La organización ecologista denuncia que la Hoja de Ruta semeja dictadas directamente por el lobby minero. Por eso temen que ocurra lo mismo con la nueva ley de minas y que lejos del necesario avance proteccionista con el medio ambiente se pretenda acelerar los trámites, coartar la participación pública y abrir más zonas del territorio al boom minero.

Un plan para peor

Este temor ante proceso para una nueva ley de minas, que acaba de lanzar el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se funda tanto en el posicionamiento extractivista de la Hoja de Ruta aprobado por el propio Ministerio. Como que hace tan solo unos meses, en julio, se tumbó en el Congreso la propuesta de modificación de la ley minera redactada por Ecologistas en Acción. Una propuesta, promovida por Unidas Podemos. Que buscaba actualizar la actual ley franquista carente de límites que preserven el territorio ante el extractivismo.

En el trámite de consultas para la nueva ley de minas, que finalizó el 23 de diciembre, se presentaron cientos de alegaciones elaboradas por Ecologistas en Acción junto con decenas de colectivos, plataformas locales y organizaciones ecologistas. Las mismas proponen una serie de medidas críticas para que la actividad minera no sea todavía más destructiva y contaminante.

Imitemos lo bueno

Se trata de propuestas que ya figuran en las leyes mineras de la mayoría de países europeos, pero que el lobby minero español quiere evitar a toda costa. Entre ellas, la exclusión de la minería de los espacios protegidos y red Natura 2000. El fin del derecho de expropiación forzosa. La obligatoriedad de la evaluación de impacto ambiental o el establecimiento de un cánon sobre el valor de lo producido para evitar el saqueo que las mineras hacen de unos bienes, los minerales, que son públicos.

En las alegaciones presentadas ante el Ministerio se destaca además que en muchos aspectos críticos la normativa española está por detrás de la de países como China, Chile, Brasil, Ecuador o Perú. Por ejemplo, en España es legal construir una balsa de residuos mineros inmediatamente aguas arriba de un núcleo habitado (por ejemplo, como la propuesta en la mina de Touro, a las afueras de Santiago de Compostela). Mientras que esa misma instalación sería ilegal en China, que obliga a dejar una distancia de 1 km. O en Brasil o Ecuador, donde se deben dejar como mínimo 10 km de distancia.

Un triste aniversario

Coincidiendo con el 25.º aniversario de la catástrofe de Aznalcóllar, Ecologistas en Acción reclama que la nueva ley ponga fin a la minería low cost. Porque esta implicará repetir aquel desastre en el futuro próximo y a escala aún mayor para el medio ambiente, la naturaleza y la biodiversidad.

Según el Instituto Geológico y Minero de España, el 99 % de las balsas de lodos mineros existentes en el Estado están construidas siguiendo el método aguas arriba, que está prohibido en Brasil, Chile, Ecuador y Perú. Por ser el más peligroso y proclive a sufrir fallas críticas por licuefacción, pero que aquí está permitido.

Por este motivo, desde Ecologistas en Acción piden al Gobierno que preste atención a los avances normativos de otros países de nuestro entorno y no a las propuestas del lobby minero. Porque estas agravarán los ya serios problemas ambientales y sociales que trae consigo el extractivismo minero.

Además, reclaman que en vez de sacrificar ambientalmente el territorio, se adopten medidas urgentes y decididas para fomentar la recuperación y reciclaje de los metales. Un informe de Ecologistas en Acción publicado a principios de este año subraya la posibilidad de satisfacer mediante el reciclaje gran parte de la demanda de metales críticos para la transición energética. EEA recurre Agenda minera del Gobierno.