En el apeadero de Sant Gabriel, a pocos metros de la playa del mismo nombre, los trenes de Cercanías que unen Alicante con Murcia tienen que detenerse y cambiar de sentido para seguir su camino, una maniobra que los técnicos llaman inversión de marcha y que la variante de Torrellano está pensada para suprimir.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha aprobado definitivamente el estudio informativo de la variante de Torrellano, un trazado ferroviario por el interior de unos 10 km que conectará la estación de Alicante con el acceso al aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández y que permitirá desmantelar la vía que hoy discurre junto al mar entre San Gabriel y Agua Amarga.
Según la nota del ministerio del 5 de octubre de 2026, la resolución, firmada ese día por la Secretaría de Estado de Transportes y publicada en el BOE el 15 de octubre de 2026, «supone la finalización de la fase de planificación de la infraestructura y dará paso al inicio de ejecución de las obras».
El último paso de la planificación
Con esta resolución, explica Transportes, «se impulsan los trabajos para poner en servicio todo el tramo de la variante de Torrellano hasta la estación de Alicante», y queda cerrado el expediente de información pública que se abrió en el BOE el 5 de mayo de 2023, del que salieron 11 alegaciones particulares y 29 informes de otras administraciones.
Transportes enumera cuatro objetivos para la variante, que van desde mejorar el servicio de Cercanías de la línea C1 Alacant-Terminal-Murcia del Carmen y aumentar la capacidad de la red alicantina dentro del Corredor Mediterráneo hasta crear una conexión ferroviaria directa con el aeropuerto y desmantelar la vía de la costa, «eliminando la barrera urbanística para abrir la ciudad de Alicante al mar».
Un trazado interior de casi 10 km
La variante tendrá ancho estándar, el de 1435 milímetros que usa la alta velocidad, y doble vía electrificada en la mayor parte de su recorrido, «permitiendo la circulación tanto de trenes de viajeros (Cercanías y media distancia) como de mercancías», según el ministerio, que añade que los primeros 2,5 km irán por la línea de Villena con un tercer carril, un raíl extra que deja pasar trenes de dos anchos distintos.
La declaración de impacto ambiental publicada en el BOE el 18 de junio de 2026 describe una vía general de 9902,56 metros, casi 10 km, para 160 km/h que va «bordeando el entramado urbano e industrial (La Florida, Mercalicante) y atravesando la sierra de Colmenares hasta su conexión con el acceso al aeropuerto», con un túnel de 1017 metros y un viaducto de 1219 metros sobre la A-79.

Primero el aeropuerto y después Alacant-Terminal
La primera de las dos fases, escribe el ministerio, está «concebida para dar servicio al Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández, con una estación en el mismo» y sigue en redacción del proyecto constructivo, y la segunda, la que ahora se aprueba, llegará hasta Alacant-Terminal.
Para esa segunda fase, el ministerio adjudicó a través de Adif en abril de 2026, por 5,1 millones de euros, la redacción de los proyectos, que según la nota de Transportes del 24 de abril «definirán un trazado de unos 10,3 km, comprendido entre la estación de Alicante y la conexión con la variante del aeropuerto».
El alcalde de Alicante, Luis Barcala, resumió en marzo de 2024, en un encuentro con su homólogo de Elche, Pablo Ruz, por qué la ciudad lleva años pidiendo el enlace, y aseguró que «la conexión con el aeropuerto es vital para ambas ciudades, para conectar las dos universidades y el Parque Empresarial. No puede ser que un aeropuerto top ten europeo siga sin esa conexión».
En aquella misma intervención, recogida por el Ayuntamiento de Alicante, Barcala habló también de la futura segunda pista del aeropuerto de Alicante-Elche y de preparar una instalación que «ya tiene 16 millones de usuarios», mientras que Ruz defendió que «nuestra voluntad es que ganen las dos ciudades, tras décadas de pérdida de oportunidades para ambas».
La vía de la costa que se desmantelará
La línea Alicante-Murcia se inauguró en 1884 y su paso por el litoral sur de la ciudad, entre San Gabriel y Agua Amarga, es hoy un tramo de vía única sin electrificar que separa los barrios de la playa y que el ministerio quiere levantar en cuanto la variante entre en servicio, salvo el ramal de acceso al puerto.

La declaración ambiental obliga a redactar, antes de empezar las obras, un proyecto específico de desmantelamiento de ese tramo con la retirada de «todos los elementos de la infraestructura, incluidas cimentaciones, apoyos, canalizaciones y accesos auxiliares», y con un programa de restauración que incluya la revegetación con especies autóctonas.
El promotor admite, hablando en general, que los corredores ferroviarios que dejan de usarse suelen acabar en otros usos, «tales como su conversión en vías verdes», aunque la resolución no fija todavía qué se hará con el suelo liberado junto al mar.
Mientras se construye la variante, Transportes ha descartado electrificar y cambiar de ancho la vía de la costa para los trenes de mercancías, que se desviarán por la línea de alta velocidad Murcia-El Reguerón, tal y como se comprometió el ministro Óscar Puente en una de sus visitas a Alicante.
Puente explicó en julio de 2024, según recogió AlicantePlaza, que esa solución provisional necesitará locomotoras de apoyo, «con auxilios de tracción para los trenes de mercancías, ya que esa línea tiene unas características que no se adaptan del todo bien a las mercancías».
Un acuerdo que tardó años en cerrarse
En noviembre de 2023, el Pleno de Alicante aprobó con el apoyo de todos los grupos municipales una declaración institucional para pedir la tramitación urgente de la obra, y Barcala la definió entonces como «una cuestión de ciudad» de la que depende «la retirada de las vías del frente litoral, la eliminación del intercambiador de San Gabriel, la conexión ferroviaria con el aeropuerto», según la nota del Ayuntamiento de Alicante.
«Llevamos 20 años esperando y reivindicando que se ejecute», añadió el alcalde en aquella sesión, cuando el plazo ordinario de ejecución de la variante se estimaba en unos diez años.
El último escollo fue el proyecto de reutilización de aguas de la EDAR Rincón de León, que la Generalitat tenía planificado en el camino de las vías, y Puente lo explicó así en 2024: «podemos mover un poco la variante, pero la Generalitat, también debe mover un poco la depuradora», y la declaración ambiental recoge que el eje se movió en planta y se elevó hasta 6,2 metros a su paso por Els Reiets, lo que alargó el viaducto sobre la A-79 hasta 1219 metros.
Lo que revisó la evaluación ambiental
Transportes estudió siete trazados además de no hacer nada, y descartó los seis que mantenían una estación junto a Sant Gabriel porque todos afectaban al yacimiento paleontológico de El Porquet, que es bien de interés cultural, la máxima protección del patrimonio en España.
El humedal del Saladar de Aigua Amarga queda a unos 450 metros de la nueva vía, y el promotor lo ha declarado zona de exclusión absoluta, donde no se podrán instalar acopios, vertederos ni instalaciones de obra.
Lo que todavía queda pendiente
Nadie ha puesto todavía fecha a las obras. En julio de 2024, Puente calculaba, según AlicantePlaza, que tras licitar la redacción de los proyectos harían falta un año y medio o dos para sacar a concurso la construcción, y esos proyectos se adjudicaron en abril de 2026.
La declaración ambiental también deja por escrito un coste para los vecinos de Sant Gabriel, ya que recoge que el promotor califica de «afección directa, definitiva e irreversible» la pérdida del servicio de viajeros en su apeadero, que quedará fuera de uso cuando la variante funcione.
El Español recordó el mismo 5 de octubre que el anuncio llega en precampaña de las generales del 29 de noviembre, en un año en que el ministerio ha cerrado el Verano Joven 2026 con 6,4 millones de viajes y en que grupos como Greenpeace piden reforzar el sistema ferroviario público.
El anuncio de la aprobación salió en el BOE del 15 de octubre de 2026 y abre un plazo de dos meses para recurrirla ante la Audiencia Nacional.
Barcala lo resumió en julio de 2024, cuando dijo que el proyecto «va a suponer una de las grandes revoluciones y transformaciones de toda su fisonomía, no solo del sur de la ciudad, sino de la totalidad de la ciudad».
Foto: Varondán / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0, recortada














