Pokemon Go puede ayudar a proteger la biodiversidad real

Hay pruebas de que los usuarios están descubriendo la vida silvestre no virtual mientras juegan a Pokémon Go, llevándoles al hashtag de Twitter #Pokeblitz que ayuda a las personas a identificar especies animales «reales» encontradas y fotografiadas durante el juego, escriben los autores del estudio, que se publica en la revista Conservation Letters.

Un consorcio investigador considera que el popular juego para telefónos móviles Pokemon Go puede resultar útil para la conservación de las especies y la biodiversidad.

Hay pruebas de que los usuarios están descubriendo la vida silvestre no virtual mientras juegan a Pokémon Go, llevándoles al hashtag de Twitter #Pokeblitz que ayuda a las personas a identificar especies animales «reales» encontradas y fotografiadas durante el juego, escriben los autores del estudio, que se publica en la revista ‘Conservation Letters’.

Lanzado en julio de este año, Pokémon Go se ha convertido en un fenómeno mundial, llegando a 500 millones de descargas dentro de los dos meses desde su lanzamiento. El juego de realidad aumentada, diseñado para dispositivos móviles, permite a los usuarios capturar, combatir y entrenar criaturas virtuales llamadas Pokémon que aparecen en la pantalla como si fueran parte del entorno del mundo real.

El artículo de un grupo de investigadores de las universidades de Oxford y Cambridge, en Reino Unido; el Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el University College London (UCL), en Reino Unido, exploró si el éxito de Pokémon Go de sacar a las personas de sus hogares e interactuar con «animales» virtuales podría replicarse para reparar lo que a menudo se percibe como una disminución del interés en el mundo natural entre el público en general.

El autor del estudio, Leejiah Dorward, candidato al doctorado en el Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford, señala en un comunicado: «Cuando Pokémon Go salió por primera vez, una de las cosas más sorprendentes fue su similitud con muchos de los conceptos de la historia natural y la conservación. Los hechos básicos y la información sobre Pokémon Go hacen que suene como un proyecto de ciencia ciudadana increíblemente exitoso, en lugar de un juego de teléfonos inteligentes. Queríamos explorar cómo el éxito de Pokémon Go podría crear oportunidades o desafíos para el movimiento de conservación».

A ello, John C Mittermeier, candidato a doctorado en la Escuela de Geografía y Medio Ambiente de Oxford, añade: «Existe una creencia generalizada de que el interés por la historia natural está disminuyendo y que la gente está menos interesada en pasar tiempo fuera y explorar el mundo natural. Pokémon Go está a un paso de las actividades de historia natural como la observación de aves o la recolección de insectos: los Pokémon existen como criaturas ‘reales’ que pueden verse y recogerse, y el juego en sí ha conseguido sacar a la gente al aire libre. ¿Qué sucede aquí, y podemos nosotros, como conservacionistas, aprovecharlo?».

SUS USUARIOS, EXPUESTOS A CONCEPTOS BÁSICOS DE HISTORIA NATURAL

Según los investigadores, Pokémon Go expone a los usuarios a los conceptos básicos de la historia natural como las preferencias de hábitat de las especies y las variaciones en abundancia. Por ejemplo, los ‘Pokémon Hierba’ tienden a aparecer en los parques, mientras que los tipos relacionados con el agua tienen más probabilidades de encontrarse cerca de masas de agua.

También hay cuatro especies regionales que están restringidas en el continente: Tauros a las Américas, Mime a Europa Occidental, Farfetch’d a Asia, y el Kangaskhan como el marsupial a Australasia. Esta diferenciación en la captura es un aspecto fundamental de la observación de la historia natural: la exploración de nuevos hábitats y continentes conducirá a encuentros con diferentes especies.

Y cientos de personas se congregaron cerca de Central Park en Nueva York una noche durante el verano para tratar de encontrar un raro Vaporeon, algo que suena familiar a los observadores de aves acostumbrados a reuniones similares para ver una especie rara. «El éxito espectacular de Pokémon Go proporciona lecciones significativas para la conservación», escriben los autores.

«Existe un claro potencial para modificar Pokémon Go con el fin de aumentar el contenido de la conservación y el impacto por encima y más allá simplemente de traer a los jugadores en una ubicación física más cercana a la vida silvestre no humana como un subproducto del juego. Pokémon Go podría adaptarse para mejorar los beneficios de conservación», proponen.

En concreto, abogan por hacer que la biología y la ecología de Pokémon sean más realistas; añadir especies reales al universo Pokémon Go para presentar esas especies a un gran número de usuarios y crear oportunidades para crear conciencia sobre ellas; colocar deliberadamente a Pokémon en lugares naturales más remotos que en áreas urbanas para lleva a las personas a experimentar con la naturaleza no urbana, y añadir un mecanismo para que los usuarios catalogen especies reales, aprovechando la popularidad del concepto de «Pokeblitz».

«Menos directamente, las lecciones de Pokémon Go podrían aplicarse a la conservación a través del desarrollo de nuevos juegos de realidad aumentada (AR) enfocados en la conservación. Siguiendo el modelo de Pokémon Go, los juegos que animan a los usuarios a buscar especies reales podrían proporcionar una herramienta poderosa para la educación y el compromiso. La AR también podría utilizarse en zoológicos y áreas protegidas para proporcionar a los visitantes información sobre las especies y sus hábitats.

Sin embargo, los investigadores advierten que el éxito de Pokémon Go también podría traer desafíos: por ejemplo, puede ser que este tipo de realidad aumentada –con atractivas criaturas ficticias de colores brillantes– pueda reemplazar el deseo de las personas de interactuar con la naturaleza del mundo real, o el enfoque de capturar y luchar contra Pokémon puede fomentar la explotación de la vida silvestre. También ha habido controversia en Países Bajos, donde se ha culpado a los jugadores de Pokémon Go de daños causados a un sistema de dunas protegido al sur de La Haya.

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