Medio Ambiente

España supera las 120.000 hectáreas quemadas en 2026 y lidera el devastador balance de incendios en la UE

El gran incendio de La Mierla (Guadalajara) ha disparado el balance nacional hasta convertir a España en el país de la Unión Europea con mayor superficie forestal arrasada por el fuego en lo que va de año, muy por delante de Italia y Francia.

España supera las 120.000 hectáreas quemadas en 2026 y lidera el devastador balance de incendios en la UE

España supera las 120.000 hectáreas quemadas en 2026 y lidera el devastador balance de incendios en la UE. Este alarmante dato refleja no solo la magnitud de la destrucción ecológica, sino también la gravedad de la situación ante el cambio climático, la gestión forestal y las condiciones meteorológicas extremas que han azotado al país en los últimos meses.

La pérdida de masa forestal afecta directamente a la biodiversidad, al equilibrio ecológico y a las comunidades que dependen de estos ecosistemas, además de tener un impacto económico considerable en sectores como la agricultura, el turismo y la silvicultura.

España, que tradicionalmente ha experimentado temporadas de incendios durante los meses de verano, ha visto cómo estos eventos se han intensificado en frecuencia, duración y extensión. La complejidad de estos incendios radica en que muchas veces no solo son provocados por condiciones naturales, como las altas temperaturas y las rachas de viento, sino también por acciones humanas, ya sea por negligencia, incendios intencionados o actividades agrícolas que se salen de control.

La Unión Europea, que ha implementado programas y fondos para la prevención y gestión de incendios, ha expresado su preocupación por la tendencia alarmante en España, señalando que la combinación de condiciones climáticas extremas y deficiencias en la gestión forestal incrementa el riesgo de que estas tragedias se repitan y sean aún más severas en el futuro.

España supera las 120.000 hectáreas quemadas en 2026 y afronta el peor verano de incendios de la Unión Europea

Los incendios forestales han dado un vuelco al balance ambiental de 2026. En apenas unas semanas, la superficie afectada por el fuego se ha disparado hasta superar las 120.000 hectáreas, una cifra que sitúa a España como el país más castigado de la Unión Europea, según los últimos datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS).

España supera las 120.000 hectáreas quemadas en 2026 en un contexto marcado por las sucesivas olas de calor, una vegetación extremadamente seca y varios grandes incendios que han cambiado por completo las estadísticas de la campaña estival. Los expertos advierten de que el riesgo seguirá siendo muy elevado mientras no lleguen lluvias significativas.

España supera las 120.000 hectáreas quemadas en 2026 y se distancia del resto de Europa

Las cifras actualizadas de EFFIS muestran un escenario preocupante. Con más de 120.000 hectáreas calcinadas, España ocupa con diferencia el primer puesto entre los países europeos más afectados por los incendios forestales durante este año.

Muy por detrás aparecen Italia, con alrededor de 48.000 hectáreas quemadas, y Francia, con unas 46.000 hectáreas, lo que refleja la enorme diferencia existente respecto al territorio español. La distancia con el resto de países evidencia la intensidad de una campaña marcada por varios incendios de dimensiones excepcionales.

Este incremento también confirma la tendencia observada durante las últimas semanas. Los datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ya apuntaban que hasta mediados de julio la superficie afectada triplicaba la registrada en las mismas fechas del año anterior, una diferencia que ha seguido creciendo tras los grandes fuegos de finales de mes.

Julio dispara las estadísticas con el peor balance semanal del año

Las cifras actualizadas de EFFIS muestran un escenario preocupante. Con más de 120.000 hectáreas calcinadas, España ocupa con diferencia el primer puesto entre los países europeos más afectados por los incendios forestales durante este año.

El avance de los incendios ha sido especialmente intenso durante la segunda quincena de julio. Entre el 9 y el 15 de julio ardieron 23.249 hectáreas, pero la situación empeoró todavía más durante la semana siguiente.

Entre el 16 y el 22 de julio el fuego arrasó 43.337 hectáreas, el peor registro semanal de 2026. En apenas unos días se concentró una parte muy importante de toda la superficie quemada acumulada durante el año.

El principal responsable de este salto estadístico ha sido el incendio de La Mierla (Guadalajara), que ha superado las 32.000 hectáreas afectadas y se ha convertido en uno de los mayores incendios forestales registrados en España en los últimos años. Aunque la evolución del fuego ha permitido avanzar hacia su estabilización, el impacto ambiental sigue siendo enorme.

Los megaincendios explican un verano fuera de lo habitual

Los especialistas coinciden en que las cifras actuales no responden a un aumento constante del número de incendios, sino a la aparición de muy pocos fuegos, pero con una capacidad extraordinaria para propagarse y arrasar grandes superficies.

La investigadora Andrea Duane, experta en incendios forestales de la Universidad de California en Davis, explica que estos fuertes incrementos en las estadísticas se producen cuando coinciden varios incendios de gran magnitud. Según señala, un invierno y una primavera especialmente lluviosos favorecieron un importante crecimiento de la vegetación, que posteriormente se secó con rapidez debido al intenso calor registrado desde finales de la primavera.

A ese escenario se han sumado las repetidas olas de calor, que reducen la humedad de la vegetación y facilitan que cualquier incendio alcance un comportamiento mucho más extremo. Este conjunto de factores ha convertido amplias zonas del país en un combustible altamente disponible para la propagación del fuego.

Las olas de calor convierten el paisaje en un combustible perfecto

Los expertos advierten de que el cambio en las condiciones meteorológicas está modificando profundamente el comportamiento de los incendios forestales. Ya no basta con analizar las lluvias acumuladas durante el invierno, sino que las sucesivas olas de calor, cada vez más intensas y prolongadas, desempeñan un papel decisivo en la evolución de la campaña.

El responsable del Área de Capacitación de la Fundación Pau CostaJuan Caamaño, señala que los grandes incendios registrados durante este verano responden a la combinación de varios fuegos de enorme tamaño y a unas condiciones meteorológicas extremas. Según explica, el calor persistente seca rápidamente la vegetación y favorece que cualquier foco pueda convertirse en un incendio de comportamiento muy agresivo.

Mientras no lleguen precipitaciones abundantes, el riesgo continuará siendo elevado. La vegetación seguirá perdiendo humedad y aumentará la disponibilidad de combustible forestal, un escenario que preocupa especialmente ante las previsiones de nuevas jornadas de temperaturas muy altas durante lo que queda de verano.

Guadalajara, Zaragoza y Almería concentran algunos de los mayores incendios del año

Los expertos advierten de que el cambio en las condiciones meteorológicas está modificando profundamente el comportamiento de los incendios forestales. Ya no basta con analizar las lluvias acumuladas durante el invierno, sino que las sucesivas olas de calor, cada vez más intensas y prolongadas, desempeñan un papel decisivo en la evolución de la campaña.

El incendio de La Mierla (Guadalajara) se ha convertido en el símbolo de esta campaña tras superar las 32.000 hectáreas afectadas. Aunque el fuego evoluciona favorablemente, su enorme extensión ha marcado un antes y un después en las estadísticas nacionales de 2026.

A este gran incendio se suma el registrado en Cinco Villas (Zaragoza), ya extinguido, que arrasó más de 15.000 hectáreas. También destaca el incendio de Los Gallardos (Almería), con unas 7.000 hectáreas calcinadas y un trágico balance de 13 personas fallecidas, uno de los episodios más dramáticos del año.

Mientras tanto, varios incendios continúan activos o en labores de control en diferentes puntos del país, entre ellos los de Brieva (Segovia)Selas (Guadalajara)Eljuve (Teruel) y El Cerro de Andévalo (Huelva). Esta situación mantiene desplegados numerosos medios de extinción y obliga a extremar la vigilancia ante cualquier nuevo foco.

España supera las 120.000 hectáreas quemadas en 2026 y confirma una campaña de incendios excepcionalmente dura, marcada por la rápida propagación de varios megaincendios y unas condiciones meteorológicas extremadamente desfavorables. La combinación de abundante vegetación tras un invierno lluvioso y las intensas olas de calor ha creado un escenario de alto riesgo en buena parte del territorio.

Los especialistas coinciden en que el verano todavía no ha terminado y que la evolución dependerá, en gran medida, de la llegada de lluvias significativas y de la capacidad para responder con rapidez ante nuevos incendios. Mientras tanto, la prevención, la gestión forestal y la adaptación al cambio climático vuelven a situarse como elementos clave para reducir el impacto de futuros grandes fuegos.

España supera las 120.000 hectáreas quemadas en 2026 y lidera el devastador balance de incendios en la UE; explicado en 15 segundos

¿Por qué España supera las 120.000 hectáreas quemadas en 2026?

Porque varios megaincendios, especialmente el de La Mierla (Guadalajara), unidos a las sucesivas olas de calor y a la rápida desecación de la vegetación, han disparado la superficie forestal afectada.

¿Qué incendio ha quemado más superficie en España este año?

El incendio de La Mierla, en la provincia de Guadalajara, es el mayor registrado en 2026, con más de 32.000 hectáreas afectadas.

¿Qué países europeos han sufrido más incendios forestales en 2026?

Según los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS)España lidera la superficie quemada, seguida por Italia y Francia, aunque con cifras muy inferiores.

¿Qué relación tienen las olas de calor con los grandes incendios?

Las temperaturas extremas reducen rápidamente la humedad de la vegetación, aumentan la disponibilidad de combustible forestal y favorecen incendios mucho más intensos y difíciles de controlar.

¿Puede empeorar la campaña de incendios durante el resto del verano?

Sí. Los expertos consideran que, mientras no lleguen lluvias abundantes, la vegetación continuará secándose y el riesgo de nuevos grandes incendios seguirá siendo muy elevado.

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