Estos estudios de EEUU lo confirman: las placas solares salvarán a la humanidad (y no es por la energía)

Publicado el: 1 de febrero de 2024 a las 09:37
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Placas solares

Las placas solares siempre se han visto como algo bueno para la humanidad. Permiten conseguir energía directamente del sol, logrando una fuente compasiva con el medio ambiente. Sin embargo, hay estudios que demuestran que sus bondades van más allá de la energía. ¡Podrían salvar la humanidad!

Un equipo de investigación del Laboratorio Nacional Argonne (LNA) y del Laboratorio Nacional de Energías Renovables (NREL) del Departamento de Energía de EEUU estudió durante cinco años dos instalaciones solares construidas en terrenos agrícolas.



Las placas solares estaban en el sur de Minnesota y, gracias a este análisis, se concluyó que protegía a los insectos. En menos de cinco años, se triplicaron. El objetivo de los científicos era conocer el valor ecológico de los emplazamientos de energía solar fotovoltaica plantados con gramíneas y flores silvestres autóctonas.

Examinaron el establecimiento de la vegetación y cómo respondían las comunidades de insectos a los cambios ocasionados por las plantas de Enel Green Power North America.



Los dos lugares objeto de estudio fueron plantados con gramíneas y plantas con flores autóctonas a principios de 2018. Desde agosto de ese año a agosto de 2022, los investigadores hicieron 358 encuestas de observación de la vegetación y las comunidades de insectos, evaluando los cambios en la abundancia y diversidad de plantas e insectos en cada visita.

“El esfuerzo para obtener estos datos fue considerable, regresando a cada sitio cuatro veces por verano para registrar los recuentos de polinizadores”, aportó a la investigación Heidi Hartmann, gerente del Programa de Recursos Terrestres y Política Energética en la división de Ciencias Ambientales de Argonne, y una de las coautoras del estudio.

Las placas solares fueron sinónimo de vida en el hábitat instalado

“Con el tiempo vimos que el número y los tipos de plantas con flores aumentaban a medida que el hábitat maduraba. Medir el correspondiente impacto positivo para los polinizadores fue muy gratificante”, agregó Hartmann.

Estos datos llevaron a los expertos a destacar que entre 2018 y 2022 el número de insectos se había triplicado. De hecho, las abejas autóctonas se multiplicaron por 20. Una realidad que no solo tuvo incidencia sobre los insectos, sino también sobre las plantas autóctonas, que aumentaron.

“Esta investigación pone de relieve la respuesta relativamente rápida de la comunidad de insectos a la restauración del hábitat en los emplazamientos de energía solar”, señala Lee Walston, ecólogo paisajista y científico medioambiental de Argonne, autor principal del estudio. Y explica: “Demuestra que, si se sitúa adecuadamente, la energía solar respetuosa con el hábitat puede ser una forma factible de salvaguardar las poblaciones de insectos y puede mejorar los servicios de polinización en los campos agrícolas adyacentes”.

Las placas solares podrían ser el futuro de la humanidad

“Se espera que en el futuro se desarrolle una gran cantidad de energía solar instalada en el suelo, pero si se ubica adecuadamente, puede compensar la pérdida de zonas naturales y aportar beneficios a la biodiversidad”, admiten los expertos.

“Dado que aproximadamente el 80% de los futuros proyectos de energía solar terrestre podrían tener lugar en tierras agrícolas, la ubicación adecuada de la energía solar respetuosa con el hábitat en tierras agrícolas marginales no sólo puede preservar las tierras agrícolas de primera calidad, sino que podría hacer que estas fueran más productivas gracias a los servicios de polinización que proporciona la energía solar respetuosa con el hábitat”, acotan.

Al beneficiar al entorno, las placas solares suponen una ventaja considerable para la humanidad que necesita de un ambiente sano para desarrollarse correctamente. Según el Laboratorio Nacional Argonne, todavía hay que investigar más para acuñar que, efectivamente, las placas solares suponen una mejora en los hábitats en los que son colocadas.

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