Nueva central hidroeléctrica de bombeo en Tenerife. El Ministerio para la Transición Ecológica ha iniciado la tramitación de una de las mayores infraestructuras energéticas de la isla, con una inversión superior a 1.000 millones de euros.
Ubicada en los barrancos de Güímar, la instalación permitirá almacenar energía renovable, reducir emisiones y abaratar la factura eléctrica en el subsistema de Tenerife y La Gomera.
Nueva central hidroeléctrica de bombeo en Tenerife para acelerar la descarbonización insular
El MITECO inicia la tramitación del proyecto en Güímar, con 200 MW de potencia y un ahorro estimado de 200 millones anuales.
La planta de bombeo proyectada en Güímar contará con 200 MW de capacidad de turbina y 220 MW de potencia de bombeo. Puede almacenar hasta 3.200 MWh, cubriendo aproximadamente un tercio de la demanda eléctrica diaria de Tenerife.
Su función será almacenar el excedente de energía renovable durante los períodos de fuerte sol o viento y liberarlo cuando aumente la demanda. Se espera que el sistema impulse la penetración de las renovables y reduzca el uso de combustibles fósiles.
La nueva central hidroeléctrica de bombeo en Tenerife ya está en fase de tramitación tras la iniciativa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. La infraestructura, prevista en los barrancos de Güímar, movilizará más de 1.000 millones de euros y aspira a cambiar el equilibrio energético de la isla.
200 MW de turbinación y 3.200 MWh de almacenamiento
Con 200 MW de potencia de turbinación y 220 MW de bombeo, la instalación podrá almacenar hasta 3.200 MWh de energía, suficiente para cubrir aproximadamente un tercio de la demanda eléctrica diaria de Tenerife. Su función será clave: almacenar excedentes renovables cuando haya sol o viento y liberarlos cuando el sistema lo necesite.
Según la vicepresidenta y ministra Sara Aagesen, el proyecto permitirá incrementar la penetración renovable, reducir la generación térmica convencional, recortar emisiones de CO₂ y abaratar la factura eléctrica, además de reforzar la seguridad de suministro en el subsistema Tenerife-La Gomera.
El modelo replica el esquema del Salto de Chira en Gran Canaria, otra gran infraestructura de almacenamiento energético en el archipiélago.
Las cifras económicas son igualmente contundentes. La inversión inicial, cercana a los 1.000 millones, podría amortizarse en pocos años gracias a un ahorro estimado de 200 millones anuales derivado de la reducción de combustibles fósiles y de los costes asociados a arranques y paradas de centrales térmicas.
Más renovables y menos generación térmica convencional
Desde 2018, la generación renovable en Canarias se ha duplicado: del 10,5 % de la demanda eléctrica al 20,7 % en 2025. Pero el sistema insular, aislado y sin interconexión peninsular, necesita almacenamiento masivo para dar el siguiente paso.
La central de Güímar está llamada a ser esa pieza estratégica. Con una vida útil superior a los 75 años y un horizonte de ejecución de entre 10 y 12 años, el proyecto se someterá a información pública y procesos de restauración ambiental en la zona elegida.
El objetivo final es ambicioso: avanzar hacia un modelo energético 100 % renovable en Canarias. Y en sistemas aislados como el insular, el almacenamiento no es una opción. Es la llave.
El diseño sigue el modelo del Salto de Chira, otra importante instalación de almacenamiento en las Islas Canarias. La inversión se acerca a los 1.000 millones de euros, con un ahorro anual previsto de unos 200 millones de euros.
Desde 2018, la generación renovable en Canarias se ha duplicado y ha llegado a cubrir el 20,7 % de la demanda. Al ser una red aislada, el archipiélago necesita almacenamiento a gran escala para seguir avanzando. Seguir leyendo en ENERGIAS RENOVABLES.



















