El hidrógeno verde en España crecimiento y proyectos energéticos, se perfila como uno de los pilares de la transición energética en la próxima década, con decenas de iniciativas industriales en marcha.
Expertos del sector estiman que el país podría superar los cuatro gigavatios instalados antes de 2030, impulsando además miles de empleos y reforzando la seguridad energética.
Hidrógeno verde en España crecimiento y proyectos energéticos
El sector del hidrógeno renovable prevé superar los 4 GW instalados antes de 2030 y consolidarse como una industria estratégica para la energía y el empleo.
El sector del hidrógeno renovable en España avanza a pasos agigantados, y la previsión de alcanzar más de cuatro gigavatios de capacidad representa un hito significativo. Los expertos afirman que esta tecnología se desarrolla más rápido que la energía solar en sus inicios.
Entre los proyectos actuales de hidrógeno verde, se incluyen plantas operativas, instalaciones en construcción y grandes iniciativas como el proyecto impulsado por Moeve en Palos de la Frontera. Otros proyectos se encuentran en fase de ingeniería o estudios de viabilidad en todo el país.
La expansión del hidrógeno renovable en España
El presidente de la Asociación Española del Hidrógeno, Javier Brey, ha pronosticado que en el año 2030 España superará los cuatro gigavatios de hidrógeno verde y habrá muchos proyectos en construcción, por lo que ha estimado que a lo largo de la próxima década se alcanzarán los 12 gigavatios (GW) proyectados por el Gobierno para 2030.
En una entrevista con EFE, Brey, que ha participado en Sevilla en el European Hydrogen Energy Conference 2026 (EHEC), ha explicado que, si no se hubiese puesto ese objetivo tendríamos «cero», por lo que ha afirmado que más de cuatro gigavatios es un «éxito» y, de hecho, ha apuntado que es un desarrollo más rápido del que tuvo la energía fotovoltaica en su día.
Ha detallado que actualmente hay 28 MW en funcionamiento de hidrógeno verde en España; en construcción ahora mismo o van a estarlo 143 MW; 300 MW del proyecto de Moeve en Palos de la Frontera (Huelva); casi ocho GW más en fase de ingeniería y cerca de 10 gigavatios que están en estudio de viabilidad.
Ha indicado que el desarrollo de un proyecto de hidrógeno puede tardar entre dos y cuatro años y lo ha comparado con una maratón en el sentido de que «hay gente que tarda más y otros no la acaban».
El hidrógeno verde como alternativa a los combustibles fósiles
Tras recordar la crisis del petróleo de los años setenta que abrió el debate sobre la búsqueda de fuentes alternativas a los combustibles fósiles, ha afirmado que la coyuntura actual de subida del precio del petróleo derivada de la guerra de Irán es más compleja por diversos motivos, entre ellos porque «no es sostenible la seguridad del suministro energético».
En este escenario de subida de precio y de conflictos con una geopolítica compleja, el «hidrógeno es la solución estable», ha afirmado Javier Brey, quien ha apuntado que Europa importa el 40 % del carbón, entre el 60 % y el 80 % del gas natural y el 90 % del petróleo.
Ha incidido en que «esto no es sostenible» y, a ello, se suma el interés en Europa en la descarbonización, y la «madurez tecnológica», ya que no solo somos capaces de producir hidrógeno, sino que lo integramos bien con renovables«.
Se ha mostrado convencido de que España puede convertirse «en un país que produzca su propio combustible, que exporte su propio combustible y que controle su seguridad energética» y todo ello redundará en competitividad industrial y en empleo.
En este sentido, ha apuntado que los proyectos que hay actualmente permitirían crear en España unos 40.000 empleos vinculados a la industria del hidrógeno renovable, entre directos e indirectos.
Cooperación entre industria, administraciones e investigación
Para acelerar el desarrollo del hidrógeno verde ha abogado por una alianza entre la industria, las administraciones e instituciones públicas y los centros de investigación para que cada vez sea más barato producirlo y ha señalado que ya se trabaja en abaratar el coste de los electrolizadores -los equipos que transforman el agua y la electricidad en hidrógeno– y que consuman menos energía.
Ha recordado que el despegue de las energías renovables también fue lento porque eran caras y después se produjo un «boom» hasta el punto de que «nadie pensaba en instalar fotovoltaica en un terreno, en una casa, en un chalé, en una empresa, en los tejados de unas marquesinas, un aparcamiento, y ahora sí».
Por ello, ha pedido a las administraciones «el mismo cariño y las mismas ayudas» que se dieron para impulsar el desarrollo de otras energías en el pasado y los mismos plazos y tiempos porque son «proyectos complejos».
En este sentido, ha valorado el apoyo del Gobierno de España, que ha recibido recientemente la autorización de la UE para conceder 440 millones en ayudas «no a la producción de hidrógeno verde sino a la venta a la industria, lo que permite crear un mercado y una demanda real«, ha subrayado.
El Gobierno central ha destinado en ayudas a este sector en el período comprendido entre 2023 y 2030 unos 3.500 millones de euros que han movilizado una inversión de más de 6.500 millones.
El aumento de las tensiones geopolíticas y la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles están impulsando el interés por el hidrógeno renovable como vía para reducir la dependencia de Europa de la energía importada y reforzar la seguridad del suministro.
Los líderes del sector sostienen que la colaboración entre empresas, instituciones públicas y centros de investigación será clave para reducir costes y aumentar la producción, con el apoyo de iniciativas respaldadas por la Unión Europea. Seguir leyendo en ENERGÍAS RENOVABLES.


















