asumido por el inversor que son superiores a la retribución percibida;
•    Barreras de financiación, relacionadas con la dificultad de acceso a la financiación para el desarrollo de nuevos proyectos;
•    Barreras administrativas, asociadas a procedimientos largos y complejos para el desarrollo de nuevos proyectos de cogeneración y la explotación de ésta; y barreras asociadas a la incertidumbre del marco regulatorio.
Se profundiza específicamente en el hecho de que en la cogeneración el inversor añade el riesgo de la empresa «cliente» a los riesgos comunes a otras tecnologías de generación. La cogeneración no puede existir sin un proceso industrial o residencial que utilice in-situ el calor que genera. Por ello, una cogeneración requiere necesariamente que la industria asociada mantenga su nivel normal de actividad. Si esta actividad cesa, cambia de ubicación o incluso si se produce un cambio en los niveles de producción que altera significativamente la demanda de calor, la cogeneración no podrá seguir operando con normalidad, lo que implica no sólo un menor nivel de producción, sino también disminución del rendimiento e incluso pérdida de la condición de Régimen Especial. En consecuencia, el inversor cogenerador asume el riesgo de la actividad asociada (empresa «cliente») de forma adicional al riesgo de la generación eléctrica.
Este riesgo es relevante en entornos de crisis como el actual, en el que numerosas empresas en sectores como el químico, cerámico, cementero, refino, papel, etc. han tenido que ajustar a la baja sus niveles de producción. Esta mayor dependencia del ciclo económico de estos sectores se traduce en un mayor coste de capital en las inversiones en los mismos, comparado con el coste de capital de las empresas de generación eléctrica. De este modo, la cogeneración añade un riesgo adicional a otras tecnologías de generación, que los inversores incorporan en sus tasas de retorno.

 

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