La ciencia ciudadana marina crece, pero choca con un gran problema

Publicado el: 23 de enero de 2026 a las 11:49
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Ciencia ciudadana marina y recopilación de datos en el océano

La ciencia ciudadana marina es mucho más extensa y diversa de lo que se pensaba, según un estudio internacional con participación del CREAF, que identifica más de 1.260 iniciativas en todo el mundo y alerta de que la mayoría no cumple con los criterios de datos abiertos y reutilizables.

El estudio ha sido publicado en Ambio y demuestra que la participación ciudadana en la investigación marina es más amplia y diversa de lo esperado. Han documentado más de 1260 iniciativas en todo el mundo, aunque es evidente que el acceso a los datos sigue siendo desigual.



Este extenso y minucioso análisis evaluó la apertura de estos datos utilizando los principios FAIR. Los mismos promueven que los datos científicos sean localizables, accesibles, interoperables y reutilizables.

La ciencia ciudadana marina existe, pero sus datos no son accesibles

Un análisis global revela más de 1.260 iniciativas, pero alerta del grave déficit de datos abiertos.

El medio marino se enfrenta a retos cada vez más intensos: cambio climático, contaminación, sobrepesca, destrucción de hábitats o pérdida de biodiversidad.



Cada vez más la comunidad científica necesita entender cómo responde el océano y qué gestión es más efectiva. En este contexto, la ciencia ciudadana se ha convertido en una herramienta clave para tener más conocimiento.

Sin embargo, a menudo la comunidad experta tiene la percepción de que en el ámbito marino hay pocas iniciativas en comparación con el terrestre ya sea porque es más difícil acceder al medio o porque se necesita más formación, por ejemplo cuando se trata de tomar fotografías bajo el agua.

Además, de las actividades existentes, se cree que están explotadas por debajo de su potencial desde el punto de vista de la comunidad experta en ciencia ciudadana porque la mayoría no tienen los datos abiertos.

Por ello, un estudio internacional con participación del CREAF pone sobre la mesa todas las iniciativas de ciencia ciudadana marina de todo el mundo para realizar un análisis extensivo y comprobar si cumplen con los requisitos básicos de ciencia ciudadana abierta.

El gran reto de los datos abiertos y reutilizables

El trabajo, publicado en la revista Ambio, demuestra que la participación ciudadana en la investigación marina es mucho más extensa y diversa de lo que se podría pensar. En concreto, se documentan más 1.260 iniciativas , pero el hecho de decir que una iniciativa existe no significa necesariamente que se pueda acceder a los datos que genera.

Y aquí es donde el estudio ha hecho una aportación especialmente relevante: analizar lo abiertas que son los datos producidos por la ciencia ciudadana marina.

El análisis lo ha liderado el instituto IHE (Delft Institute for Water Education) con la colaboración del investigador del CREAF Joan Masó, experto en interoperabilidad de datos y estándares internacionales.

Para realizar estas comprobaciones, se han utilizado los principios FAIR (Findable, Accesible, Interoperable, Reusable), es decir, datos localizables, accesibles, interoperables y reutilizables.

Los FAIR son un conjunto de directrices estándares que se utilizan a nivel internacional para garantizar que los datos científicos se puedan utilizar para la investigación o bien se puedan integrar en grandes datos. Y también como apoyo a políticas públicas.

Principios FAIR para mejorar la investigación marina

El análisis muestra datos contundentes: solo el 18% de las iniciativas ofrecen acceso completo y abierto a sus datos. Para ir más detalladamente, un 23% proporciona un acceso parcial, por ejemplo, mediante informes o artículos. Pero lo que más preocupa es que un 59% de las iniciativas no ofrece acceso alguno a los datos.

Cuando el estudio evalúa el estricto cumplimiento de los cuatro principios FAIR, los resultados son aún más reveladores: solo dos iniciativas cumplen plenamente todos los criterios.

Además, si se aplica un criterio riguroso de interoperabilidad semántica, es decir, el uso explícito de vocabulario estándar para describir las observaciones, solo el 1,8% de las iniciativas pueden considerarse realmente interoperables.

Según el artículo, el significado exacto de los datos depende de su vinculación a diccionarios compartidos, lo que garantiza que se puedan combinar y reutilizar de forma segura y coherente con otros conjuntos de datos.

En este sentido, Masó destaca que «utilizar vocabularios estandarizados es clave para evitar la proliferación de terminologías incompatibles y facilitar la integración de datos entre proyectos. Si no, es muy difícil agrupar datos provenientes de diferentes iniciativas o utilizarlos en herramientas avanzadas como los gemelos digitales.»

Ciencia ciudadana al servicio de políticas públicas

Otro obstáculo importante que impide que los datos de los proyectos de ciencia ciudadana se puedan utilizar es la falta de licencias claras. El estudio revela que solo 73 proyectos indican explícitamente qué licencia se aplica a sus datos.

«En la ciencia ciudadana, el reconocimiento de la autoría de los datos u observaciones es fundamental porque sin esta información, no se sabe qué se puede hacer legalmente con los datos, lo que limita mucho su impacto.

Adherirse a un modelo de datos abiertos como el Creative Commons es sencillo de hacer, pero todavía hay mucho desconocimiento sobre la importancia de licencias de datos», advierte Mas.

Además, menos del 46% de las iniciativas tienen un mecanismo sencillo de acceso a los datos. Y solo un 2,4% asigna un identificador persistente como un DOI, un requisito básico para hacer que los datos sean localizables tanto para las personas como para los sistemas informáticos.

Ciencia ciudadana: un gran futuro por delante

El análisis de los principios FAIR pone luz a uno de los grandes retos del sector. Y ofrece una sólida base para orientar futuras iniciativas hacia prácticas más abiertas, interoperables y reutilizables.

Los autores del estudio señalan que este trabajo sienta las bases para crear un inventario acumulativo de Iniciativas de Ciencia Ciudadana Marina (MARCSI). Esta es una herramienta clave para entender mejor qué se está haciendo, dónde y con qué resultados en términos de datos.

Por ahora, el conjunto de datos creado, es decir, el inventario de iniciativas de ciencia ciudadana marina, está disponible en Zenodo. Los autores señalan avanzar en esta dirección permitirá reforzar la investigación científica y amplificar el impacto de la participación ciudadana en la gestión del medio marino y la sostenibilidad de los océanos.

Ejemplos de que sí se puede apostar por la ciencia ciudadana marina

Estos mismos principios los aplicamos a tres proyectos Horizon Europe sobre temáticas relativas a ciencia ciudadana participados por el CREAF. Por un lado, CitiObs, que conecta observatorios ciudadanos ambientales europeos a través de redes de colaboración. En ellas se comparten buenas prácticas, herramientas innovadoras y experiencias en la gestión de los datos que recogen.

Por otra parte, more4nature, una iniciativa que busca que la ciencia participativa sirva para garantizar el cumplimiento de las normativas ambientales europeas, entre otras cosas, mediante datos más FAIR y validados.

Y, finalmente, Iliad, el proyecto europeo encargado de establecer un Gemelo Digital del Océano interoperable con la mayor cantidad posible de datos sobre los océanos. Incluyendo la valiosa voz de la ciencia ciudadana.

Los resultados revelan importantes deficiencias: solo el 18 % de las iniciativas proporcionan datos totalmente abiertos. Mientras que el 59 % no ofrece acceso. Solo dos proyectos cumplen plenamente los estándares FAIR y la interoperabilidad semántica sigue siendo escasa.

Los autores destacan la existencia de un gran potencial sin explotar y exigen licencias más claras. Además de vocabularios estandarizados y plataformas compartidas. Ello permitirá mejorar la reutilización de datos, fortalecer las investigaciones marinas e impulsar el impacto de la ciencia ciudadana. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE

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