La UE pide a España que mejore las condiciones a las energías renovables en la reforma energética

El Ejecutivo comunitario ha propuesto a los Estados miembros una serie de directrices sobre cómo reformar sus sistemas nacionales de subvenciones a las energías renovables para que se orienten más al mercado

La Comisión Europea ha dicho este martes que las reformas energéticas emprendidas por el Gobierno de Mariano Rajoy para reducir el déficit de tarifa van «en la buena dirección», pero todavía espera que España introduzca «mejoras», en particular para limitar el impacto del recorte retroactivo de ayudas a las renovables.

   El Ejecutivo comunitario ha propuesto a los Estados miembros una serie de directrices sobre cómo reformar sus sistemas nacionales de subvenciones a las energías renovables para que se orienten más al mercado y se reduzcan paulatinamente las primas y sobre cómo diseñar capacidades de reserva, por ejemplo plantas de carbón o de gas, para cuando, por ejemplo, no haya sol ni viento.

   España es uno de los países que ya ha realizado reformas en su sistema energético y Bruselas «continua trabajando con las autoridades españolas para ver si todavía se pueden introducir mejoras», según han explicado fuentes comunitarias.

   En particular, la Comisión sigue insistiendo ante el Gobierno español en que, por lo que se refiere a energías como la solar o la eólica, «hay que ser prudente y no cambiar el apoyo a las renovables de forma retroactiva».

   En cuanto a la capacidad de reserva, Bruselas ve prioritario que, antes de emprender cualquier nueva iniciativa, se realice «una evaluación apropiada de si realmente hay un déficit de capacidad». «Los mecanismos de capacidad no deben usarse para mantener instalaciones de producción ineficientes en el mercado», apunta el Ejecutivo comunitario.

   «Continuamos trabajando con las autoridades españolas para garantizar que, donde haya margen para mejoras adicionales, éstas sean consideradas», han insistido las fuentes consultadas.

DIRECTRICES PARA REFORMAS

   Para los Estados miembros que todavía deben reformar sus sistemas de apoyo a las renovables, Bruselas propone en primer lugar que el apoyo financiero se limite a lo necesario y a ayudar a que estas energías sean competitivas.

   Los sistemas de apoyo deben ser flexibles y responder a las caídas en los costes de producción. A medida que maduren, las tecnologías deben exponerse gradualmente a los precios de mercado y al final del proceso las ayudas deberían poder eliminarse por completo.

   En la práctica ello significa, según Bruselas, sustituir las tarifas garantizadas por un sistema de primas u otros instrumentos que den incentivos a los productores para responder a la evolución del mercado.

   Los Gobiernos deben evitar cambios retroactivos o no anunciados y deben respetarse las expectativas legítimas de los inversores sobre los retornos de las instalaciones existentes. Finalmente, Bruselas reclama a los Estados miembros que coordinen mejor sus estrategias de renovables para mantener costes bajos para los consumidores.

   En cuanto al diseño de capacidades de reserva, la Comisión recomienda primero a los Gobiernos que analicen las causas de los problemas de generación y eliminen cualquier distorsión que impida que el mercado proporcione los incentivos adecuados para la inversión en capacidad de generación, como los precios regulados o las primas excesivamente altas.

   Los Estados miembros también deben garantizar que los productores de renovables reaccionen a las señales del mercado y fomenten la flexibilidad en el lado de la demanda, por ejemplo con diferentes tarifas para los consumidores que incentiven el consumo fuera de las horas punta.

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